"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)
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miércoles, 23 de septiembre de 2015

(darle) La vuelta al cole

Ya hace unos dias que se ha realizado la vuelta al cole en nuestro país y queremos compartir un artículo que se publicó el pasado 18 de septiembre en La Plazuela

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Parece un momento propicio para ponerse a pensar en la educación ahora que casi todo el mundo vuelve al cole – no sólo el alumnado y el profesorado, padres y madres vuelven también ya que el calendario escolar, de un modo u otro, marca los ritmos de la sociedad entera. Nada nos parece más natural que la escuela; y sin embargo nuestro sistema escolar obligatorio es un invento relativamente reciente. Nace a principios del siglo XIX en el Estado Prusiano y se extiende e implanta en occidente con una velocidad asombrosa. Su objetivo explicito era claro: formar empleados para el inmenso aparato estatal que requería el nuevo modelo político, formar trabajadores que alimentasen las fábricas que sustentaban el nuevo modelo productivo y tener soldados en la reserva para batirse el cobre en las guerras imperialistas que la historia dejaba entrever en el horizonte. Las academias de infantería y las nuevas penitenciarías que empezaban a proliferar sirvieron de modelo para esta increíble obra de ingeniería social. Su pretexto, el igualitarismo y la libertad ilustradas. Sus recetas de aprendizaje, la segregación por grupos de edad, un currículum pre-establecido, graduado y por materias, exámenes y calificaciones. Y así nació y ha continuado la escuela con unos pocos cambios – no tantos - hasta hoy.

Nada nos parece más natural que la escuela, nada menos cuestionado que el colegio; su pertinencia, la necesidad que de ella tenemos todas las sociedades, casi nunca es puesta en tela de juicio. La escuela es fuente de progreso, de desarrollo, de libertad, de cultura. Y sin embargo al mismo tiempo es difícil encontrar a quien se sienta plenamente satisfecho con ella. El porcentaje de fracaso escolar en nuestro país – y en casi todos – es alarmante, la conflictividad y violencia en las aulas resulta ya en muchos casos ingobernable, cada vez más chavales y chavalas son diagnosticados con síndromes y patologías que sólo tienen sentido dentro de ese modelo escolar concreto y que por ello no es descabellado pensar que son producidos por la propia institución escolar y la dificultad creciente que niños y niñas experimentan al intentar encajar en ella. Gran parte del profesorado está quemado, desencantado o deprimido, y una importante cantidad de alumnos y alumnas, estresados o aburridos como ostras. Y es que el mundo que habitamos no es ya la Prusia del siglo XIX, los niños y las niñas no son del siglo XIX, las habilidades necesarias hoy no son las del siglo XIX, pero cada mañana niños y niñas de todo el mundo, maestros y profesoras, viajan en el tiempo y pasan unas cuantas horas en la Prusia del siglo XIX. Este año se ha dado a conocer un documento llamado Manifesto15 que promueve la reforma de los sistemas educativos. Según este texto la situación actual es que se está intentando enseñar a niños 3.0 con un sistema educativo 1.0, y nos da unas claves para entender qué tipo de educación sería adecuado a las nuevas generaciones y pertinente en la era digital de la información. Se trata de una educación democrática, autodirigida por los alumnos, flexible, libre de exámenes y sin un currículo predeterminado. ¿Pero esto es posible? ¿cómo saber si podría funcionar?


Es bien sabido – pues los medios se encargan periódicamente de repetírnoslo machaconamente – que España obtiene uno de los peores resultados en el informe Pisa, que mide la calidad y eficiencia  de los sistemas educativos de diferentes países. El país mejor calificado por ese informe es Finlandia. En Finlandia los alumnos tienen menos horas de clase, hay menos alumnos por clase, los profesores están mejor pagados y son una de las profesiones con más prestigio. Los currículos son flexibles y abiertos, también los grupos. El alumnado tiene más responsabilidades y libertades dentro del ámbito escolar. No hay prácticamente exámenes y desde luego nunca para los niños y niñas de menor edad. ¿Qué hacemos ante esta situación? ¿Mirar a Finlandia? No, que va, la receta para España es más de lo mismo: fijar, determinar y cerrar aún más el currículo, aumentar la ratio profesor alumno, reducir el sueldo al profesorado, aumentar controles y exámenes, dar más peso a las calificaciones y menor responsabilidad al alumno en su propio proceso de aprendizaje. Einstein definía la locura como hacer una y otra vez lo mismo esperando obtener resultados diferentes. Está claro que según Einstein en España – y en casi todo el mundo - estamos locos.

Y sin embargo lo que parece una locura es cuestionar el cole, intentar cambiarlo. Pero la realidad es que la Unesco lleva ya unos años pidiendo una reforma global radical del sistema educativo que responda a las características de un nuevo tiempo; su modelo está ya definido, y no se parece en nada al actual, y sí mucho a las diferentes alternativas educativas que desde hace décadas vienen desarrollándose. Se parece mucho más a las propuestas del Manifesto 15 que a la Prusia del XIX. ¿Pero cuáles son estas alternativas educativas? Son las que nos muestran que no sólo otra educación es posible, sino que ya está sucediendo en muchos lugares, las que nos prueban que sí, que funciona, de forma diferente a la escuela convencional.

Ahora que casi todo el mundo vuelve al cole, familias de todo el mundo – y aquí en España también – celebran la Jornada internacional por las libertades educativas (JILLE). Se trata fundamentalmente de familias cuyos hijos aprenden fuera del sistema escolar, sin escuela, en casa, o también en diferentes escuelas libres, activas, democráticas, en comunidades de aprendizaje y otras experiencias la mar de interesantes. Niños que no van al cole, que aprenden con sus familiares, amigos y vecinos, niños y niñas que van a escuelas en las que no hay horarios, ni asignaturas, ni exámenes, chavales y chavalas que desarrollan libremente sus propias capacidades guiados por su curiosidad, siguiendo sus pasiones, acompañados de adultos a los que trasmiten su entusiasmo. Es de estas alternativas de donde bebió Finlandia, y a donde mira la Unesco; Summerhill, Sudbury, el Pesta, Waldorf, pedagogías holísticas, aprendizaje autónomo sin escuela, educación comunitaria o grupos de aprendizaje.

Cada año la Asociación por la Libre Educación (ALE) promueve dos encuentros de alternativas educativas en España. Los últimos dos años se han celebrado en Condemios, Toledo y Cuenca. En ellos se reúnen familias y personas de todo el Estado que de un modo u otro andan embarcados en proyectos alternativos a la escuela convencional, y dónde nunca faltan invitados de otros países. Este año contamos de nuevo con la participación – entre otros muchos ponentes – de Derry Hannam. Derry es un inspector de educación Inglés jubilado, su carrera empezó como profesor impulsor de un modelo democrático educativo dentro de la escuela pública inglesa, y a día de hoy sigue siendo su principal objetivo para toda la educación pública de Europa. Fue asesor del gobierno finlandés para su reforma educativa. Como inspector defendió las escuelas libres de Summerhill y Sudbury, así como el derecho a la educación en casa y el aprendizaje autónomo sin escuela. Pero su propósito fundamental es una escuela pública nueva, democrática, libre. Cada año es mayor el número de maestros y maestras, profesores y profesoras, de la escuela pública que participan en los encuentros de alternativas educativas y por las libertades en la educación. Muchos estuvieron con Derry y todos de acuerdo en que otra escuela no sólo era posible, sino necesaria.


F. Orozco Jabato

martes, 13 de noviembre de 2012

Improvisando. La libre creación musical. La libre creación humana

Escuchar entrevista
El pasado 23 de octubre conocimos, gracias al programa Los clásicos de RNE, a Wade Mathews y Javier Pedreira, que nos ofrecieron algunas ideas muy interesantes y valiosas para aplicar o para investigar en el campo de la educación en casa, la educación libre, la educación no directiva... Incluso profesionalmente en la educación ambiental (y todas las otras que adjetivamos de tan distintas maneras... social, cívica...):
  • La libertad es responsabilidad. Ejercer la libertad lleva parejo ejercer la responsabilidad. Opinión compartida con Rebeca Wild. Es el miedo a la responsabilidad lo que creo que impide que alcancemos el sueño de la libertad (o el ejercicio de la libertad). Tengamos esto en cuenta como educadores/as (padres/madres; profesionales de la educación no formal...)¿Y cómo no, qué decirles a los/as educadores/as de la educación formal...? 
  • La improvisación musical no sigue un guión, es un diálogo. Un diálogo creador, que vive el momento, el ahora, que "resuelve" "ahora" dentro en un proceso creador humano. Un proceso sin expectativas, sin resultados esperados más allá del propio proceso. Un proceso NO DIRECTIVO. Otro tema para seguir pensando, sintiendo y aprend-haciendo.

Estas dos ideas, según las interpretamos nosotras aquí y las llevamos a nuestro ámbito privado (e incluso profesional), son tratadas (entre otras muchas) por Wade Mathews en su libro Improvisando. La libre creación musical (Ed. Turner), que ya estamos deseando tener entre manos y ante nuestros ojos.

