"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Estilos de aprendizaje y nuestra personalidad

                                                     Hola a a todos:
      Soy la segunda hermana de cuatro y cada uno hemos sido totalmente diferente en nuestra manera de aprender. Mi hermano era un niño que le gustaba desde muy pequeño desarmar todo lo que pillaba, yo le ayudaba, esto me enseñó mucho. Al principio lo rompía a golpes, muchas veces yo buscaba una gran piedra roma para poder destrozarlo adecuadamente (había que romper el exterior pero no el interior), y así ver cómo era por dentro, después fue depurando su técnica, a él le gustaba ver el interior y explicármelo, a mí me encantaba todo este proceso, y por supuesto participaba, después nos pasábamos horas intentando armar de nuevo el juguete roto o el reloj; más tarde empezó a hacer croquis según lo desmontaba para después montarlo…Ni que decir que entre los dos podíamos armar y desarmar lo que nos diera la gana. A los 15 años arreglábamos un brasero o una lavadora, a mi me fallaban las fuerzas…pero como equipo no teníamos desperdicio. 

Todo esto lo he contado porque esta forma de aprender no era la normal en nuestro tiempo, y aunque en casa jamás nos riñeron sabíamos que en el colegio había que memorizar sin comprender, para mí era imposible, yo tenía que comprender para poder aprender, era inútil memorizar. 

Sin embargo la siguiente en la familia, era memoria, aprobaba sin comprender, a no ser que preguntará y comprendiera lo que la decíamos, recuerdo un día estaba en 5º de EGB que muy enfadada delante de un mapa de la península Iberíca, le daba vueltas y vueltas, por fin gritó: ¿Pero dónde está España? A ella había que decírselo todo, marcarselo y que mirará, necesitaba una guía, hoy cocina con manual en mano, todo es perfecto…lo controla todo. Y en su trabajo es muy querida por lo bien estructurada que es. 

La siguiente en la familia, era completamente distinta a los tres, más independiente, más solitaria, cuando necesitaba algo siempre sabía a dónde tenía que llamar para conseguir lo que quería o necesitaba. 

Cada niño eramos un mundo dentro de una misma familia y donde todos teníamos las mismas cosas y compartíamos casi todo. 

Evidentemente nuestra personalidad marcaba nuestra forma de aprender. Tenemos una disposición para aprender de una manera determinada y que esto se hace a partir de la socialización. Yo estaba siempre con mi hermano, y esto hizo que aprendiera mucho con él. Mi hermano imitaba a mi padre. Sin embargo mi hermana la número 3 imitaba más a mi madre, y aprendía más de ella. La 4º al ser la más pequeña, con diferencia de edad entre los tres mayores, se lleva 8 años de la 3ª y por esta situación estuvo más sola en sus juegos y esto marcó su forma de socializarse y de aprender. Por lo que estoy de acuerdo totalmente con Howard Garner ”somos criaturas de nuestra cultura como lo somos de nuestro cerebro”

Para que los niños aprendan nosotros tenemos que saber como aprenden y para ello tenemos que conocemos hay que observarlos, ver como se mueven, como piensan, como hablan...; una vez que les conocemos es cuando podemos adaptarnos a ellos. Pongo otro ejemplo cercano mi propia hija, es una niña tranquila, sociable, muy amiga de sus amigas. En el colegio nunca habla si no la preguntan. Cuando tiene problemas ella intenta resolverlo, y si no lo consigue cuando llega a casa me lo pregunta, yo intento hacerla entender que tiene que preguntar en clase, que a su profesora esto le gustaría mucho (ya hemos hablado del tema) pero ella se resiste. La profesora cuando la ve atascada, la pregunta: 

- ¿todo va bien?, Si dice sí pues nada, pero hay veces que dice no, y entonces la profesora la ayuda… 

En casa muchas veces no hay niña, porque no se la oye, está en sus cosas. 

Trabaja muy bien pero es lenta, es laboriosa, no es perezosa, pero le gusta el trabajo bien hecho. Si no se le da el tiempo necesario para cumplir su tarea, ella pasa… Un día trajo todas las cuentas mal, y cuando la pregunte me dijo que había puesto los números al tuntún porque era imposible, no tenía tiempo y lo importante era acabarlo, si no no podía salir al recreo. 

Evidentemente a mi hija lo mejor es decirla, hazlo y si no terminas te lo llevas a casa…. Si la metes prisa o se siente que no llega pierde todo el interés por lo que hace. Tengo en casa un caballo pintado, lo hizo a ratitos durante 2 meses, jamás la dije que se pusiera a colorearlo, porque era un trabajo muy minucioso, tenía 7 años cuando lo hizo, la mayoría de los niños con su edad jamás hubiesen hecho este trabajo. No le cuesta concentrase lo que le cuesta es desconcentrarse.

