"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

lunes, 23 de agosto de 2010

Aprender a obedecer

En los cursos que ofertamos desde nuestro equipo, hacemos entrenamiento en varios tipos de escucha. La inmensa mayoría de las personas con las que trabajamos, tanto a nivel presencial como online, carecen de herramientas de escucha. Lo que necesitan los adultos es que los niños obedezcan. Y lo que los niños necesitan es conocer los motivos por los que "han de obedecer", incluso valorar si hay otras opciones más creativas y efectivas. Cuando carecemos de herramientas para escuchar, obligamos a los niños a obedecer, ya sea en casa, en actividades extraescolares o en las escuelas.
Jerry Farber, (profesor universitario) lo explicaba de un modo muy gráfico en su artículo The Student As Nigger:
...No han pasado por estos doce años de escuela para nada. Han aprendido solo una cosa y probablemente una sola cosa durante estos doce años. Han olvidado el álgebra. Han aprendido a tener y sentir resentimiento hacia la literatura. Escriben como si se les hubiera practicado una lobotomía. ¡Pero, caramba, que si pueden obedecer órdenes! Los chicos que acaban con el primer años de universidad vienen a mí con un trabajo y preguntan que si los quiero con carpeta y si su nombre debe de ir en la esquina superior derecha. Me dan ganas de llorar y besarlos y acariciar sus pobres cabezas atormentadas.
En este párrafo, yo estoy completamente de acuerdo con este profesor universitario. Sólo que yo pienso que la escuela es sólo una parte del engranaje. La otra parte está en casa. Allí les decimos a los niños qué ropa ponerse y cuándo. Qué comerse y cuándo. Dónde jugar, dónde escribir, a qué hora... etc. Esto en realidad es así dado que los adultos son los que conocen el mundo y los niños no. Sería terrible que un niño cruzara la calle y le atropellara un coche porque no le hemos advertido. Pero no es lo mismo advertirle, buscar el modo de que sepa qué sucede, que obligarle a obedecernos "porque lo digo yo que soy mayor".
Dejo la pregunta en el aire, en realidad ¿nos gusta que nuestros hijos aprendan a obedecer?
Tomado de www.sincastigos.com

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