Encontramos en estas palabras/ideas argumentos y temas que seguir explorando en el ámbito del desarrollo humano creador, pleno, consciente, respetuoso con el entorno (social, físico-natural...), que se nutre de lo tradicional (la oralidad, la música popular, la cultura no académica, la información de la especie...).

Así que nos emociona mucho haber descubierto a estas personas, que nos van a dar pistas interesantes en nuestra investigación sobre educación ambiental y personas mayores, en qué tienen que ver la educación libre y la educación ambiental (insisto en quitarle los adjetivos a la segunda... despojarla de cargas y lastres...), y que podrían sernos muy útiles en nuestro día a día del acompañamiento respetuoso a nuestros hijos e hijas...

Jose GyC

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"Improvisando"

"Este libro nace de las preguntas que me he hecho a lo largo de varias décadas de actividad profesional como improvisador musical. Nace, pues, de la praxis y de las ideas que genera un contacto diario con esta forma de hacer música. Son estas preguntas las que explican la presencia de todo lo demás […] A menudo, cuando nos interesa algo, lo más difícil no es encontrar respuestas sino aclarar qué es, exactamente, lo que estamos preguntando”. (De laIntroducción de este libro).

A partir de todas esas preguntas surgidas durante su larga experiencia como improvisador, maestro de improvisadores y espectador de improvisaciones, Matthews desarrolla un ensayo breve pero cargado de significado sobre la libre creación musical: un texto que habla de música, pero también del acto de improvisar como un diálogo entre el artista y su público, del silencio como forma de expresión y de la importancia del momento, de estar “aquí y ahora”.

Un ensayo que fascinará a los músicos, pero también a todos los creadores y artistas de otras especialidades, y a todos los interesados en la creatividad y la reflexión artística.

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Extracto de la obra aquí.
Comentario sobre la obra extraído el 24oct12 de:  http://www.turnerlibros.com/Ent/Products/ProductDetail.aspx?ID=449

domingo, 14 de octubre de 2012

Congreso Mundial de Educación Ambiental

En mi línea de construir puentes, o tirar muros (que separan a veces inútilmente ciertas cosas), informo de que en junio de 2013 se va a celebrar el 7º Congreso Mundial de Educación Ambiental.


Particularmente interesante me parece la reflexión sobre qué tienen que ver la Educación Ambiental y la Educación Libre. Mucho a mi juicio, y si no lo tienen deberían tenerlo, o podrían tenerlo.

Por eso invito (como ya hice el pasado 16 de septiembre de 2011) a indagar por este terreno y para quien pueda estar interesada, comparto esta información. :-)


En Marrakech (Marruecos), cuando la primavera ("árabe") de 2013 esté dando casi paso al verano.

Jose África.

jueves, 1 de marzo de 2012

FRUSTRACIÓN

Cuando pasan los años, tienes hijos y estos crecen. Poco a poco vas identificándote más y más con tus padres, con los diversos sentimientos que pudieron tener a lo largo de tu crianza, infancia, adolescencia, madurez… Pues, aunque nos decimos y escuchamos una y otra vez que todos somos iguales, que todos sentimos de modo similar, que todos nos regimos por patrones mentales similares, lo cierto es que poquísimas veces lo tenemos en cuenta en el día a día, hasta que llega la frustración. Sí, la frustración ya que ésta es inevitable.

Tarde o temprano todos sentimos una, dos, tres, mil, diez mil, infinidad de veces, decepción, frustración e impotencia y es en esos momentos en que nuestra propia mente y nuestro propio ego nos acorrala llegando a un punto en que la ira, el quemazón o el dolor interno apenas es insoportable. Es entonces cuando comenzamos a tener en cuenta a los demás, a observar y reflexionar con una mente y una mirada más abierta.

Es a partir de esos momentos cuando nos atrevemos a ponernos en la piel de los demás para pensar cómo pueden sentirse ellos, qué es lo que hacen, por qué actúan así, por qué se comportaron antes o en su día de tal o cual modo.

Es algo que suele ocurrir mucho con la pareja y, muy especialmente, con nuestros padres.

Ahora comenzamos a entender la posible frustración que sintieron, su impotencia descontrolada, su ira soportada, sus dolores y decepciones… y, queriendo entender también a nuestros hijos, nos ponemos en su situación y recordamos y resentimos lo que sentimos, pensamos y deseamos cuando tuvimos sus edades y entonces, queremos satisfacerles en sus gustos, peticiones o deseos buscando con ello una alternativa a una situación conflictiva con una resolución más positiva y menos dolorosa que la que hubo en nuestra familia cuando éramos niños.

¿La consecuencia? Lo habitual es que tengamos unos padres con una relación muy cordial pero con una confianza comunicativa débil o tan sólo ligeramente profunda; unos hijos que actúan desde el ego y te manipulan a su voluntad y que nosotros seamos unos adultos centrados en el trabajo y en las responsabilidades familiares que intentamos sobrevivir en un mundo competitivo, exigente y materialista, paliando, cubriendo o escondiendo nuestra frustración y nuestros sueños no alcanzados en continuas actividades que nos mantengan la atención en la acción y en lo externo, no en nuestros propios sentimientos más profundos y abandonados.

¿La solución? Prácticamente la misma que nos han dicho nuestros padres casi siempre cuando éramos jóvenes, lo que hemos leído en multitud de sitios, lo que nos dice casi todo el mundo y prácticamente nadie lo practica en el día a día: Aprender a actuar con neutralidad o “mirada fría” no identificando a nuestros hijos con cómo nosotros sentimos o pensamos pues en su día sentimos y pensamos desde el ego, con una consciencia inmadura de niño o adolescente; Sopesar seriamente lo que nuestros padres nos dijeron; Arrimarnos a ellos abiertamente y con agradecimiento independientemente de cómo de abiertos ellos estén, aceptando las consecuencias de nuestros actos pasados dándoles a ellos la posibilidad de que actúen como decidan actuar y, sobre todo, aprendiendo a dominar nuestra mente una y otra vez no permitiéndola renegar de los demás ni de la sociedad, cosa que suele resultar más fácil de conseguir si no identificamos a los demás y sus actos con nuestra persona, con cómo somos, con cómo actuaríamos o pensaríamos en esa situación, con cuánto nos aman o dejan de amar… Sino como la resolución de sus propios pensamientos y sentimientos, de su nivel de consciencia, de sus conflictos y madurez internas.

Si aprendemos a ver la vida como que cuando algo nos duele o nos entristece es un presente de dicha para que no nos “durmamos” y aprendamos a mejorarnos como persona, todo cambiaría. No lo miremos como una crítica hacia nosotros sino que aprendamos a actuar desde dentro con una respuesta del tipo: “Ah, vale” Y actuemos después de un modo diferente a como hemos actuado hasta ahora probando esa otra nueva forma de actuar que la vida o alguien nos aconseja.

Aquello que nos beneficie, por ende, beneficiará también a nuestros hijos y su educación de un modo suave, natural y profundo.

Este post está dedicado a muchos amigos que esta semana se están sintiendo especialmente mal y a mi propia mente cuando quiere cerrarse y alejarse del sentimiento de amor por miedo al dolor ¡Cuando en realidad lo que produce el dolor es el recordar cómo nos hemos sentido antes en una situación similar, no el acto o la situación que nos traiga la vida!

Hasta el próximo.

Nuria Aragón Castro
http://www.nuriaaragoncastro.com

martes, 21 de febrero de 2012

Juventud y desencuentros intergeneracionales

Andamos en tiempos locos (probablemente siempre han sido locos los tiempos en que ha vivido la Humanidad... o eso nos hacen creer a algunas).

La semana pasada hablaba en Reflexión Acción Participativa de compromisos con la juventud, desde el respeto y la convivencia, y los sucesos que están teniendo lugar en Valencia, con actuaciones policiales violentas contra jóvenes, incluso contra menores de edad, incluso contra sus padres/madres... en la calle... nos devuelven a la senda del dolor y la reflexión.

¿Estamos como adultas, desde nuestras posiciones de poder (empresas, gobiernos, bancos, patriarcado, paternidad/maternidad, enseñanza...) verdaderamente comprometidas con la juventud? ¿Y con quienes acompañan desde el respeto y la convivencia a la juventud?

¿O nos encantaría que fueran sólo una figura anodina y sexista que cruza el paraíso pisando y pasando sólo por el camino que ciertas adultas designamos o autorizamos (con la excusa de protegerlas)?

Todas hemos sido jóvenes en algún momento de nuestra vida, por imperativo biológico. Estas personas jóvenes de hoy un día ocuparán espacios de poder, de decisión, de enorme influencia sobre el resto de la comunidad, de la sociedad, local y global. En la economía, en la política, en las instituciones...

¿Vamos a llenarlas de ira, de odio, de dolor, de desconfianza, de miedos... para que después las vomiten, las devuelvan, se intenten limpiar, detoxificar de ellas contra el resto del mundo que no ocupa esas posiciones de poder?

