"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

lunes, 26 de julio de 2010

Desintoxicarse

Esta palabra parece que no cuadra en un blog sobre educación en casa. Y sin embargo, está perfectamente encuadrada.
La sociedad nos ha convencido qué a tal edad es "obligatorio" haber llegado a cierto nivel de conocimiento. Cuando llegamos al homeschooling, pretendemos conseguir lo que la sociedad impone.


Las familias que llegan a la escuela en casa, después de tener una mala experiencia en la escuela presencial, pretenden que sus hijos lleven el mismo ritmo que llevaban antes de la desescolarización. Y se ven en muchisimas ocasiones forzando a sus hijos para que cumplan con un calendario escolar, aunque la experiencia le haya demostrado que no funciona para su hijo.
En estos casos se da un proceso de desintoxicación que puede durar algunas veces más de dos años. Me han llegado a consultar madres que pasan de un extremo a otro. Desde no pedirles nada, hasta exigirles lo mismo que le exigían en la escuela. Ante esto, los niños se desconcentran. No saben a qué atenerse. Si el niño además ha sido ridiculizado por sus profesores, ya sea por moverse en clase o por no aprender a la velocidad que el profesor quiere, necesitará su propio proceso de desintoxicación. Esto, para comprender que el aprendizaje es divertido. Y qué los sabios más sabios aprenden de sus errores.

Si un niño recien desescolarizado no quiere tener un aprendizaje "formal", y los padres aún no se han "liberado" de la presión escolar, la experiencia de la educación en casa puede ser desalentadora. Pero si ambos, padres y niños, se dan cuenta que los ritmos de aprendizaje son distintos en cada persona, y permiten a la presión social quedarse fuera de casa, la experiencia será enriquecedora.

Por otra parte, están los padres que nunca han escolarizado. Pero temen que sus hijos se queden "atrás" porque en el cole ya les están enseñando ... (sustituye los puntos por la materia que consideres). Así que tratas de conseguir que tu hija tenga ese mismo conocimiento.

En ambos casos, ya sea que desescolarizas o que nunca hayas escolarizado, estamos fijandonos en una información sesgada. Estamos mirando los resultados "positivos" de la escuela, en términos de edad-conocimiento. Y desechando los resultados no tan positivos, como el fracaso escolar. Pero por sobre todo, estamos demostrando nuestra inseguridad, y la poca confianza que tenemos en los niños. Por definición los niños quieren aprender y necesitan aprender. Si los incluimos en nuestra vida diaria aprenderán sin esfuerzo todas las habilidades que necesitan. Ya sea la lectura, la escritura, o el conocimiento del medio.

Para que un niño no aprenda, necesitariamos encerrarle y privarle de toda estimulación. Y eso no es precisamente lo que hacemos cuando educamos en casa. Nuestros hijos nos acompañan a todas partes porque no les queda más remedio. Al supermercado, al ayuntamiento, a la playa, al campo a plantar habichuelas, etc. Si aprovechamos, la vida es un aula escepcional para aprender.

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