"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

sábado, 1 de octubre de 2011

EDUCACIÓN MONOPARENTAL, INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD Y META DE TENER UN HIJO



A continuación voy a copiar parte de la ponencia que di en el 3ª Congreso Crudo en Ojén, Málaga (España) el 11 de Septiembre 2011.

Pregunta: ¿Cómo llevan los niños la falta de la figura del padre o el apego a ti? Háblanos también de sus posibilidades cara a su futura integración en la sociedad.

Respuesta mía: Apego a mí tampoco tienen mucho. Se pueden ir tres meses y no nos llamamos por teléfono ni una sola vez pero sí sentimos una conexión muy fuerte y sé perfectamente en qué estado emocional están en cada momento. Del mismo modo, ellos también lo saben respecto a mí. Si veo que hay algo de desarmonía, a lo mejor les mando un email que suelen contestarme rápido.

A mí lo que me gusta es que cuando estén en algún sitio o estén haciendo algo, estén donde estén, estén implicados en eso que están haciendo y no estén pensando en otra cosa u otro sitio (en nuestra casa, en mí, etc.). Quiero que centren su atención por completo en aquello que hacen y lo intenten llevar a cabo con la mayor sinceridad de sí mismos, con la mayor entrega posible, sirviéndoles además para un desarrollo interno. Que hagan las cosas porque ellos quieren hacerlas, porque tienen una finalidad y una meta. Esforzándose por conseguir dicha meta.

En la escuela presencial lo que veo y vemos por sus amigos es que la atención está más en los chicos y en las chicas, no en el conocimiento. A la vez, adquieren ciertos hábitos de conducta, de palabra, de caminar e incluso mentales que ellos mismos consideran que no les va a dar la meta que ellos quieren respecto a su futura vida de adulto.

Digamos que la sociedad actual podría dividirla en tres grupos: los que esclavizan (hablo en tono cómico), los esclavos y los que intentan sobrevivir huyendo del sistema. Yo prefiero que mis hijos estén preparados para dominar cualquiera de ambos grupos, teniendo capacidad para estar en cualquiera de ellos. Mis hijos tienen claro que esclavos no quieren ser. Pero para ello se tienen que formar no solo académicamente. Primero han de ser managers de sí mismos. Si tú eres manager de ti mismo, eres manager del mundo entero.

Eso por un lado respecto a tu pregunta.

Por otro, hablar sobre lo de la figura del padre es un tema delicado. Cuando ellos eran muy pequeños, 3 ó 4 años, hubo una separación del padre y mía. Desde entonces, mis hijos y yo fuimos lo que se denomina una familia monoparental.

Los he educado en casa sin el padre y sin tener pareja durante muchos años y he de reconocer que, el ser familia monoparental sí ofrece posibilidades a un mayor desequilibrio.

Aunque mis hijos veían al padre los fines de semana por épocas, han crecido con una minusvalía respecto a una familia que crece en armonía con el padre y la madre juntos. Es una minusvalía de tipo psicológico y como cualquier otra minusvalía, requiere un mayor esfuerzo de tu parte y una mayor compensación. En mi caso sí la hubo pues decidí por completo volcarme en la educación de ellos y cambiar mi estilo de vida y mi trabajo acorde a lo que consideraba que era lo mejor para ellos pues pensaba que si tengo hijos, mi principal responsabilidad en esta vida ante la creación, ante el universo, ante Dios y ante mí misma, es llevarlos a los planos espirituales más altos. Ponerles el campo de terreno que considero mejor para forjarlos como personas, volviéndose esa es mi prioridad ante cualquier otra.
Y si no, no tengo hijos pues para eso ya hay tantos niños en el mundo… Mejor atender a otro niño que ya está en este mundo (familiar o no) o a mí misma pero para ello, primero me tendré que forjar como persona y después, estar aquí sólo para facilitar que ellos lleguen “arriba” (espiritualmente hablando).

Ahora quiero hablaros como persona hacia vosotros como personas, no como padre/madre. En el momento que alguien tiene un hijo, ¿Cuál es la finalidad de tenerlo? ¿Cuál es la meta de tener un hijo? El “Uhmmm, cuchi, cuchi, qué bien ya no voy a dormir sola” (Aunque más tarde estarás deseando dormir sola…). Pero bueno… ¿Cuál es la meta? ¿El escribir libros sobre la educación que les doy? ¿Para qué se trae un hijo “a la vida”? ¿Para consolidar una relación?