Estamos ante una nueva razón, poderosa y enérgica, por la que debemos tomar nuestro trabajo de educación (ambiental) muy en serio. La educación (ambiental) debe hacernos libres y respetuosos, conscientes de nosotras mismas y "del otro". La educación (ambiental) es convivencia y diversidad, ambas imprescindibles para la vida. Es conocimiento y resolución de conflictos.

Subrayamos de nuevo el valor de la educación (ambiental) hecha desde dentro de uno/a mismo/a, desde casa hacia afuera, desde el bloque hacia el barrio, desde el barrio hacia la ciudad... Desde... En todo caso no sólo desde las administraciones públicas, no sólo desde las asociaciones, no sólo desde las empresas...

Creo que debemos asumir nuestra función de educadores/as del resto de la comunidad (familia, barrio, pueblo, planeta...) y no delegar. La educación empieza en uno/a mismo, en su casa...

Y no termina nunca.


Jose África

sábado, 1 de octubre de 2011

EDUCACIÓN MONOPARENTAL, INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD Y META DE TENER UN HIJO



A continuación voy a copiar parte de la ponencia que di en el 3ª Congreso Crudo en Ojén, Málaga (España) el 11 de Septiembre 2011.

Pregunta: ¿Cómo llevan los niños la falta de la figura del padre o el apego a ti? Háblanos también de sus posibilidades cara a su futura integración en la sociedad.

Respuesta mía: Apego a mí tampoco tienen mucho. Se pueden ir tres meses y no nos llamamos por teléfono ni una sola vez pero sí sentimos una conexión muy fuerte y sé perfectamente en qué estado emocional están en cada momento. Del mismo modo, ellos también lo saben respecto a mí. Si veo que hay algo de desarmonía, a lo mejor les mando un email que suelen contestarme rápido.

A mí lo que me gusta es que cuando estén en algún sitio o estén haciendo algo, estén donde estén, estén implicados en eso que están haciendo y no estén pensando en otra cosa u otro sitio (en nuestra casa, en mí, etc.). Quiero que centren su atención por completo en aquello que hacen y lo intenten llevar a cabo con la mayor sinceridad de sí mismos, con la mayor entrega posible, sirviéndoles además para un desarrollo interno. Que hagan las cosas porque ellos quieren hacerlas, porque tienen una finalidad y una meta. Esforzándose por conseguir dicha meta.

En la escuela presencial lo que veo y vemos por sus amigos es que la atención está más en los chicos y en las chicas, no en el conocimiento. A la vez, adquieren ciertos hábitos de conducta, de palabra, de caminar e incluso mentales que ellos mismos consideran que no les va a dar la meta que ellos quieren respecto a su futura vida de adulto.

Digamos que la sociedad actual podría dividirla en tres grupos: los que esclavizan (hablo en tono cómico), los esclavos y los que intentan sobrevivir huyendo del sistema. Yo prefiero que mis hijos estén preparados para dominar cualquiera de ambos grupos, teniendo capacidad para estar en cualquiera de ellos. Mis hijos tienen claro que esclavos no quieren ser. Pero para ello se tienen que formar no solo académicamente. Primero han de ser managers de sí mismos. Si tú eres manager de ti mismo, eres manager del mundo entero.

Eso por un lado respecto a tu pregunta.

Por otro, hablar sobre lo de la figura del padre es un tema delicado. Cuando ellos eran muy pequeños, 3 ó 4 años, hubo una separación del padre y mía. Desde entonces, mis hijos y yo fuimos lo que se denomina una familia monoparental.

Los he educado en casa sin el padre y sin tener pareja durante muchos años y he de reconocer que, el ser familia monoparental sí ofrece posibilidades a un mayor desequilibrio.

Aunque mis hijos veían al padre los fines de semana por épocas, han crecido con una minusvalía respecto a una familia que crece en armonía con el padre y la madre juntos. Es una minusvalía de tipo psicológico y como cualquier otra minusvalía, requiere un mayor esfuerzo de tu parte y una mayor compensación. En mi caso sí la hubo pues decidí por completo volcarme en la educación de ellos y cambiar mi estilo de vida y mi trabajo acorde a lo que consideraba que era lo mejor para ellos pues pensaba que si tengo hijos, mi principal responsabilidad en esta vida ante la creación, ante el universo, ante Dios y ante mí misma, es llevarlos a los planos espirituales más altos. Ponerles el campo de terreno que considero mejor para forjarlos como personas, volviéndose esa es mi prioridad ante cualquier otra.
Y si no, no tengo hijos pues para eso ya hay tantos niños en el mundo… Mejor atender a otro niño que ya está en este mundo (familiar o no) o a mí misma pero para ello, primero me tendré que forjar como persona y después, estar aquí sólo para facilitar que ellos lleguen “arriba” (espiritualmente hablando).

Ahora quiero hablaros como persona hacia vosotros como personas, no como padre/madre. En el momento que alguien tiene un hijo, ¿Cuál es la finalidad de tenerlo? ¿Cuál es la meta de tener un hijo? El “Uhmmm, cuchi, cuchi, qué bien ya no voy a dormir sola” (Aunque más tarde estarás deseando dormir sola…). Pero bueno… ¿Cuál es la meta? ¿El escribir libros sobre la educación que les doy? ¿Para qué se trae un hijo “a la vida”? ¿Para consolidar una relación?

Estas preguntas son lo primero que hay que plantearse y que casi nadie se plantea. Es algo sobre lo que yo pensé mucho en su día. Creía que el tener un hijo era importante y en cierto sentido prioritario, para formarme como persona, para completarme y vivir desde ese otro punto, con una visión mayor… ¡Gran inmadurez de por mi parte tal y como lo veo ahora!

Realmente uno comienza a hacerse madre o padre cuando tienen hijos porque si supiésemos con adelanto lo que es tener, lo que supone tener hijos y quererlos criar con consciencia, yo creo que casi nadie los tendría pues a lo mejor sólo un 0,1% de la humanidad tiene la consciencia y la preparación suficiente para que realmente en las primeras etapas de la vida del niño, antes de los 25 años, éste esté en los planos espirituales altos. Si casi ninguno de nosotros estamos en esos planos de adultos, ¿Cómo vamos a hacerlo, lograrlo con nuestros hijos?

Pero una vez que ya los tenemos sea por la causa que sea y con la meta que sea, una vez que ya estamos en la situación de ser padres/madres, hay que asumir una responsabilidad que cada vez vamos cogiéndola más según vamos aprendiendo y madurando nosotros mismos.

Volviendo a la falta continua de la figura del padre (en mi caso) en una familia monoparental, la solución que yo vi ahí fue la vida en comunidad.

Aunque yo no he tenido pareja, hemos vivido en comunidad y considero que cuando se vive en comunidad, realmente es como más se enriquecen los niños, cogiendo la figura masculina y la figura femenina de todos o cualquiera de los integrantes.

El padre siempre es el padre, nunca es sustituible. El afecto que tienen al padre (o a la madre) es otro diferente al de los demás integrantes pero ves estos últimos les completan muchísimo. Cuando uno de los dos niños necesitaban más de la fuerza masculina o de la femenina, se “arrimaban” más a los respectivos de la comunidad, auto equilibrándose solos.

Ahora ven menos al padre, sólo en vacaciones, pero ahora tengo por un lado pareja y seguimos viviendo en comunidad, todos en un mismo edificio. Por ello todos hacemos ambas figuras o “roles”. Todos nos tomamos la responsabilidad respecto a los niños (sean nuestros hijos físicos o no). Actuando así, la consciencia que yo no tengo en ciertos aspectos, otros la tienen, de modo que cada uno va recogiendo según su necesidad y capacidad.

Considero que es la mejor forma para que crezcan realmente más completos pues cuantos más adultos haya atentos a las necesidades que tiene un niño, más cubiertos y completos estarán (Y no me refiero a que cuando caen al suelo van todos corriendo encima de él o a que cada vez que suelten un moco esté alguien encima, sino a las necesidades psicológicas, a las necesidades emocionales e incluso las necesidades de conocimiento del mundo) Esto supone una educación intensiva al 100%, siendo como una terapia de grupo que los niños aprenden desde que son muy pequeños.

Realmente eso es lo que provoca que un niño sea el día de mañana un adulto más estable, no es un “Oh, han nacido niños especiales” o un “Me ha tocado la lotería”.
Todo niño que nace es especial. El adulto se forjará acorde a las posibilidades que nosotros les demos de desarrollo siendo ellos niños, acorde también al desarrollo que nosotros mismos tengamos, ese es el criterio que sigo.


Nuria Aragón Castro
http://www.nuriaaragoncastro.com

jueves, 1 de septiembre de 2011

VIDA COMUNITARIA Y EDUCACIÓN EN EL HOGAR

Hoy, con este post, os invito a reflexionar sobre ciertas características que conlleva vivir en una comunidad y a su vez escolarizar en casa. Por supuesto, cuando hablo de vivir en comunidad me refiero a una pequeña comunidad donde sus integrantes comparten espacio (la casa o el terreno) y economía, entre otras cosas. Pero también podría ser llevado a una comunidad familiar grande, un edificio de apartamentos, un pequeño pueblo, un grupo de familias que comparten mucho tiempo juntos, etc. Aunque considero que en esta segunda opción, el trabajo interior es mucho menos intenso al ofrecer más “ligereza” la situación.

