"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

martes, 13 de julio de 2010

Todos los trabajos ¿son dignos?


En el equipo de Sin Catigos nos gusta pensar que sí. Aunque nos encontramos cada día con pruebas de los contrario. Tratamos de conseguir la dignidad para todo aquello que hacemos.

En estos días un padre contaba que en el cole de su hijo le habían enviado al psicólogo. Hasta aquí nada raro, solo que el motivo para enviarle al médico era que el niño solo hablaba de vacas. Y decía que de mayor quería ser ganadero. El profesor estaba convencido de que el niño necesitaba ayuda psicológica porque su tema principal de conversación era ese. Y porque consideraba que no necesitaba aprender las materias del cole, ya qué para cuidar vacas no iba a necesitar todas esas materias. Cuando el padre lo contaba le respondimos ¿y si el niño hablara sólo de fútbol y por ese motivo le hubieran enviado al psicólogo te hubiera parecido normal? Todos nos quedamos en silencio, esperando la respuesta. Pero no hubo respuesta.

Lógicamente que no, esa sería la respuesta, porque sino, las consultas de todos los psicólogos estarían a reventar de niños. Y en estos días, que la selección Española ha ganado el mundial, pues más aún. Pero resulta que no es así. Si piensas solo en fútbol, o coches, o música, etc. eres "normal".

Si el profesor hubiera querido aprovechar la motivación del niño podría haber relacionado cada asignatura con la ganadería vacuna. Explicarle cómo mejoraría su vida como ganadero de adulto si conoce las matemáticas, para hacer crecer su empresa. Cómo la historia muestra (o mostraba hasta no hace mucho) que la base de la alimentación de la humanidad está en la agricultura y ganadería. Y así podríamos seguir asignatura por asignatura. Y probablemente el niño no hubiera necesitado ese "profesional".

Pero ahí no acaba el despropósito. Sus padres estaban de acuerdo con el profesor. Porque creían que su hijo no tenía "futuro" si se dedicaba a la ganadería. Y esto nos hace pensar en el tipo de cultura en el que estamos inmersos. Si incluso en los cuentos de hadas se transmite que hay trabajos "penosos", siempre habrá personas que tendrán "buenos trabajos" y personas que tendrán los "trabajos penosos".

Si la vocación de un niño es la agricultura o la ganadería, ¿debemos convencerle de que está equivocado? ¿No será eso admitir tácitamente que hay trabajos poco dignos?

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