"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

miércoles, 3 de junio de 2009

Manifiesto "No es verdad"

http://www.pequesymas.com/educacion-primaria/lo-que-no-es-verdad-sobre-el-fracaso-del-sistema-educativo-espanol

“No es verdad” es un manifiesto pedagógico realizado por la Red IRES (Investigación y Renovación Escolar). La red está formada por profesoras y profesores de todos los niveles educativos que llevan trabajando muchos años en el análisis de la realidad y la pedagogía de la escuela, e intentan presentar alternativas que la hagan más adecuada.
Consideran que hay determinadas creencias sobre la educación en España que distorsionan gravemente la realidad. Opinan no es cierto que la escuela presente un bajo nivel por la aplicación de contenidos menores y actividades irrelevantes. Para difundir sus ideas han realizado el manifiesto “No es verdad” que recoge firmas en su apoyo.
El primer punto de manifiesto señala que no es verdad que en la escuela española actual predomine un modelo de enseñanza diferente al tradicional. Todo lo contrario, sigue predominando un sistema de enseñanza vertical, que transmite contenidos muchas veces inconexos y desfasados o irrelevantes. El aprendizaje es mecánico y repetitivo, siendo la capacidad de repetición el principal elemento de evaluación. Los niños además se ven sobrecargados de tareas después de clase y, como nos pasaba a los padres, apenas retienen contenidos más allá del exámen, porque en el fondo no comprenden ni asimilan vivencialmente lo que se supone que deben aprender.
La LOGSE se ha considerado culpable del fracaso del sistema educativo español pero, de hecho, apenas se implantó de forma real en las aulas, porque el cambio necesario para asimilar un nuevo concepto de escuela necesita cambios sociales y culturales que nunca llegaron.
También consideran falso que el nivel de exigencia actual sea menor, sino todo lo contrario. Como madre me he dado cuenta que los contenidos que se exigen son mayores que en mi infancia y que se han adelantado las edades en las que se supone deben adquirirlos, sin razones de peso y con un resultado fatal. El nivel quizá sea más bajo, pero porque los alumnos repiten sin entender los contenidos, desvelando el profundo fracaso de la enseñanza transmisiva. Olvidan lo que estudian porque nunca lo aprendieron en realidad. No hay aprendizaje duradero ni de calidad. Tampoco lo había cuando yo era niña en la mayoría de los casos, si hubiese sucedido hoy no habría olvidado casi todo lo que aprendí en el colegio.
El fracaso escolar, por tanto, no se explica por que los niveles de exigencia bajen, ni por que la escolarización se extienda a más estudiantes y durante más tiempo, sino por que el modelo educativo vigente hace tiempo que ha caducado.
La sociedad adulta, cómplice del bombardeo consumista y de un ritmo de vida en el que no hay tiempo para los niños, es el verdadero responsable de las carencias de los menores. Y además hay que resaltar que aunque hay enormes problemas de convivencia en las aulas, el acoso escolar siempre ha existido y si ahora es mayor los culpables somos los adultos y el sistema social, no los niños.
Tampoco es verdad que los docentes españoles tengan un exceso de formación pedagógica y un déficit de formación en contenidos. Yo he sido profesora de Historia brevemente, pero tengo toda la titulación necesaria para serlo. Durante la carrera no dedicamos a la pedagogía ni una hora, y el curso de adaptación pedagógica posterior fue un chiste de dos meses. ¿De verdad se supone que dispongo de las herramientas necesarias para evaluar, enseñar, organizar recursos y diseñar actividades? No, no es cierto. Los profesores que preparan una oposición aumentan, sin duda, la profundización en estas materias, pero vistos los resultados, la formación con la que el profesorado llega a las aulas es insuficiente.
Hay una carencia enorme de formación pedagógica y práctica. Un maestro o un profesor de secundaria apenas realiza actividades prácticas antes de ocupar su puesto. ¿Y si pasara lo mismo con un médico? Sería intolerable. Por tanto, a pesar de la vocación y el esfuerzo, la realidad termina imponiendo los mismos métodos obsoletos de aprendizaje.
La escuela y la universidad necesitan un cambio que supere el fracasado modelo tradicional y que tampoco se base en criterios mercantilistas. Si esto sucediera y se buscase inspiración en los modelos pedagógicos más modernos posiblemente la situación mejorase. Mi impresión sobre el manifiesto, que podéis leer completo en los enlaces, es que he encontrado quienes exponen de manera ordenada mis quejas sobre la educación en España

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