"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

lunes, 15 de junio de 2009

Desde hace unas semanas recibimos una invitación para participar en unas jornadas educativas en un pueblito de Toledo, Iglesuela. 
La razón de esta invitación fue el deseo de informarse de algunas de las familias con niños de casi 6 años que viven en el pueblo, familias que no son oriundas de allí, sino que vinieron al pueblo para vivir en el campo y para ocuparse más de la vida y la naturaleza que de otras cosas. 
Este año muchos de los niños cumplen 6 años y ellos ya se están planteando qué hacer con su educación. 

Ha sido una experiencia muy positiva, hemos hablado sobre educar en casa, educar en espacios innovadores, escuelitas, intentar renovar el sistema... vamos, se han debatido todas las posibilidades. 
En principio, ellos son un grupo de padres - tienen una asociación que se llama Criando Juntas, curiosamente - que tienen hijos que cumplen 6 este año, viven en este pueblito en Toledo y tienen un CRA allí (Centro Rural Agrupado - el nuevo nombre de la antigua Escuela Unitaria) que no les convence en absoluto por el equipo educativo que tiene, y quieren buscar la mejor opción para sus niños. 
Ya el alcalde, los SS y los maestros les han dicho en bloque que, como no escolaricen en otoño, les denunciarán a todos, máxime cuando el futuro del CRA depende exclusivamente de estos niños, ya que no hay otros en el pueblo. 
Por supuesto que me parece un mal pretexto, no puedes condicionar la libertad de los padres y su deseo de dar la mejor educación a sus hijos, por el cierre de tu centro público - el centro está a disposición de los padres y niños, no ellos a disposición del centro. 
¡¡¡¡Es como si me obligaran a enfermar y a ingresar en un hospital para que no cierre!!!! 

Ellos están entonces sopesando las distintas opciones expuestas en esas jornadas que hicimos el sábado y el domingo. Se acercaron también familias de otras CCAA para informarse o contar su experiencia - hay algunas familias que educan en casa o que tienen a sus hijos matriculados en escuelas a distancia y hay otras que no saben qué hacer. 
Veo difícil que monten un espacio lúdico-educativo en el pueblo ya que esto no estaría reconocido como algo oficial legal, así que la denuncia les vendría igual; sin embargo esta era la opción que más adeptos tenía en el grupo, ellos ya están acostumbrados a trabajar juntos por su asociación CJ y lo tienen realmente muy bien montado. Me ha asombrado la eficiencia y organización a la hora de la comida, pero es que tienen alquilado un local social y organizan comidas comunes dos veces por semana - los niños están en contacto continuamente - y tienen un grupito muy chulo, los padres se encargan por turnos de los niños o de la comida mientras los demás participan en las actividades propuestas por ellos. Tienen un pequeño huerto ecológico y lo aprovechan para las comidas, hacen jabón casero y también lo aprovechan en el local y un "bote solidario" donde se pone el dinero para la compra de alimentos (a nosotros nos pidieron pagar 2€ por persona adulta - es decir, 6€ - ¡por las tres comidas de los 4! al final pusimos 10€ y ya está, nos pareció muy bien de precio porque comimos estupendamente). 
La gente ha sido muy educada y respetuosa, cada uno hablaba por turno, pidiendo la palabra, te escuchaban atentos, pusieron las preguntas que les parecían importantes, expresaron sus dudas y lo que les parecían inconvenientes y todo esto con mucha cortesía. 
Nosotros llegamos el sábado a la hora de la comida, y a las 17h empezamos la reunión; primero hablamos Enrique y yo sobre HS (hasta la merienda) aunque la reunión en sí duró hasta las 21,30h con una pequeña pausa a las 19,30h para una merienda de frutas frescas y patatas fritas de bolsa Sonrisa, zumos o agua (muy profesional, por así decirlo, parecía un congreso, más que una reunión informal sobre educación). Después de la merienda, en la segunda parte de la reunión, vino a hablar una maestra de un pueblo cercano sobre su experiencia en su CRA 
A las 21,30h terminamos y fuimos a cenar, aunque seguimos debatiendo en la cena, de la misma manera educada y cortés. Perdón por insistir, encontrarme esta manera relajada de debatir en un grupo pequeño y bastante ecléctico de personas, me ha dejado sorprendida agradablemente. Máxime cuando a la mayoría de estas personas se la podría llamar "hippy" por su aspecto y por su manera de vivir, por así decirlo. No quiero etiquetar, por eso puse "podría llamar" , es simplemente una impresión, ya que siempre hemos asociado "hippy" con "fuera de la sociedad, fuera de las normas" - pues aquí las normas se observan con mucha atención, la organización se lleva a cabo hasta el más mínimo detalle y hay una convivencia bastante fluida, por lo que he podido observar. 
La segunda reunión tuvo lugar al día siguiente, el domingo, a las 11h, vinieron unas madres que participan en el proyecto de un espacio educativo de cerca de Madrid que se llama "El Jardín Pirata". De todas formas, hicimos una ronda de presentaciones, cada uno contando un poco sobre su vida, sus deseos, sus problemas, sus dudas, sus experiencias educativas, unos fueron bastante escuetos, otros (como Enrique ) se alargaron bastante. 
A las 14,30 fuimos a comer y a las 17h ellos empezaron otra vez la última reunión en la que debatían lo que habían escuchado hasta entonces y las diversas opciones que se presentaron. Nosotros nos despedimos ya que nos esperaban 3 h de viaje en coche así que no asistimos a esta última reunión. Dejamos números de teléfono y contactos y a ver qué van a decidir. 
Lo gracioso es que los dos días, ¡las reuniones tuvieron lugar en el CRA del que hablaba antes! 
Radu encontró en seguida pandilla con los chicos, a pesar de que la mayoría eran más pequeños que él, pero no mucho; casi no le vimos el pelo durante dos días. Adina, con sus 14 añitos, se quedó con nosotros en el aula, pero como se había traído sus utensilios y su cuaderno de pintar, estuvo pintando todo el rato. 
Como siempre, me sorprendió Enrique, hablando largo y tendido sobre la educación en casa (habló más que yo, que ya es mucho, ja ja); ya sé que no debería sorprenderme, pero quizá todavía me queda bastante vivo el recuerdo de cuando empezamos a educar en casa y él tenía ciertas dudas respecto a ello; por suerte estas dudas se disiparon pronto y, desde el principio, él tuvo confianza en mi idea y estuvo de acuerdo en probar con el HS... pero todavía me asombra y me encanta verlo defendiendo la educación en casa de una forma tan entregada, quizá porque siempre ves más las madres hablando de esto aquí, en España, no lo sé. 
No sé si me queda algo, aparte de reiterar que nos gustó mucho la experiencia, la gente estaba muy receptiva, y humanamente nos encantó conocer a todas estas familias. Hubo veces que pensé que me habría gustado vivir así, en una especie de comunidad donde cada uno vive su vida, pero hay momentos de encuentros y de compartir, de ayudarse y de disfrutar. 
Beso

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