"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

lunes, 25 de julio de 2011

La lucha por la libertad, el respeto, la igualdad y la paz continúa siendo la misma.

Pues siempre ha sido la lucha de la conciencia, la lógica, la responsabilidad y la racionalidad frente a la intolerancia y represión; los prejuicios, supersticiones y miedos; la irresponsabilidad y el poder que miente y la irracionalidad y la violencia física, emocional o psíquica.

Es sólo viviendo que se aprende a vivir y, así, se va conociendo el mundo, lleno de mundos, que nos rodea. A lo largo de mi vida, como todos/as, he aprendido del bien y del mal porque he recibido cariño pero también muchísimos palos pues el mundo ya está hecho cuando llegamos al nacer, sin saber dónde y por qué venimos, y... es lo que hay y, en consecuencia, nunca deja uno/a de sorprenderse, ante lo bueno y/o ante lo malo, y de aprender de ello.
De lo bueno, aprendo mucho y me cultiva. De lo malo, aprendo aquello que no hay que hacer y me esfuerzo en buscar otras formas, métodos y/o medios para tratar de mejorar lo que no me gusta recibir y, por lo tanto, yo no quiero dar.
Desde siempre me ha preocupado y he necesitado saber por qué existen conductas humanas tan violentas, autoritarias, inhumanas, agresivas y destructoras, consigo mismas y con los demás, dado que soy una persona muy pacífica y racional, como muchas otras, y este tipo de conductas y actitudes me repelen y me dan miedo, por ello siempre las paro porque el miedo a lo que pueda pasar en una situación de descontrol violento entre personas, por ejemplo, es más fuerte en mi que el hecho de enfrentarme a la persona que está descontrolada. (He tenido que parar muchísimas peleas en la escuela y en algunos parques porque, por desgracia, son el pan de cada día, sobretodo, jugando a futbol)
Esta inquietud por saber por qué existe todavía y ha existido tanta crueldad a lo largo de los siglos que nos preceden, ha condicionado mi vida a seguir un determinado rumbo (homeshooling, entre otras cosas) que ha ido confirmando mi personalidad  a la vez que ha ido consolidando mis principios de vida.
Y viviendo y aprendiendo a vivir y a sobrevivir, he ido distinguiendo las diferentes conductas humanas, las intolerantes/agresivas y las tolerantes/pacíficas, en base a dos métodos educativos que se dan, ambos, en las escuelas y en las familias, entendiendo que educación es lo que recibimos como pautas de conducta y comportamiento pues la adquisición de conocimientos académicos sólo es una pequeña parte del gran océano que conforma la amplitud y profundidad del  correcto significado del concepto educación.
1. El autoritario y disciplinario donde todo cabe desde la violencia física o la emocional y psíquica tan usual, hoy en día, porque se supone que está prohibido pegar y maltratar a los/las niños/as, hasta la falsedad, la mentira, la superficialidad, la hipocresía, la traición,....
Educación esta, basada en enseñanzas de carácter obligatorio y métodos tradicionales, que priman los valores económicos a los humanos y, por tanto, el valor al dinero y todo lo que con él se obtiene (materialismos, comodidades, mundanos placeres,...) con lo cual el valor hacia el arte, la cultura y la vida se pierde e, incluso, se ataca y desestima si carece de valor económico o no es rentable económicamente.
2. El didáctico y empírico donde todo lo positivo y correcto cabe pero lo negativo y nocivo se trata de reconducir para mejorar las relaciones y los aprendizajes, mejorando las actitudes.
Educación que prima los valores humanos a los económicos y, por tanto, el valor hacia la salud, la vida y hacia todo lo que de ella se obtiene y nos ofrece “si sabemos usarla” como nos dice y recuerda Joan Manuel Serrat en su canción De vez en cuando la Vida. Y saber usar la vida es ser conscientes de su valor y de la necesidad vital de cuidarla y amarla para que tenga larga vida para nuestros/as hijos/as y los/las que habrán de continuar viniendo y viviendo cuando nosotros/as ya no estemos. Educación, por tanto, que valora el arte, la cultura y las diferentes culturas, la memoria histórica, la paz y el amor en sus correctos significados, la sinceridad y la libre expresión de sentimientos y/o opiniones, la evolución del conocimiento y las capacidades humanas como seres naturales y evolutivos que somos, es decir, valora la Madre Tierra y a todos sus hijos e hijas pues formamos su naturaleza y dependemos de ella.