Cuando los niños crecen entre un grupo de personas con una meta común pero nacidas y criadas en lugares y familias diferentes, estos pueden enriquecerse grandemente de la situación si los padres saben aprovecharla. El principal beneficio que veo en el hecho, es el tener las condiciones adecuadas para crecer modelando el ego y el auto control emocional y mental. Y cuanto más amplia y diversa sea la comunidad, más “protegidos” estarán los niños y más profundo será en trabajo personal que realicen. Al decir “protegidos” me refiero a que, al haber mentalidades, gustos, cualificaciones, niveles de consciencia y de prioridad de valores diferentes, a los niños por ende, no les queda más remedio que limitar su ego y aprender de tolerancia y de entrega y servicio al otro de una forma natural. Igualmente el respeto, la obediencia y una mayor humildad surgen por sí solos.

Y es que, al no estar escolarizados físicamente, el compartir diariamente muchas horas les lleva a encontrarse cada día en numerosas situaciones frente a sí mismos, reflexionando sobre el por qué de ciertos sentimientos y pensamientos promovidos aparentemente por alguna palabra, acción o actitud llevada a cabo por otro miembro de la comunidad o por los típicos juegos manipulativos del ego tan gustosos para los niños pues, como es lógico, cuanta más consciencia tenga el otro de la comunidad, más incómodo se puede sentir el niño ya que éste verá y cerciorará esa ley tan visible de: “Cuanta más consciencia tiene una persona, menos control se puede tener sobre ella”

Cuando los niños conviven con un grupo de personas no nacidas en su familia física, el sentimiento es completamente diferente a si sólo conviven con miembros de ésta. La variedad enriquece y ese sentimiento de mayor distancia, se vuelve beneficioso pues te ofrece otro punto de mira. A mayor puntos de mira, mayor consciencia. A mayor consciencia, mayor amor. A mayor amor, mayor plenitud y felicidad internas…

Por su lado, tanto los padres como cada uno de los demás miembros de la comunidad se verán “obligados” a educar a los niños. Educándolos en el día a día, minuto a minuto. Educándolos con su propio ejemplo de búsqueda de crecimiento y mejora personal. Educándolos con su propio ejemplo de aplicación de la jerarquía estipulada en la comunidad de tal modo que la resolución ante un conflicto esté enfocada al beneficio comunal que no al sentimiento de justicia e injusticia, de bueno y malo… Si se hace así, los niños pueden aprender muchísimo, como si estuviesen en la mejor de las escuelas privadas pues aquí los adultos y especialmente los padres, tendrán el control del desarrollo integral de los niños si les prestan mucha atención.

Además, el crecer en un ambiente con menos estrés ayuda a mantener el equilibrio emocional de los niños. Y es que el vivir en comunidad con miembros que se ayudan entre sí ofrece a los padres un balance psíquico y práctico gracias a la ayuda de vida en el trabajo de las labores educativas, del hogar y económicas. Por ello es imprescindible que la comunidad tenga una meta muy clara y definida.

A su vez, la comunidad ha de esforzarse en educar a los niños según las capacidades de cada uno, estimulándolos a que cada niño use al máximo dicha capacidad ya que no todos somos iguales y por tanto, no todos necesitamos una misma educación.

Por otro lado, a mayor diversidad de lenguas, mayor aprendizaje de expresión y comunicación. A mayor cantidad de miembros, mayor posibilidad de aprendizaje de materias y mayor sentimiento de sociabilidad.

Por supuesto, todo esto funciona sólo si hay armonía y consciencia social así como unos valores éticos, filosóficos, tolerantes, etc.


En resumen: Vivir y educar en comunidad ofrece al niño un terreno ideal para aprender a auto controlar y dirigir su ego mientras se desarrolla en los valores y entendimiento del ser. A su vez aprende prácticamente y bajo un control muy regulado a mantener la armonía interior y a adquirir los conocimientos y las materias necesarias para poder llevar a cabo satisfactoriamente la vida adulta. También crea un entendimiento práctico del significado de la palabra “social” y a los padres les ofrece un mayor relax y control de la situación. Lo cual, todo ello, repercutirá en un mayor beneficio del país y por tanto, del mundo y del universo.

Nuria Aragón Castro
www.nuriaaragoncastro.com


lunes, 1 de agosto de 2011

EDUCAR EN RESPONSABILIDAD


En el momento en que decidimos tener un hijo o en el momento en que sabemos que éste está ya en camino, lo habitual es que en la familia surja cierto sentimiento de miedo. Dos preguntas habituales que nos solemos hacer son del tipo: ¿Tendré, tendremos capacidad de criarlo cubriendo sus necesidades básicas? Y ¿Puedo o quiero traer un niño a este mundo con todas las cosas negativas que hay en él, que he visto, vivido y sentido en él? ¿Para qué?
Y lo cierto es que estas tres preguntas centradas en dos deberíamos de volver a repetírnoslas incluso cuando ya tenemos hijos si queremos enfocar su educación desde la responsabilidad.
Ciertamente, lo primero que queremos ante la llegada de un hijo es protegerle y con dicho deseo de protección llega el sentimiento de responsabilidad. ¿Con qué, cómo, puedo darle protección? ¿Qué necesito? ¿Con qué poder, fuerza interna puedo ofrecérselo?
Salud, una psique equilibrada y armoniosa, desarrollo de la inteligencia para un futuro laboral cómodo y estable… son cualidades que queremos potenciar en nuestros hijos. Si nosotros, los padres y educadores tenemos mucho de estas cualidades, genial, pues entonces será el momento en que estaremos preparados para dar, para ofrecer pero… ¿Y si no tenemos mucho de esas cualidades o de alguna de ellas? ¿Qué podemos ofrecerles?
La respuesta standard e inmediata a esta pregunta sería: Amor. Tengo y puedo dar amor que es lo único verdaderamente importante, lo principal… Y aquí viene un tema sobre el que os invito a reflexionar ¿De verdad pensáis, sentís que basta con el amor? ¿Basta con dar sólo amor en un mundo de guerra? De acuerdo, Cristo y muchos otros Maestros espirituales de diversas culturas y religiones supieron devolver amor cuando les trataban con extrema crueldad pero al menos en mi caso, nosotros no somos Maestros espirituales, no tengo esa misma fuerza ni consciencia. No me veo capaz de ver a mi hijo crucificado, de ofrecerle sólo amor para en un futuro ver cómo la dureza y crueldad del mundo le crucifica por no tener mucho de los otros recursos…
Precisamente por ello, considero bastante importante que cada uno de nosotros reflexionemos sobre qué podemos hacer por y para los niños y, tras esta reflexión, debemos aprender a hacer más aún por y para los niños.
Un ejemplo muy simple: Vivo a caballo entre dos centros comerciales: el de Benidorm y el de Ondara (Alicante) ¿Qué es lo que me hace permitir a mis hijos (14 y 15 años ahora) el que vayan al centro comercial de Ondara y no permitirles el que vayan al de Benidorm? Precisamente la respuesta no está en mi comodidad pues a Ondara he de llevarles y luego recogerles en coche mientras que a Benidorm pueden ir y volver solos en tren. La razón que me lleva a permitirles Ondara y no Benidorm es única y básicamente de responsabilidad pues considero que el de Ondara es mucho más sencillo, menos problemático, más pequeño y con una estructura más elemental al ser una elipse sin recovecos, un lugar donde ante cualquier situación conflictiva, el niño podrá tener muchos más recursos para dominar la situación así como ser ésta más visible ante todo el mundo teniendo por tanto una mayor posibilidad de apoyo…
El problema surge cuando normalmente los padres estamos cargados económica y emocionalmente y para colmo, sin apenas tiempo. ¿La consecuencia? Una búsqueda de mayor comodidad en nosotros que repercute en la educación de los niños siendo menor nuestro grado de tolerancia, entrega y capacidad educativa hacia ellos. ¿Y qué ocurrirá entonces cuando los niños sean adultos? Pues seguramente que actuarán igual o más extremamente para con sus hijos y así es como nos encontramos, construimos, un mundo que en cierto sentido cada vez va de mal en peor.
La educación de unos hijos supone una responsabilidad mucho más grande que el mero hecho de ofrecer amor.
Del mismo modo, los padres homeschooling, si queremos asumir lo más posible nuestra responsabilidad educativa como suele ser el caso, debemos ofrecerles a nuestros hijos más de lo que ofrecen las escuelas. Y para ello es sumamente imprescindible que aprendamos, tengamos informaciones sobre la ética y la filosofía. Atención: hablo de filosofía y de ética, no de religión, lo cual también puede ser un beneficio pero ese es otro tema. Aquí hablo de la forja del carácter, del entendimiento de la mente y del sentido de la vida. Si aprendemos de ello y lo vivimos de un modo práctico, podremos ofrecérselo a nuestros hijos los cuales crecerán en responsabilidad para consigo mismos, para con la sociedad y para con la vida contribuyendo con ello a la existencia de un mundo que mejora por momentos.
Nuria Aragón Castro
http://www.nuriaaragoncastro.com

domingo, 24 de julio de 2011

El futuro del homeschooling en España

El movimiento homeschooler tiene un lógico debate abierto para definir el mejor modo de conseguir el objetivo del reconocimiento necesario para esta opción educativa perfectamente normalizada en nuestro entorno europeo.