Estas preguntas son lo primero que hay que plantearse y que casi nadie se plantea. Es algo sobre lo que yo pensé mucho en su día. Creía que el tener un hijo era importante y en cierto sentido prioritario, para formarme como persona, para completarme y vivir desde ese otro punto, con una visión mayor… ¡Gran inmadurez de por mi parte tal y como lo veo ahora!

Realmente uno comienza a hacerse madre o padre cuando tienen hijos porque si supiésemos con adelanto lo que es tener, lo que supone tener hijos y quererlos criar con consciencia, yo creo que casi nadie los tendría pues a lo mejor sólo un 0,1% de la humanidad tiene la consciencia y la preparación suficiente para que realmente en las primeras etapas de la vida del niño, antes de los 25 años, éste esté en los planos espirituales altos. Si casi ninguno de nosotros estamos en esos planos de adultos, ¿Cómo vamos a hacerlo, lograrlo con nuestros hijos?

Pero una vez que ya los tenemos sea por la causa que sea y con la meta que sea, una vez que ya estamos en la situación de ser padres/madres, hay que asumir una responsabilidad que cada vez vamos cogiéndola más según vamos aprendiendo y madurando nosotros mismos.

Volviendo a la falta continua de la figura del padre (en mi caso) en una familia monoparental, la solución que yo vi ahí fue la vida en comunidad.

Aunque yo no he tenido pareja, hemos vivido en comunidad y considero que cuando se vive en comunidad, realmente es como más se enriquecen los niños, cogiendo la figura masculina y la figura femenina de todos o cualquiera de los integrantes.

El padre siempre es el padre, nunca es sustituible. El afecto que tienen al padre (o a la madre) es otro diferente al de los demás integrantes pero ves estos últimos les completan muchísimo. Cuando uno de los dos niños necesitaban más de la fuerza masculina o de la femenina, se “arrimaban” más a los respectivos de la comunidad, auto equilibrándose solos.

Ahora ven menos al padre, sólo en vacaciones, pero ahora tengo por un lado pareja y seguimos viviendo en comunidad, todos en un mismo edificio. Por ello todos hacemos ambas figuras o “roles”. Todos nos tomamos la responsabilidad respecto a los niños (sean nuestros hijos físicos o no). Actuando así, la consciencia que yo no tengo en ciertos aspectos, otros la tienen, de modo que cada uno va recogiendo según su necesidad y capacidad.

Considero que es la mejor forma para que crezcan realmente más completos pues cuantos más adultos haya atentos a las necesidades que tiene un niño, más cubiertos y completos estarán (Y no me refiero a que cuando caen al suelo van todos corriendo encima de él o a que cada vez que suelten un moco esté alguien encima, sino a las necesidades psicológicas, a las necesidades emocionales e incluso las necesidades de conocimiento del mundo) Esto supone una educación intensiva al 100%, siendo como una terapia de grupo que los niños aprenden desde que son muy pequeños.

Realmente eso es lo que provoca que un niño sea el día de mañana un adulto más estable, no es un “Oh, han nacido niños especiales” o un “Me ha tocado la lotería”.
Todo niño que nace es especial. El adulto se forjará acorde a las posibilidades que nosotros les demos de desarrollo siendo ellos niños, acorde también al desarrollo que nosotros mismos tengamos, ese es el criterio que sigo.


Nuria Aragón Castro
http://www.nuriaaragoncastro.com

2 comentarios:

  1. Núria, Chapeau! Un gran placer leerte como siempre!!!! Me siento, en muchos aspectos vivenciales y criterios ante la educación, identificada contigo aunque seamos personas diferentes viviendo situaciones diferentes pues mi familia también es monoparental pero no tenemos la fortuna de poder vivir en una comunidad afin a nuestros principios de vida..., este es mi gran sueño y todavía estoy en la etapa de lucha para llegar a él. Tus palabras y tu conciencia, tan espiritual y clara, me dan mucha fuerza! Gracias muy sinceras y besos mil!

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  2. Uhmmm ¿Cómo no sentirse genial con un comentario así? Tus palabras gustan, Lídia ¡Claro que sí! Sigue en tu camino que todo llega, ya verás, sólo tienes que tener presente siempre tu meta mientras aprendemos a disfrutar de lo que hay en cada situación. Mucho amor

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