En función pues de lo que recibimos y nos enseñan y en función, también, de la selección, adquisición e integración, íntima y personal, de los aprendizajes recibidos cada persona es única y diferente y, por ello, enfoca su vida en base a sus prioridades que pueden ser económicas o humanas.
Nadie es mejor que nadie pues sólo es cuestión de prioridades, ahora bien, lo que no es justo es que porque una gran mayoría; arrastrada por el miedo, la ignorancia fruto de la comodidad, el aburrimiento y la desidia; priorice lo económico todos/as tengamos que priorizar lo mismo porque esta gran mayoría, por ser mayoría, se cree con poder de atacar y se permite, desde su ignorancia y sin querer escuchar, cuestionar, mal mirar y presionar para convencerte de que lo haces mal y eres asocial sólo porque tienes otros valores diferentes y enfocas tu vida en función de los mismos que, para nada, son los de la adoctrinada y tan bien “enseñada” mayoría. Una mayoría que a nivel mundial, es tan inmensa que se permite destruir y maltratar a la Madre Tierra y a todo lo que considera tercer mundo y, por lo tanto, inferior sin pararse a pensar, ni un solo momento, en las consecuencias, presentes y futuras, de sus actos y actitudes tan egoístas y necias.

Os dejo para acabar el mítico tema de Bob Dylan Blowing in the wind (a título de uno de los tantos ejemplos que se pueden poner), un video colgado el pasado 2008 en YouTube y algunas frases célebres para confirmar y demostrar lo que refiero como título de la entrada.  





Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo. Franz Grillparzer (1791-1872) Dramaturgo austriaco.
Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener? Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.
No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.
El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas. Jean Jacques Rousseau (1712-1778) Filósofo francés.
No existe la libertad, sino la búsqueda de la libertad, y esa búsqueda es la que nos hace libres. Carlos Fuentes (1929-?) Periodista y escritor mexicano.
La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre. François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.
La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo. Michel Eyquem de Montaigne (1533-1592) Escritor y filósofo francés.
Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día. Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.
La libertad es, en la filosofía, la razón; en el arte, la inspiración; en la política, el derecho. Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.
¿Cuál es el primer deber del hombre? La respuesta es muy breve: ser un mismo. Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.
Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo. Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.
Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía. Simón Bolívar (1783-1830) Militar y político de origen venezolano.
Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad. Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo y estadista británico.
La libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe. Ramón de Campoamor (1817-1901) Poeta español.
La libertad es un hecho, y entre los hechos que observamos, no hay ninguno que sea más claro. Henri Bergson (1859-1941) Filósofo francés.
La libertad no es un fin, es un medio para desarrollar nuestras fuerzas. Giuseppe Mazzini (1805-1872) Político italiano.
La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia. Jonathan Swift (1667-1745) Político y escritor irlandés.
Hay quien pone en duda el porvenir del ideal de la libertad. Nosotros respondemos que tiene más que un porvenir: posee eternidad. Benedetto Croce (1866-1952) Historiador, humanista y filósofo italiano.
Yo soy libre solamente en la medida en que reconozco la humanidad y respeto la libertad de todos los hombres que me rodean. Mijail Bakunin (1814-1876) Revolucionario ruso.
La libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía. José Martí (1853-1895) Político y escritor cubano.
¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos. Jean Paul Marat (1743-1793) Periodista y político revolucionario francés.
La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres. Manuel Azaña (1880-1940) Político y escritor español; presidente del gobierno.
Nadie puede amar sus cadenas, aunque sean de oro puro. I. Heywood
Acaso soy libre si mi hermano se encuentra todavía encadenado a la pobreza. Barbara Ward (1914-1981) Economista, periodista y educadora inglesa.
¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter. Quinto Horacio Flaco (65 AC-8 AC) Poeta latino.
La libertad supone responsabilidad. Por eso la mayor parte de los hombres la temen tanto. George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.
Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos. Karl Marx (1818-1883) Filósofo y economista alemán.
El hombre está condenado a ser libre. Jean Paul Sartre (1905-1980) Filósofo y escritor francés.
La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.
La libertad política implica la libertad de expresar la opinión política que uno tenga, oralmente o por escrito, y un respeto tolerante hacia cualquier otra opinión individual. Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad. Thomas Hobbes (1588-1679) Filósofo y tratadista político inglés.
La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades. Immanuel Kant (1724-1804) Filosofo alemán.
Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo. Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.
La libertad no es poder actuar arbitrariamente sino la capacidad de hacerlo sensatamente. Rudolf Virchow (1821-1902) Patólogo, arqueólogo y antropólogo alemán.
Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser. José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo y ensayista español.
Por conservar la libertad, la muerte, que es el último de los males, no debe temerse. Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.
No busquemos solemnes definiciones de la libertad. Ella es sólo esto: Responsabilidad. George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

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