"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

sábado, 9 de julio de 2011

Propuestas, la primera semilla para conseguir cambiar el mundo.

Estoy a favor de la educación en casa, pero respeto otras opciones.

Si un médico puede poner su consulta privada, sin tener la obligación para cumplir con su profesión de trabajar para otros en un hospital, pudiendo recetar, y orientar al paciente ¿por qué no puede existir un profesor, un maestro que tenga su consulta privada, y como tal reciba a los alumnos de uno en uno o en grupo según él lo considere en cada caso?

La respuesta es muy sencilla el título de Médico le ampara para realizar su tarea. La de Maestro no (con Bolonia o sin Bolonia), un profesor por mucho titulo que tenga no puede certificar las competencia de un niño sino está integrado en un sistema escolar, es decir, es la organización la que da el titulo. La única solución es que el profesor habrá su escuela, y para ello que cumpla con los requisitos y pautas que exige la administración, con lo cual sólo organizaciones con una economía fuerte puede llevar a buen puerto esta tarea. Difícilmente un padre aunque tenga 15 hijos podrá abrir una escuela para sus hijos a no ser que sea un Julio Iglesias.

Como madre en mi caso, y dentro del sistema, quiero un colegio que me ofrezca una educación adecuada a mis valores, pública, y lo más cerca de mi casa posible. Pero si no tengo derecho a elegir colegio, es la comisión de escolarización la que me dice que es lo que hay, mi hijo/a estará expuesto a una educación que nada tenga que ver con los valores familiares. Con lo cual el niño o se adapta a la familia (1º grupo donde el niño se socializa) teniendo inadaptaciones en la escuela, produciendo situaciones incomodas y muy posiblemente fracaso escolar, o se adapta a la escuela (2º grupo de socialización, muy importante, ya que salé de su familia para integrarse en lo que después será la sociedad) produciéndose el desajuste en el hogar.

El ideal como tal, no funciona. Los conflictos y la manera de resolverlos son variopintos.

Los colegios como las familias pueden ser estrictos, educación clásica, tradicional (a la que nos guste o no aún pertenecen muchos profesores, lo que predomina es la figura del profesor, el alumno sólo es bueno cuando es obediente, trabajador y no cuestiona los procedimientos del superior, con la ley del palo (aunque hoy este prohibido), castigos, amonestaciones, rigidez, disciplina y todo lo que muchos hemos vivido en nuestros años de enseñanza. Digamos que te preparaba para una sociedad impuesta, para trabajar de operario en una fábrica, no se podía ni debía pensar que para eso pagaban al jefe.

Tenemos la escuela con una libertad equivocada, (yo no conozco ninguna en el sistema organizado por el estado, pero si profesores con esta filosofía), que los niños hagan lo que quieran que yo les enseño la tabla de multiplicar que es lo que me ha tocado y a cada niño que lo eduque su padre. Los niños no tienen normas, y como no se les vigila, ni se les llama la atención, pueden hacer lo que quieran el único requisito es aprobar los exámenes, que normalmente son muy poco exigentes para que la mayoría puedan promocionar.

Las escuelas que se viven estos tipos de enseñanzas, dejan mucho que desear, pero sobre todo son un castigo para nuestra sociedad y muchas veces los padres sabiendo o no están obligados por el estado, con la imposición de la educación obligatoria dentro del sistema único, educar= escuela que acata las normas impuestas, currículo y leyes, etc.

También tenemos la escuela llamada democrática, donde digamos que existe otro modo de hacer las cosas, esta es la escuela que se vende con el constructivismo, a prender a pensar, a hacer…; pero parece que esta escuela estén reservados para unos pocos, si en una escuela pública los profesores implantan este modelo, sólo tendrán acceso los niños de la zona. Hay muy pocos y aún teniendo la dirección esta filosofía, la libertad de cátedra, deja en manos del profesor muchos detalles que no son vánales.