Las familias que educan en casa usan fórmulas pedagógicas muy variadas y tienen, también, situaciones personales diferentes, por lo que una solución negociada, en mi opinión, no podría nunca excluir a parte de las familias que educan responsablemente a sus hijos aunque no sigan el modelo que propone la escuela tradicional y oficial en cuanto a método, evaluación o contenidos.

Hay que entender que, dada la variedad de metodologías pedagógicas válidas y de las concepciones sobre la estrategia más adecuada para lograr que el homeschooling sea algo reconocido y se pueda realizar sin problemas, además de la postura de ALE, que es mayoritaria en el movimiento y de ámbito estatal, hay otros grupos que proponen maneras algo diferentes de abordar el problema de las familias que educan en casa.

Si queremos conocer la complejidad del movimiento, además de la página de ALE, podemos visitar otras páginas como Educación en Familia , la Coordinadora Catalana para el reconocimiento y la regulación de la Educación en Familia, y Crecer en libertad.

La riqueza y pluralidad del movimiento homeschooler se nutre también de las diferentes formas de enfocar la solución al conflicto de las miles de familias españolas que educan en casa o desean hacerlo ante la falta de reconocimiento de esta opción educativa.

Y precisamente la riqueza del movimiento y su éxito, pasa, en mi opinión, por la capacidad de entenderse y dialogar desde la conciencia de los objetivos comunes y no de las diferencias, pero siempre teniendo en cuenta que el futuro del homeschooling debe cimentarse fórmulas que no excluyan a ninguna familia responsable.

viernes, 1 de julio de 2011

EDUCAR EN LIBERTAD ¿Qué estimula el sentimiento de libertad?


Cuando unos padres se plantean la educación de sus hijos, el tema de la libertad suele ser un punto crucial e inquietante. Asunto especialmente importante entre los valores de los practicantes del homeschooling.
No queremos actuar ni imponer autoritariamente pues lo identificamos con la tiranía desde un sentimiento negativo. Tampoco queremos ofrecer el libertinaje pues comprobamos rápidamente que entonces los que se vuelven tiranos son los niños…
Y en esa cuerda de tira y afloja nos vadeamos una y otra vez. Tira y afloja que a veces se vuelve una auténtica lucha de poder cuando los niños son adolescentes.
Pero todo esto puede ser evitado con una educación especialmente atenta, con un enfoque espiritual, de la consciencia.
Reflexionemos sobre ello, sobre el cómo lograrlo, sobre cómo diferenciar prácticamente (con nuestros actos) entre libertad, libertinaje y tiranía.
Reflexionemos sobre un estilo educativo que evite la rebeldía usual entre los jóvenes y entrenémosle durante la infancia de los niños.
En la vida siempre nos vamos a encontrar con numerosos límites impuestos. Vamos al trabajo y no podemos hacer lo que queramos, sino lo que el jefe nos estipule.
Vamos a la compra o al banco y queramos o no, si queremos hacer uso de estos servicios, hemos de respetar unas reglas: No podemos colarnos, no podemos abrir los envases y probar su contenido, hemos de pagar una cantidad de dinero concreto y de un modo específico, etc. Por todos lados estamos limitados: No podemos construir donde queramos y como queramos, hemos de respetar a nuestras parejas, vecinos y demás, sus gustos, “espacios” y necesidades, etc. Límites, límites y más límites.
Y ahora viene la pregunta crucial: ¿Cómo nos sentimos ante un límite? Y desde el punto de vista educativo que es desde el que trata este artículo, ¿Cómo se sienten nuestros hijos ante un límite, ante un “no” o un “hasta aquí, no más”? ¿Mantienen la armonía interior o se enfadan, irritan, molestan?
Y esta pregunta es esencial, crucial, para una educación en libertad pues su respuesta nos indicará el nivel de entrenamiento, de autocontrol del ego, que tienen nuestros hijos. Su calidad espiritual. Esta respuesta nos hablará del futuro, del grado de rebeldía adolescente al que van encaminados y de su tolerancia y capacidad de mantener la armonía y la alegría interior ya de adultos.
Por todo ello resulta muy importante entrenar nuestra actitud y la de nuestros hijos ante los límites. Y el primer paso para ello viene de por nuestra parte como educadores que somos.
Cuando como padres cedemos ante un límite impuesto (un horario, no ingesta o compra de algo, selección de películas o filtro de ropa a comprar o poner el hijo/a, etc.), ¿Cedemos ante estos límites que les hemos impuesto por sentir, pensar que en ese momento les beneficia a los niños o por comodidad y mantener el silencio o nuestra paz y armonía interior?
Es muy sabido y está muy demostrado que mantener unos límites fijos y claros estimula una mayor armonía, respeto y aceptación.
Un ejemplo: Cuando uno acoge o es acogido por un Maestro espiritual (Jesucristo, Buda, Krishna, uno viviente y actual, etc.), éste nos pone una cantidad de límites mayor a la que teníamos hasta el momento pero en cambio, si seguimos sus enseñanzas, nos llega y se mantiene un sentimiento de mayor libertad. Es decir: Antes de acoger al Maestro en nuestros corazones, nos sentimos libres de robar, insultar, repudiar, ser infieles, mentir, comer o beber cualquier cosa, hacer lo que queramos con nuestro tiempo libre, etc. Pero al acoger al Maestro espiritual, éste nos impone unas leyes espirituales, unas normas éticas, unos mandamientos, unas disciplinas concretas, limitándonos nuestro campo de acción ¿Cómo es posible pues que entonces nos sintamos más libres que antes cuando en teoría lo somos menos?
Para responder a esta pregunta hemos de comprender el funcionamiento de la mente y del ego:
¿Qué ocurre cuando hacemos lo que queremos, cuando damos satisfacción a nuestra mente, cuando damos comida al ego? Que éste quiere más y más.
Si satisfacemos a nuestros hijos en sus deseos, en los caprichos que su mente dicte, ésta siempre querrá más y más, no parará y en pocos años habremos forjado a un monstruo que precisamente no tendrá ni ofrecerá una sensación de libertad sino todo lo contrario.
El sentimiento de placer tras la satisfacción de un deseo es como una droga, hace que siempre queramos más y más, llevándonos a la esclavitud. Absolutamente todo nos puede llevar a la esclavitud y no a la libertad si no lo usamos del modo apropiado. Y en ese saco también meto a la religión, el amor, un bebé, etc. Todas las mejores cosas, las cosas más deseadas que puedan llegar a nuestra vida nos pueden llevar a la esclavitud si no son usadas correctamente. Con ilusión y alegría, con placer, acogemos un trabajo, una relación de pareja, la decisión de tener un hijo, la compra de una casa… y luego ese placer se vuelve sufrimiento, dolor, agobio, esclavitud…
Atendemos a nuestros hijos satisfaciendo la mayor cantidad de sus deseos posibles y al hacerlo creemos, sentimos, que estamos dándoles amor pero en realidad lo que estamos ofreciéndoles es una droga que poco a poco irá envenenando al niño.
Y es que una cosa es inevitable: Cuando podemos hacer todo, de todo, acabamos aburriéndonos, nos falta la chispa de la vida. Por ello resulta necesario tener límites para poder sentir esa chispa.
Conclusión: ¿Cómo podemos evitar la rebeldía en los jóvenes y fomentar en estos un mayor sentimiento de libertad? Pues por muy paradójico que parezca, marcando unos límites muy claros y fijos así como entrenando al niño desde lo más tempranamente posible en la aceptación de ellos, en una respuesta interna armoniosa y respetuosa ante un límite.
¿Y cómo podemos colaborar para que su actitud de respuesta sea más rápidamente así? Entrenándonos con la comunicación hasta que capten el mensaje de que todo límite, toda decisión impuesta la haces, la hacéis, por el bien de todos, por el bien de la armonía comunal o familiar, por beneficio para nuestros hijos, no para nuestro propio beneficio ni para nuestra comodidad ni liberación o alivio de nuestros miedos.
Es una tarea ardua y difícil, sí, pero vital si queremos que crezcan sanos mental y emocionalmente con un sentimiento grandioso de libertad.
Por suerte, disponemos de muchos años para entrenarlo. Para intentarlo una, otra y otra vez. Este entrenamiento es la verdadera espiritualidad. Una espiritualidad práctica que a nosotros también nos ayudará a crecer.
Ánimo y adelante ¡A por todas!
Nuria Aragón Castro
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jueves, 2 de junio de 2011

