"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Razones para educar en casa

Si tuviera que explicar mis razones para optar por el homeschooling o educación en casa, en realidad, darían para un libro. Dejémoslo que para mi hijo y mi familia es la mejor opción. Para cada familia hay razones diferentes.

Nosotros viajamos mucho. Por razones pedagógicas, muy poderosas, por razones emocionales y sociales, por razones personales, por las características especiales de las necesidades educativas que en la escuela convencional se moría de pena y aburrimiento, hemos decidido no usar la escuela convencional y educar en casa, o mejor dicho, proporcionar la formación global a nuestro hijo sin usar los recursos de la escuela presencial.

Hemos optado por el homeschooling y está matriculado en una escuela americana no presencial, lo que nos da la flexibilidad de ubicación, contenidos, pedagogía y horarios que necesitamos. Es más feliz que nunca ahora y además, aprende mucho más y con mayor placer.

Tiene relaciones personales y amigos elegidos y con los que se encuentra encantado, juega, hace proyectos, investiga. Nunca había tenido amigos así antes. Nunca. Tiene amigos de 5 años y amigos de 16 años, con los que comparte cariño, cuidados mutuos, intereses y juegos. En este aspecto ha ganado mucho. La faceta social ha quedado cubierta plenamente.

En el colegio no encajaba. Hablaba mucho, de temas que a ninguno interesaban, no era competitivo. Hablaba de paleontologia y no de futbol. No aceptaba como lógicos la autoridad indiscutible, las filas, los deberes, la memorización, los horarios, los castigos, pues en casa no se educa de ese modo, aunque entendía que esas normas eran del centro y era un niño muy educado que no se enfrentaba y era amable con todos. Pero no era feliz, pues todo lo que rodeaba la escuela chocaba con la educación más libre que tenía en casa ni encontraba niños de otras edades y sensibilidad semejante. Estaba bastante solo. Y sobre todo, la escuela no estaba adaptada a las necesidades educativas, creativas e investigadoras, que tenía.

Quien viviese esa situación lo entenderá bien. Y aunque es dificil asumirlo, es posible desarrollar toda la sociabilidad de un niño fuera del entorno escolar perfectamente para quien lo decida, sin menospreciar por ello la opción de la escuela.

Se siente seguro de si mismo, cosa que antes no estaba. Sabe que sabe, sabe que vale, sabe que está acompañado y que puede con cualquier dificultad.

No crece en un entorno contrario a nuestras creencias, que no son creencias religiosas sino educativas, no lo castigan ni ve castigos, no aprende por obligación sino por gusto. No estudia de memoria, sino que usa la memoria. La violencia no es cotidiana y no obedece a la autoridad ni reglas que no comparte, sino que negocia y se comunica.

Pasa mucho tiempo con sus amigos, con su madre, con su padre, aunque no vivimos juntos, con su familia, con personas de todas las edades a las que elige directamente en función de sus intereses y sentimientos. Tiene mucho tiempo para desarrollar la faceta social y emocional de su personalidad.

Habla como un loro con personas de cualquier edad. Suelen quedarse boquiabiertos de su seguridad y empatía.

Necesidades educativas

Este verano fuimos al médico. Al final la doctora se entretuvo en explicarle con gráficos la circulación de la sangre y el funcionamiento de los pulmones. Me preguntó ¿es normal? Como si no fuera normal el que un niño fuera como él.

Pues claro que es normal, solamente crece sin limitaciones a su inteligencia y su deseo de relaciones sociales. Como son todos los niños, pero ya no lo encuadran en un molde que rompía por sus características.

Pero no, aunque es muy inteligente no es diferente ni mucho menos mejor que otros niños. Incluso, sin duda, los niños que van a la escuela convencional pueden desarrollarse plenamente y la escuela ayudarles, pero en su caso no es así y el se siente mejor, más feliz, más libre, más seguro y más valorado con esta manera de aprender y de vivir.

Y sin duda saca más provecho en lo curricular y en lo afectivo. El, no todos, cada uno debe encontrar el mejor modo de crecer según sus necesidades y su entorno. Pero especialmente para los superdotados no sucede eso en la escuela normal, donde un 80% fracasa.

Ha avanzado a su ritmo, sin presiones, sin ningún agobio, sin perder tiempo en repeticiones aburridas contrarias a sus necesidades.

Pedagógicamente no entramos en conflictos. Se acabaron los deberes, los horarios interminables, el hacer exámenes de cosas que olvidas dos días después.

Actividades

Hace equitación, natación, ciclismo, recibe clases de música y teatro, además de tener profesores particulares que cubren sus necesidades en informática y matemáticas.

Ve documentales en inglés, va a museos, viaja, juega, se relaciona con otras familias de otras culturas, lee sin parar, hace obras de arte y pinta cuadros.

Yo tengo la formación adecuada para darle la educación que necesita y además tiene apoyos en el entorno para complementar lo que yo no llegue a saber. Hablo cuatro idiomas (inglés, frances, italiano y portugues), he sido profesora, se latín, filosofía, historia, geografía, música y tengo los conocimientos básicos de ciencias, matemáticas y pedagogía. Tiene apoyos pedagógicos de profesores. En realidad la mayoría de los padres, sin ser maestros ni pedagogos, he visto que son capaces de acompañar el aprendizaje básico y buscan clases de refuerzo cuando algo no pueden hacerlo, como hacen también los padres de niños que van al colegio.

En el futuro, quizá, si el lo decide aunque lo dudo mucho, se matricule en una escuela española presencial, pero tengo la tranquilidad de que crece feliz, libre, interesado en aprender y con una formación excelente humana y cultural.

Yo estoy segura de hacer lo mejor para él.

Razones para educar en casa

Hay muchas razones para educar en casa, con tranquilidad y seguridad, dándole a los niños el entorno emocional, social, cultural y pedagógico. Cada familia tiene unas diferentes y una formación y organización diferente. Nosotros solamente somos un ejemplo.

En España hay unas 2.000 familias que optan por esta manera de educar y merecen, en mi opinión, el respeto debido desde la diversidad, tanto de las instituciones como de la sociedad.

3 comentarios:

  1. Ha sido un placer leerte y comparto plenamente tus reflexiones y opinión

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  2. Me siento totalmente identificada. Un gustazo leer tu reflexión

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  3. Gracias a ambas. Un abrazo.
    Mireia

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