En mi experiencia particular, yo viví en los 60,70 y 80, una educación clásica. Los primero años terribles, cuando más aprendía era cuando me quedaba en casa por enfermedad, me gustaba hojear el diccionario enciclopédico que había en casa, y los libros de mi hermano mayor, los míos eran sosos.

Cuando a mi hija le tocó ir al colegio, las dos lo pasamos fatal, de nuevos llegaron las pesadillas para las dos, su profesora de infantil, en un colegio público, era una señora mayor a punto de jubilarse, estricta, mi hija que era una niña que por sus características personales, y la educación recibida en casa, era dócil y digamos tenía ya interiorizadas normas sociales de convivencia, era una de las preferidas, ya que la niña trabajaba cuando tenía que trabajar y jugaba cuando tenía que trabajar. Empezó a quejarse de dolor de mano de tanto escribir (4 años), a partir de aquí ocurrieron muchas cosas, y la mayoría no buenas. Mi hija no se adaptaba al sistema, pero era una buena estudiante. La cambiamos de colegio, y fue peor, lo primero, lo difícil que es que un colegio te muestre su verdadera ideología, fue a un colegio concertado, donde el nivel era más bien bajito, pero les exigían digamos académicamente. Los niños podían hacer lo que quisieran ya que como eran niños tenían que comportarse como tales: los niños pueden insultar y reírse de sus compañeros, subirse a la mesas cuando la profesora no está y si les pillaba, lo único era bajarse de ella. Las normas básicas de buena convivencia era que la profesora muy amable de su bolsillo de vez en cuando les daba una bolsita de chuches, y mucho inglés.

Yo quería la educación en casa, comencé a explorar o tras corrientes educativas e a investigar, hacia años había comenzado a estudiar la carrera de magisterio, y me reenganché, hay que luchar contra el sistema con las armas del sistema. (Aún sigo estudiando)

Pero mi hija también tiene un padre, y puesto que no nos poníamos de acuerdo, si bien es verdad que en algún momento casi llega a convencerse de la educación en casa, la familia siempre está para opinar y mostrar su desacuerdo. Finalmente mi hija esta escolarizada pero nos hemos marchado de España, por el momento está muy bien, la socialización es muy buena, y el colegio también.

Pero no todo el mundo tienen estas posibilidades, aún así la niña podría no haberse adaptado. Y finalmente soy yo su madre, quien la enseña a leer, a escribir, a memorizar las tablas de multiplicar y una segunda lengua hablando con ella desde pequeña. Mi hija se ha educado en casa pero firma la escuela, qué fácil es educar y enseñar a los niños que ya vienen con el trabajo hecho de casa. Siempre que he dejado, un mes o dos a lo máximo de trabajar con ella, se retrasa…y tengo que sentarme con ella para que pueda superarse. Los niños quieran o no al final aprenden en casa. (Sobre todos los que se pasan 4 horas haciendo deberes, una autentica barbaridad, teniendo en cuenta las horas que pasan en los colegios, y todas las actividades que realizan)

El colegio no deja de ser una guardería necesaria si los padres deben trabajar. Y en ella puede aprenderse lo suficiente, para ir avanzando, pero también para perderse y sumarse a las listas del llamado fracaso escolar. He escuchado decir a profesores que los alumnos que suspenden en tercero de primaria es difícil que acaben sus estudios sin repetir, y tienen muchas papeletas para no llegar a terminar el bachiller, me gustaría poder tener estadísticas de este hecho pero no las tengo. Eso sí las creencias de los profesores afectan y mucho en los niños, sus alumnos.

Es sistema educativo actual es válido para muchos niños que sus padres no tiene la preparación suficiente, ni las ganas de trabajar con ello, es eficaz como guardería, siempre que se demuestre de su actuación en el respeto de su persona y su cuidado físico y síquico, cuidando y estableciendo pautas para los conflictos escolares inevitable, pero si actos, utilizando estos conflictos para que los niños puedan aprender a vivir en sociedad. Hay muy pocos centros donde se trabaja la gestión eficaz, con equipos multidisciplinares, tutores y aulas de convivencia, mediadores…

Mi propuesta educativa sería, que los profesores pudieran dedicarse a su profesión y que su titulo del apoyara como lo hace con los demás profesionales para abrir su consulta. Tristemente todo aquel que termina la carrera por lo único que lucha es por aprobar una oposición o por entrar en alguna cooperativa de profesores que ya tienen cole y conocen o por un contrato en una escuela privada.