enseñar lo que no se sabe


Una de las muchas reacciones adversas que pueden encontrarse los padres que deciden educar a sus hijos fuera de la escuela cuando comunican su decisión a personas que lo desconocen todo sobre esta opción es la consabida: “pero, ¿cómo vais vosotros a enseñar a vuestros hijos todas las asignaturas?”. En primer lugar estas personas no saben que dentro del movimiento “homeschooler” hay muchas tendencias, desde las que aplican un currículo clásico guiado por libros de textos hasta los “unschoolers” más radicales que buscan la libre autorregulación del aprendizaje guiado por la natural curiosidad de la infancia, pasando por aquellas personas que hacen uso de plataformas telemáticas para la auto-educación a distancia. Pero lo que más nos llama a nosotros la atención de esta respuesta airada y sorprendida, es la total confianza en que la educación – como casi todas las cosas importantes de la vida – dependen por completo de la actuación de especialistas. Dejar los asuntos de importancia en manos exclusivas de especialistas, es una de las consignas de los tiempos que corren. En el caso de la educación, esconde una concepción muy concreta del proceso educativo. Es lo que Freire llamó concepción bancaria de la enseñanza. Según este modelo la educación consiste en la transmisión de unos conocimientos que el maestro posee y de los que el alumno carece, como si éste fuera un recipiente vacío y aquel una botella llena. Educar sería por tanto llenar las botellas de los alumnos de conocimiento. El maestro, sobre todo, evaluaría el proceso, comprobando el contenido de las botellas después de su actuación y etiquetándolas debidamente para su posterior salida al mercado laboral, dependiendo de la cantidad de líquido que hayan conseguido guardar en su interior. Frente a esta concepción bancaria, Freire nos recuerda que nadie enseña en verdad nada a nadie, pero que tampoco se aprende en soledad, sino que el aprendizaje nace de la relación de uno con los otros: que siempre se aprende con los demás. Enseñar no es llenar recipientes vacíos sino hacer cosas con los demás y reflexionar con ellos sobre lo que se hace: cuando aprendemos no es que algo entre en nosotros, sino más bien que algo sale de nosotros, que una nueva capacidad se manifiesta.

En este sentido, puede venir a nuestra ayuda la muy curiosa figura del maestro francés Jean-Joseph Jacotot. Este maestro de principios del siglo XIX, hijo de la revolución francesa, realizó un singular descubrimiento que la historia de la pedagogía intenta mantener con toda su fuerza en el olvido: una persona puede enseñar aquello que ignora. No es necesario ser especialista en una materia para conseguir que los educandos la dominen, es más, que la educación esté en manos de especialistas, de sabios, es contraproducente, porque contribuye a forjar ignorantes y a sumir a las personas en la dependencia. Los niños y las niñas se valen de su propia inteligencia sin necesidad de las explicaciones de un maestro para realizar el más difícil de los aprendizajes, el de la lengua materna. “Ellos oyen y retienen, imitan y repiten, se equivocan y se corrigen, tienen éxito por suerte y vuelven a empezar por método, y, a una edad demasiado temprana para que los explicadores puedan empezar sus instrucciones, son prácticamente todos –sea cual sea su sexo, su condición social y el color de su piel– capaces de comprender y hablar la lengua de sus padres”. Inmediatamente después se presupone ignorantes a los niños y se les explican los conocimientos y se verifica su aprendizaje como si ellos no supieran realizar ya dichas tareas. El maestro explicador, el maestro sabio, es el que precisa de ignorantes a los que enseñar y no al revés. Si una inteligencia se impone a otra inteligencia establece y perpetúa una jerarquía. El maestro debe alimentar la voluntad de aprender, partiendo de la revolucionaria idea de la igualdad de las inteligencias: todo el mundo puede comprenderlo todo, todo conocimiento humano es accesible a los humanos. La igualdad no es una meta, si no un punto de partida, la meta de la educación es la autonomía, la emancipación. Sin embargo todo el sistema educativo, a pesar de sus buenas intenciones, está diseñado para perpetuar las jerarquías y promocionar la ignorancia: es la escuela la que genera el fracaso escolar. De esta forma dice Jacotot, un padre analfabeto puede enseñar a sus hijos a leer, debe sólo preguntar (y probablemente ser conducido él mismo por el proceso a aprender) Jacotot consigió que sus alumnos holandeses aprendieran el francés sin conocer él la lengua que ellos hablaban y sin dar una sola explicación, sólo plantándoles frente al problema y alimentando su voluntad de aprendizaje. Por nuestra parte, constatamos también hace ya unos años, gracias al azar, que ignorando casi por completo el latín, materia que nos vimos obligados a “enseñar” a un grupo de 4º de la ESO, nuestros alumnos nos aventajaban en unas pocas semanas – a excepción de aquellas personas a las que no conseguimos alimentar la voluntad de aprenderlo. El maestro se limitaba a preguntar y los alumnos se corregían los unos a los otros aprendiendo juntos y el maestro les iba a la zaga intentando aprender él también.

Por eso las personas que reaccionan como decíamos al principio del texto, sorprendidos de que una madre y un padre puedan acompañar a su hijo en la aventura de la educación, lo que nos recuerdan es que nosotros mismos debemos desescolarizarnos. Desde pequeños la escuela y los maestros explicadores, nos han acostumbrado a que siempre hay alguien que sabe y a hacernos dependientes de esos expertos. Son otros los que toman las decisiones y otros los que aportan las soluciones, nos han recluido en una permanente minoría de edad: debemos aprender a retomar las riendas de nuestras vidas y a no negarle a nuestros hijos nuestra confianza en su inteligencia y su dignidad, para que nunca, nunca, sean tratados por nadie como menores de edad.

Fernando Orozco Jabato

miércoles, 18 de mayo de 2011

Libertad Individual

Mamá, mamá.....he conseguido ponerle el brazo a conejo,...mira he utilizado una tira de venda y acabo de aprender a hacer un lazo para pegarle el brazo,..ya no necesito que me lo cosas.He aprendido a hacer lazos y puedo arreglarlo a mi manera.!!
Con esta historia venía mi hija hace unos días,contenta consigo misma porque había encontrado una solución a su problema y había aprendido justo cuando lo necesitaba a hacer lazos.Y es que la libertad individual se hace necesaria en la educación,la libertad de aprender según sus necesidades, según sus interereses,a su ritmo.Aprendió a hacer el lazo al primer intento porque lo deseaba movida por la necesidad y el deseo de encontrar la manera de arreglar su peluche,no sé lo que hubiese tardado en aprender si el deseo no viniese de ellla y hubiese sido yo la que quisiera enseñarle eso mismo en otro momento,lo que si sé es que el aprendizaje impuesto no funciona,se olvida la mayoria de las veces y  se va perdiendo el deseo de aprender.Los niños desean aprender y si tienen la libertad para hacerlo cuando así lo deseen,sea hacer un lazo,aprender las letras o tocar un instrumento,lo harán y crecerán amando el aprendizaje.La educación en casa nos da esta libertad individual tan necesaria para el ser humano.

miércoles, 3 de junio de 2009

Manifiesto "No es verdad"

http://www.pequesymas.com/educacion-primaria/lo-que-no-es-verdad-sobre-el-fracaso-del-sistema-educativo-espanol

