"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

sábado, 18 de junio de 2011

JUGAR,jugar y jugar...algo SERIO

Una de las cosas por las que se preocupaba mi mente escolarizada(me copio la expresión de otra mamá) cuando empezamos este camino, era si mi hija tendría interés en aprender algo, academicamente hablando,porque lo único que le interesaba era jugar,jugar y jugar.....y no a juegos educativos de letras y esas cosas,algo que a mi mente escolarizada le hubiese dado tranquilidad,sino a las comiditas,a los bebes,a disfrazarse,bailar,pintar,saltar,y un largo etc....Fuí incorporando a nuestro día a día todo tipo de  materiales educativos,tipo montesori,regletas,puzzles,etc...y siempre les daba la misma utilidad, que no era otra que inventarse personajes e historias con ellos.Me sentía bastante frustrada porque no parecía tener interés en jugar con las letras o con los números y me preguntaba¿pero...., de verdad alguien que pasa el dia jugando con los muñequitos, aprenderá a  leer y a escribir?Uff cuantos miedos de mi educación recibida traía en la mochila que aún no había empezado a vaciar.Conté estas dudas a otras mamás que educan en casa y escuchando a lo que jugaban sus hijos y el modo en que una de ellas observaba el juego, me dió algo de tranquilidad por algún tiempo, porque cuando me contaban o leía en blogs lo que aprendían otros niños a la edad de mi hija volvían mis miedos.
Cuando nació mi segundo hijo,con el ajetreo que conlleva un bebé en casa, me relajé bastante con el tema y un día, dando de mamar al bebé, se acerca mi hija a darme una hojita que había escrito para mí,pensé que sería un dibujo y cual fué mi sorpresa, que en el papel estaba escrito su nombre y también mamá.Vaya!pero...¿ como estaba aprendiendo a escribir si apenas mostraba interés por las letras?me entusiasmé tanto que quería enseñarle y motivarle cada vez para que siguiera escribiendo, pero nuevamente, mi hija me dió una gran lección,sólo escribe cuando le apetece hacerlo,cuando juega,cuando lo siente,cuando lo necesita,ha pasado un año desde ese día y aún está aprendiendo a escribir, pero yo, desde entonces, veo el juego como lo que es: algo a tomar en SERIO.Desde ese día, cuando  mi hija juega no sólo observo como hacía antes, lo que se divierte o lo que aprende,ahora la veo FELIZ mientras juega,la veo CREAR cuando juega,la veo SENTIR con el juego,la veo PENSAR jugando,la veo IMAGINAR,la veo APRENDER,la veo REIR,la veo SOCIALIZAR,la veo DIVERTIRSE,la veo SANA,la veo CRECER  cuando JUEGA y un largo etc.......que me han llevado a reafirmarme en este camino de educación en casa donde mis hijos podrán jugar y jugar y jugar..........
La esencia del juego está en el ser humano aunque a algunos nos la hayan castrado el tipo de educación recibida,el juego es una ACTITUD en la vida,sólo tengo que observar a mi hija cuando limpia algo en casa, se divierte,para ella es un JUEGO,sin embargo mi actitud no es la misma.No estoy diciendo algo nuevo,hay bastante información al respecto en libros,internet,canciones y asociaciones que trabajan para que se respete el derecho de los niños de JUGAR,ésta es mi experiencia,es mi vivencia y el juego es ante todo VIVENCIAL,jugando con mis hijos estoy recuperando mi esencia juguetona y la actitud de tomar las cosas de la vida como un juego,un juego muy serio.

2 comentarios:

  1. Sí señor, los niños aprenden jugando, es a los mayores a los que nos cansa jugar, y verles jugar. En la escuela tradicional ya lo saben, pero no se atreven ¿porqué?, porque aprenden y lo que aprenden no se puede controlar.
    Los niños ven y aprenden, juegan y fijan lo aprendido, el vocabulario, las formas, los modales...
    Pero hay una cosa que se llama juego guiado, quiere decir que yo marco unos objetivos y contenidos que quiero que aprendan, me invento un juego y juego con ellos, después se hacen variantes de este juego para que no sea aburrido.
    Ejemplo a mi hija las tablas de multiplicar no le entran y no le apetece nunca trabajarlas. Pero le gusta jugar al molopoli, (que no me hace gracia), pero con una cartulina y mucha imaginación me hago un monopoli especial, utilizamos los dados y el dinero del propio juego, este se basa en preparar su fiesta de cumpleaños, las casas y los chales son los locales posibles donde celebrar el cumpleaños, las multas que se pagan son regalos para los del cumpleaños, y en toda esta situación no hacemos otra cosa que multiplicar cada vez que sale el dado, ya que jugamos con dos dados, (tengo dados digamos trucados que yo me fabrico, primero tiramos dos dados normales, y sumamos (para que sea capaz de ver puntos y sumar sin contar, a esto se le llama sumar por subitación) y después tiramos otro dado que es el que dice porque tiene que multiplicar el número anterior.
    Si digo jugamos al policumple, es sí, si digo dime la tabla de multiplicar, es no.

    Los juegos sí, siempre, unos guiados y otros sin guiar. Ánimo y adelante, los niños aprenden sin que nos demos cuenta, todos son muy inteligentes cada uno a su manera.
    Un saludo Juana

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  2. Muy buena idea el juego del policumple, Juana, es una muy buena forma de adaptar un juego que motiva a tu hija para crear otro más adecuado a tus intereses educativos pues además de matemáticas trabajas actitudes y valores no competitivos muy diferentes a los del monopoli. Gracias por compartirlo.
    Respecto a la entrada de Guayarmina, decir que corroboro totalmente lo que dices y no sólo como madre sino también como maestra pues en mis años de docencia siempre utilicé como primer recurso la actividad lúdica no competitiva pues es lo que más motivava a mis alumnos/as en sus aprendizajes, sobretodo, en sintaxis y gramática; además nos lo pasabamos bien todos/as, es decir, ellos/as y yo. Los/las que no lo tenían tan claro eran los/las maestros/as más tradicionalistas del claustro que, además, eran mayoría. De hecho, la base de la escuela activa es la actividad lúdica pero el problema de la escuela actual es que todavía es muy tradicionalista por la presión de muchas familias y del propio sistema educativo y por la comodidad de muchos maestros/as que, en teoría, todo lo tienen muy claro aunque en la práctica no se nota pues el problema del juego es que aprenden más pero... se alborotan y, eso..., no gusta pues hay que trabajar en silencio! Reprimir no es enseñar y memorizar y copiar tampoco es aprender. Besos.

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