Como un médico los profesores deberían poder poner su consulta. En esta consulta los padres podrían acercarse para que el profesor “examinara” a la familia y al alumno y al centro escolar al que va, viendo si el nivel que tiene el niño se adecua al currículo exigido por la administración. Donde este profesor va a dar pautas a los padres para que el niño pueda superar sus problemas educativos si los tiene, ayudando al niños con sesiones personalizadas para que aprenda a trabajar, a estudiar, a memorizar, y a avanzar y superar etapas educativas sin tener que pasar por el colegio. Este profesor podría organizar actividades llamadas extraescolares con los niños de su consulta para fomentar la buena socialización. Y certificar las promociones según los currículos impuestos legalmente. Un verdadero intermediario para certificar y hacer legal la educación en casa, y no la manera de que los niños alcancen los conocimientos y competencias. Educar para el mañana es tan difícil como ser pitonisas y conocer el futuro de los niños, cosa imposible. Tienen que vivir su vida y aprender de ella, de la vida actual, saber moverse en su ciudad, comprender los carteles, conocer la historia y cultura de su pueblo para poder comprender el mundo que les rodea…

La educación debe ser obligatoria claro que sí pero, sin obligar subsistemas, yo como madre tengo que tener derecho a marcar la educación de mi hijo.

Pongamos por ejemplo que enfrente de mi casa hay un colegio público o concertado, donde la ideología religiosa mayoritaria no es la mía, si estoy casi obligado a llevarle a este colegio, el currículo oculto y las imágenes estarán educando a mi hijo de una manera no adecuada a los valores familiares. Yo como madre que jamás impondría una religión como me la impusieron a mí, tengo el derecho a no estar de acuerdo y puedo exigir que mis impuestos den posibilidades de acción a otras formas escolares, ejemplo la educación en casa.

La educación en casa es una opción legítima, y como tal debe ser considerada, muchas eminencias no lo habrían sido si no se hubiesen educado en casa, pero esa educación venía de tutores que contrataba la familia y de las madres que con cultura suficiente enseñaban a sus hijos. Siendo la familia la primera y parte de la segunda socialización ya que esta se encargaba de montar actividades para que sus hijos se relacionases con otros niños de su edad, sumar en la misma mesa no quiere decir que se estén socializando, aprender a compartir material y a respetarlo sí es sociabilizarse, esto se puede hacer organizando una actividad de pintura un fin de semana, una salida al campo, y una investigación de los colores que ven en él, y una puesta en práctica común, hacer fotos para luego comentarlas y con el trabajo, hacer tarjetas para distribuirlas entre la familia y conocidos por un módico precio, simbólico, este dinero puede ir a un proyecto de banca llevándose una contabilidad por los niños y al final donarla para alguna acción social, ayuda a animales en extinción, catástrofes naturales….

Podría pasarme horas comentando mi propuesta pero lo que se necesita es que los profesores que de verdad quieran serlo que cambien de lado y no vean a las familias como alguien ajeno y molesto, sino los padres del niño que son los que tienen que velar por él y sus verdaderos responsables. Los niños no tienen que salir de casa para aprender sino aprender viviendo en casa.

Para ello, hay que ser consecuentes y dejar a los padres que elijan que educación quiere, y ofrecerles herramientas para este cometido, sobre todo legales. La protección de la infancia comienza en el respeto de la vida familiar.

Atentamente, Juana

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho leerte, por lo que dices y lo bien que lo expresas y, precisamente, hoy con lo que estoy viviendo estos días con Servicios Sciales y su rigidez, me ha sido muy gratificante leer tus palabras. Gracias por pensar como piensas, Juana.

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