“No es verdad” es un manifiesto pedagógico realizado por la Red IRES (Investigación y Renovación Escolar). La red está formada por profesoras y profesores de todos los niveles educativos que llevan trabajando muchos años en el análisis de la realidad y la pedagogía de la escuela, e intentan presentar alternativas que la hagan más adecuada.
Consideran que hay determinadas creencias sobre la educación en España que distorsionan gravemente la realidad. Opinan no es cierto que la escuela presente un bajo nivel por la aplicación de contenidos menores y actividades irrelevantes. Para difundir sus ideas han realizado el manifiesto “No es verdad” que recoge firmas en su apoyo.
El primer punto de manifiesto señala que no es verdad que en la escuela española actual predomine un modelo de enseñanza diferente al tradicional. Todo lo contrario, sigue predominando un sistema de enseñanza vertical, que transmite contenidos muchas veces inconexos y desfasados o irrelevantes. El aprendizaje es mecánico y repetitivo, siendo la capacidad de repetición el principal elemento de evaluación. Los niños además se ven sobrecargados de tareas después de clase y, como nos pasaba a los padres, apenas retienen contenidos más allá del exámen, porque en el fondo no comprenden ni asimilan vivencialmente lo que se supone que deben aprender.
La LOGSE se ha considerado culpable del fracaso del sistema educativo español pero, de hecho, apenas se implantó de forma real en las aulas, porque el cambio necesario para asimilar un nuevo concepto de escuela necesita cambios sociales y culturales que nunca llegaron.
También consideran falso que el nivel de exigencia actual sea menor, sino todo lo contrario. Como madre me he dado cuenta que los contenidos que se exigen son mayores que en mi infancia y que se han adelantado las edades en las que se supone deben adquirirlos, sin razones de peso y con un resultado fatal. El nivel quizá sea más bajo, pero porque los alumnos repiten sin entender los contenidos, desvelando el profundo fracaso de la enseñanza transmisiva. Olvidan lo que estudian porque nunca lo aprendieron en realidad. No hay aprendizaje duradero ni de calidad. Tampoco lo había cuando yo era niña en la mayoría de los casos, si hubiese sucedido hoy no habría olvidado casi todo lo que aprendí en el colegio.
El fracaso escolar, por tanto, no se explica por que los niveles de exigencia bajen, ni por que la escolarización se extienda a más estudiantes y durante más tiempo, sino por que el modelo educativo vigente hace tiempo que ha caducado.
La sociedad adulta, cómplice del bombardeo consumista y de un ritmo de vida en el que no hay tiempo para los niños, es el verdadero responsable de las carencias de los menores. Y además hay que resaltar que aunque hay enormes problemas de convivencia en las aulas, el acoso escolar siempre ha existido y si ahora es mayor los culpables somos los adultos y el sistema social, no los niños.
Tampoco es verdad que los docentes españoles tengan un exceso de formación pedagógica y un déficit de formación en contenidos. Yo he sido profesora de Historia brevemente, pero tengo toda la titulación necesaria para serlo. Durante la carrera no dedicamos a la pedagogía ni una hora, y el curso de adaptación pedagógica posterior fue un chiste de dos meses. ¿De verdad se supone que dispongo de las herramientas necesarias para evaluar, enseñar, organizar recursos y diseñar actividades? No, no es cierto. Los profesores que preparan una oposición aumentan, sin duda, la profundización en estas materias, pero vistos los resultados, la formación con la que el profesorado llega a las aulas es insuficiente.
Hay una carencia enorme de formación pedagógica y práctica. Un maestro o un profesor de secundaria apenas realiza actividades prácticas antes de ocupar su puesto. ¿Y si pasara lo mismo con un médico? Sería intolerable. Por tanto, a pesar de la vocación y el esfuerzo, la realidad termina imponiendo los mismos métodos obsoletos de aprendizaje.
La escuela y la universidad necesitan un cambio que supere el fracasado modelo tradicional y que tampoco se base en criterios mercantilistas. Si esto sucediera y se buscase inspiración en los modelos pedagógicos más modernos posiblemente la situación mejorase. Mi impresión sobre el manifiesto, que podéis leer completo en los enlaces, es que he encontrado quienes exponen de manera ordenada mis quejas sobre la educación en España

miércoles, 15 de abril de 2009

Los Colegios no deberían existir

Rescato esta entrevista a Roger Schank en la revista Kindsein, porque aunque es de junio del 2007 merece lapena releerla. Espero que os guste y os haga pensar :-)

http://kindsein.com/es/21/1/485


Entrevista a Roger C. Schank, presidente de Socratic Arts
«Los colegios no deberían existir»
por Myriam López Blanco

Roger C. Schank es un crítico severo del sistema educativo actual, y no trata de suavizar sus palabras para que suenen políticamente correctas. Schank es, además, uno de los principales investigadores del mundo en Inteligencia Artificial, Teoría del Aprendizaje y en la construcción de entornos virtuales de enseñanza. Durante 35 años, fue profesor de Universidades como Standford, Yale y Northwestern. Ahora está empeñado en acabar con el actual sistema educativo, y ofrece sistemas alternativos de aprendizaje desde su compañía Socratic Arts y su organización sin ánimo de lucro, Engines for Education. KINDSEIN le ha realizado una extensa entrevista.

Según Schank, el sistema educativo que tenemos hoy —y que ha seguido invariable desde hace siglos— se podría resumir así: un profesor entra en clase y habla. Los alumnos, como mucho, toman apuntes. Como no pueden recordar lo que se les dijo, les hacen exámenes. Pero poco después de pasar esos exámenes, olvidan todo. A Schank le gusta preguntar a sus alumnos: «¿Podrías aprobar ahora, sin estudiar, el exámen de álgebra que pasaste el año pasado?» La respuesta es no. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque no se puede aprender lo que nos dicen. Los recuerdos siempre van asociados a sorpresas, emociones, retos. Se aprende haciendo. Y el "aprender haciendo" no es un concepto nuevo. Desde la antigüedad, muchos filósofos y científicos han reiterado que es la única forma de aprender.


KINDSEIN: ¿Por qué, si es tan obvio que "aprender haciendo" es la mejor forma de enseñanza, nadie hace nada para cambiar el sistema educativo y adaptarlo a ese concepto?

ROGER SCHANK: Es bastante difícil enseñar mediante el “aprender haciendo”. Si 30 niños aprenden de esta forma, todos tendrán distintas necesidades y problemas a los que debe enfrentarse el profesor al mismo tiempo. Y todos pueden ir en distintas direcciones, según los intereses de cada uno.

El problema es el aula. Cuando hay aulas y un maestro al frente, aprender haciendo es casi imposible. Cambiar esto significa prescindir de las aulas, así como de la idea de un profesor de pie delante de 30 niños, que sabe qué es verdad y te lo va a contar. Este cambio resulta inconcebible para los colegios.
Socratic Arts
Engines for Education
Aprender haciendo implica tener un objetivo que conseguir. Los niños deben intentar hacer algo. ¿Qué intentan en el colegio? Sobre todo, aprobar exámenes y conseguir buenas notas. La cuestión es si esa es una habilidad que merezca la pena enseñar.

KINDSEIN: ¿Quién tiene la culpa del sistema educativo? ¿Los gobiernos?

ROGER SCHANK: Por supuesto, tienen la culpa los gobiernos. Los políticos nunca se han preocupado de educar realmente a los niños, ni nunca lo harán. Todos hablan de educación porque así consiguen votos, pero un electorado verdaderamente preparado haría preguntas difíciles a los políticos, y les complicaría la vida. Los votantes tontos son más fáciles de tratar. Más aún, los adultos tontos hacen los trabajos serviles, y los gobiernos siempre están preocupados por no tener suficientes trabajadores serviles, como los soldados, para cumplir sus órdenes. Los gobiernos represivos enseñan la verdad que quieren que conozcan los ciudadanos. Los gobiernos controlados por grandes empresas enseñan a los estudiantes a convertirse en empleados dóciles. No muchos gobiernos quieren realmente enseñar a los estudiantes a pensar por sí mismos.


KINDSEIN: ¿Y los profesores? ¿Tienen algo que ver?

ROGER SCHANK: Los profesores no tienen la culpa. Han aprendido a vivir en un sistema tonto, pero normalmente empiezan con grandes ideales y aprenden a adaptarse. Podrán aprender a enseñar de una nueva manera cuando exista una nueva manera.

KINDSEIN: ¿Quién decide qué tenemos que estudiar y cómo?

ROGER SCHANK: Es una pregunta muy interesante. La respuesta, sorprendentemente, es 'nadie'. Todo se decidió hace mucho tiempo y nadie puede cambiarlo. Y, lo que es peor, hay grupos de presión que quieren dejarlo igual, y son muy fuertes. Editores de libros de texto, preparadores de exámenes, profesores y muchos otros tienen un gran interés en que todo siga igual.

Sólo tienes que intentar eliminar el álgebra o la trigonometría del plan de estudios de cualquier escuela secundaria del mundo. El clamor sería estruendoso. Esto es cierto incluso teniendo en cuenta que casi nadie recuerda nada de esos temas una vez terminado el colegio. No lo recuerdan porque es inútil y el 99,9 % de los adultos nunca lo ha utilizado. Y no, no te enseña a pensar. Si queremos enseñar a la gente a pensar podríamos investigar buenas maneras de hacerlo.

KINDSEIN: Tenemos el mismo sistema educativo desde hace cientos de años...

ROGER SCHANK: Miles de años. Los críticos romanos se quejaban de que el colegio era irrelevante e inútil. Platón señalaba que la gente aprendía haciendo; argumentaba contra el sistema existente en Grecia. Montaigne se quejaba sobre el sistema francés, Locke sobre el inglés, Einstein sobre el alemán. Nadie escuchaba.

KINDSEIN: ¿Y por qué hay tan pocos revolucionarios de la educación?

ROGER SCHANK: No es un trabajo divertido. La mayor parte de la gente no sabe nada sobre educación y defiende con ardor el sistema actual. Y aunque es fácil conseguir que la gente corriente esté de acuerdo contigo, nunca es la que puede producir un cambio.

KINDSEIN: John Taylor Gatto, John Holt, Jerry Mintz son algunos de esos revolucionarios de la educación. ¿Tienen algo en común?

ROGER SCHANK: Normalmente, los demás son ex-profesores que ven lo terrible que es el sistema. Pero no son teóricos del aprendizaje, luego no se preguntan por qué las asignaturas son como son. Aceptan que los niños no aprenden matemáticas ni literatura, sin preguntarse por qué se enseñan esas asignaturas, para empezar. Además, como normalmente no tienen formación informática, no asimilan que la solución debe estar basada en los ordenadores para que el cambio sea amplio. Internet puede cambiarlo todo al proporcionar una experiencia de alta calidad a todo el mundo. Por supuesto, lo que se ha visto hasta ahora es el vino de siempre en una nueva botella.