Dependiendo de nuestra cultura cambia nuestro aprendizaje, por lo que hay que tener muy presente a quién enseñamos y qué enseñamos además del cómo enseñamos. 

Evidentemente que sí, yo me críe en una cultura diferente a la de hoy, en mi mundo se aprendía por observación, veías hacer punto y aprendías, veías hacer bainica y aprendías, jamás me explicaron cómo hacer una tortilla, veías y lo hacías, para aprender a escribir la profesora copiaba en la pizarra tu veías como lo hacía y aprendías. Hoy todo va muy deprisa, no hay tiempo para ponerte a ver como se hace algo, dime cómo se hace y ya lo hago yo. O déjamelo escrito, o dime donde puedo encontrar tal información, cuando yo me pasaba horas mirando en la enciclopedia familiar. O los niños con los aparatos electrónicos, ¿quién de ellos se pone a mirar en los libritos explicativos? Ellos cogen el aparato en cuestión y tocando llegan a conocer lo más básico y se preguntan entre ellos ¿Cómo has conseguido eso?... 

La cultura marca mucho. Por eso tenemos que conocer muy bien a los niños que tenemos. Tengo una amiga China, que le costó mucho adaptarse a España, llegó con 12 años de Taiwan, y nadie se preocupo por cómo era y cómo aprendía, tuvo que adaptarse sí o sí. No fue justo.




Para aprender una segunda lengua por ejemplo también se tiene que aprender la nueva cultura de donde proviene esa lengua para que puedan adaptarse a ella y aprender con sentido, tienen que aprender fundamentos de la lógica de la cultura a la que pertenece esa lengua con lo que esto evidentemente marca a los niños, y necesariamente marca el aprendizaje. Cuando mi hija veía los programas ingleses infantiles donde siempre terminaban con tartas en la cara, ella se extrañaba y me preguntaba por qué hacían eso, y sobre todo porque se reían. Pero ahora la gusta mucho Mister Been, ha comprendido el humor inglés, y hay veces que ella se ríe y yo no le veo la gracia. 

Con lo que el aprendizaje de otra lengua nos hace aprender a comportarnos de otra forma, ni mejor ni peor, simplemente diferente.

Hay otros factores que influyen en el aprendizaje como los niveles adquisitivos y culturales familia el tipo de sociedad a la que pertenece, y hasta el entorno. 

No es lo mismo vivir en un pueblecito en la montaña, que en la costa, o que en una ciudad. No es lo mismo ir a un colegio con una determinada ideología y metodología.

Defiendo esto porque cuando he dado clases particulares, he visto como influyen el entorno. Niños que se quejaban de no comprender nada, y el problema era que no se concentraban, estaban en el campo, pensando en las actividades de después del cole, en la mosca que pasaba, no tenían hábito de lectura, y menos comprensión al leer. En el colegio fracasaba porque eran despistados, y es que no les daban pautas, en el momento que se le puso unas pautas de trabajo, un horario para cada cosa, después de un mes de acompañarle, comenzó a funcionar muy bien, necesitaba que alguien le marcara el paso que ellos no sabían marcarse. Este tipo de niños en un colegio dirigido y bien pautado no habría tenido ningún problema o con un trabajo estructurado en casa (homeschooling), sin embargo a mi me mató lo contrario mi colegio era muy estructurado te lo daban todo pensado, mucho conductivismo y yo necesitaba que me dejaran sola con mi creatividad. Era capaz de aprender más cosas sola que en el cole, porque me gustaba investigar en los libros de mis hermanos y primos. Y me gustaba hacer murales, cortar fotos de revistas y hacer artículos…que después nadie veía y terminaban en la basura. En mi colegio la creatividad era fantasía que perjudicaba el aprendizaje. Pero cuando había que explicar que era un volcán o cómo funcionaba el cuerpo humano, o por qué flotaba un barco la única de la clase que podía explicarlo era yo, creo que muchas veces sabía más que los profesores. 

Cada niño cuando llega al colegio, ya trae mucho aprendido, y depende de cómo haya adquirido ya esos comienzos va a continuar, nosotros podemos ayudar a aprender de otras formas, pero fijándonos en cual se adapta mejor a él. Un niño memorizará y asimilará mejor un vocabulario cantándole, otro viéndolo, otro contándoles un cuento, y es eso lo que tenemos que hacer adaptarnos a ellos, para que ellos consigan aprender mejor y les resulte más ameno y fácil.

Cuando hablo de colegio siempre me refiero al espacio donde se va a realizar el trabajo, que incluye niño-alumno, madre o persona que se encarga de la educación-profesor y todo esto da igual que se produzca en casa o en un centro escolar.

Espero que hayan aprendido, y piensen en cómo son sus hijos o alumnos para darles la oportunidad de aprender mejor.
Este es el último artículo de mi blog. Un saludo  Juana Aguilera


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