KINDSEIN: Da la sensación de que no sólo hay pocos recolucionarios de la educación y la mayoría de ellos acaba perdiendo la batalla o la esperanza. ¿Es eso cierto?

ROGER SCHANK: No hay muchos. De todos modos, es una cuestión de dinero. Cuando tengamos el suficiente, podemos construir el plan de estudios alternativo que necesitamos. Engines for Education (mi organización sin ánimo de lucro) lanza nuestro primer año completo en ciencias de la salud este próximo mes de septiembre.

KINDSEIN: ¿Tienes algún programa para niños?

ROGER SCHANK: El que hay disponible ahora es para universidad. Pero puede que tenga uno listo en otoño para niños de tercer grado [8 y 9 años].


KINDSEIN: ¿Cuáles son los enemigos en la batalla para acabar con la mala educación?

ROGER SCHANK: Los políticos son el principal enemigo. Cada vez están más involucrados en los exámenes, y por tanto en estropear la educación.

Las universidades son el otro gran problema. Establecen criterios de admisión que no permiten a los graduados de escuelas secundarias alternativas acceder con facilidad. Esto asusta a los padres y hace que no prueben alternativas que podrían ser mejores para sus hijos.

KINDSEIN: Eres famoso también por ser políticamente incorrecto. ¿No es un papel duro y cansado?

ROGER SCHANK: No. Es fácil para mí, de hecho algo natural. Tengo muchos fans.

KINDSEIN: ¿Pero por qué lo haces?

ROGER SCHANK: Porque es importante hacerlo. Demasiados niños brillantes y motivados se vuelven adultos infelices porque les aterrorizaban las matemáticas, o los profesores, u otros niños, o tenían algo que les gustaba hacer y no era el colegio. Me preocupan esos niños. Y vivimos en democracias donde todos pueden votar. Cuando todo el mundo está sin preparar, votarán de una manera simplista. Puede que funcione para los políticos, pero no funciona para el mundo.
«Demasiados niños brillantes y motivados se vuelven adultos infelices»
KINDSEIN: ¿Cuáles son tus planes? ¿Qué crees que vas a conseguir?

ROGER SCHANK: Voy a construir un sistema educativo del que los niños realmente quieran formar parte cada día. La gente será más feliz. El mundo será más seguro porque todos seremos capaces de entendernos mejor. La economía del mundo funcionará mejor porque los empleados entenderán realmente cómo hacer bien sus trabajos.

KINDSEIN: ¿Por qué crees que no hay nadie más que se atreva a seguir tus pasos?

ROGER SCHANK: Hace falta entender de una manera profunda cómo el aprendizaje, la memoria y la comprensión funcionan en las personas. Y es necesario entender cómo utilizar de la mejor forma posible la tecnología informática actual. No todo el mundo lo sabe. Además, si no eres miembro del 'establishment' universitario, te derribarán los que están a cargo del sistema. Mis credenciales me proporcionan credibilidad.

KINDSEIN: ¿Has creado alguna escuela?

ROGER SCHANK: Muchas de ellas. La mejor es el West Coast Campus de la universidad Carnegie Mellon. Tienen un sistema de aprendizaje en línea en programas de máster que he diseñado, y que funcionan bastante bien. También la Universidad Trump tiene algunos cursos hechos por mí y que también funcionan bien.

KINDSEIN: ¿Estás a favor del aprendizaje natural? Me refiero a que si crees que los niños deberían aprender aquello por lo que se sientan interesados y no lo que les imponen.

ROGER SCHANK: Estoy a favor de que los niños aprendan sobre lo que les interesa bajo la guía de expertos y profesores que les indiquen direcciones razonables. El plan de estudios de talla única debe desaparecer.

Los planes de estudio que están en línea solucionan ese problema. Los niños pueden avanzar a su propio paso. Esto es muy difícil de hacer en una aula tradicional. Si hay miles de niños en todo el mundo trabajando en asuntos parecidos, podemos encontrarles compañeros cuando estén listos para hacerlo.

KINDSEIN: ¿Es tan importante que los alumnos estén agrupados siempre según la edad?

ROGER SCHANK: No. De hecho, es probablemente una mala idea.
«Dejemos a los niños ser como son y enseñémosles en ese contexto, haciéndoles mejores en sus inclinaciones naturales»
KINDSEIN: ¿Y qué hay de los diferentes tipos de "mentes"? Recientemente, ha habido un número creciente de diagnósticos de niños con síndrome de Asperger, con trastorno por déficit de atención, etc. Son niños que comparten la misma clase pero no las mismas inquietudes o necesidades que sus compañeros. ¿Cómo crees que debería abordarse este problema?

ROGER SCHANK: Tenemos que dejar de pensar que si a un niño se le dan mal las matemáticas eso significa que tiene un problema de aprendizaje, y empezar a preguntarnos qué es lo que hace bien y permitirle mejorar en eso. Tenemos que dejar de drogar a los niños con Ritalin porque no pueden sentarse quietos y concentrarse, y dejar de pedirles que hagan algo que es tan poco natural para ellos. Dejemos a los niños ser como son y enseñémosles en ese contexto, haciéndoles mejores en sus inclinaciones naturales.

KINDSEIN: ¿Por qué existe el acoso escolar? ¿Es algo inherente al ser humano?

ROGER SCHANK: La escuela ayuda a reforzar muchos malos comportamientos. No creo que los colegios deban existir. Los niños necesitan aprender en contextos más fáciles, que no sean tan traumáticos.

KINDSEIN: Recientemente, entrevistamos a Jay Belsky con motivo de los últimos resultados un ambicioso estudio que concluye que a más tiempo pase un niño en una guardería, independientemente de la calidad de esta, más problemas de comportamiento tendrá después en la escuela. ¿Qué opinas de eso? ¿Crees que los niños aprenden a ser agresivos en la guardería?

ROGER SCHANK: Los colegios son guarderías, y no muy buenas.

KINDSEIN: Si queremos llegar hasta el final de los estudios, tenemos que pasar, año tras año, por una serie de asignaturas obligatorias que van en bloque y son comunes a todos los alumnos. ¿A quién beneficia este sistema?

ROGER SCHANK: El plan de estudios de los EE.UU. fue diseñado en 1892 por el presidente de Harvard, con la intención expresa de hacer la vida más fácil a los profesores de Harvard, ya que garantizaba que los alumnos que entraban habían estudiado las mismas asignaturas (las que se enseñaban en Harvard en aquel momento). Nadie puede cambiar esta situación porque el sistema está demasiado comprometido con él, y porque las universidades todavía insisten en seguir. Esta situación es más o menos la misma en todos los países. El cambio lo impiden las universidades, que realmente no tienen ningún interés en la escuela secundaria. En resumen, no quieren enseñar materias de escuela secundaria en la universidad.


Hace mucho tiempo, antes de Internet y de la posibilidad de múltiples opciones para los estudiantes, las escuelas secundarias realmente no podían cambiar. ¿Cómo podías proporcionar opciones a los estudiantes sin añadir grandes costes y muchos más profesores? Ahora ya no hay ese problema. Podemos hacer un plan de estudios una vez y puede utilizarlo cualquier persona del mundo. Sin embargo, el colegio no puede cambiar porque los gobiernos no entienden en absoluto lo que hay que hacer.
«La escuela en casa arregla uno de los problemas importantes de los colegios: que los colegios y los profesores hacen que los niños se sientan mal consigo mismos»
KINDSEIN: ¿Qué tipo de apoyo necesita alguien que no esté de acuerdo con el sistema educativo y quiera hacer algo para cambiarlo? ¿Dejar la escuela, escribir una queja al director de la escuela,...?

ROGER SCHANK: El director del colegio no puede hacer nada. No pierdas el tiempo. Pide nuevos planes de estudio en línea que tengan el apoyo de la industria y del gobierno. Pide que el dinero se invierta en construir nuevos programas de estudio en áreas específicas. O piensa en inscribir a tus hijos en los programas que yo construyo. Por supuesto, no están en español. Organiza un grupo y tradúcelos.

KINDSEIN: La escuela en casa es un sistema bastante extendido en EE.UU. No tanto en España. ¿Qué opinas del homeschooling?

ROGER SCHANK: Me gusta la idea de la escuela en casa. Pero, al final, siguen enseñando a los niños el mismo plan de estudios y el Estado sigue diciendo en muchos casos qué asignaturas tienen que enseñar. Necesitan nuevos planes de estudios.


La escuela en casa arregla uno de los problemas importantes de los colegios: que los colegios y los profesores hacen que los niños se sientan mal consigo mismos. También apunta a otro asunto-- el tiempo. Los padres que enseñan en casa pueden ir mucho más rápido en el plan de estudios normal, y así pueden enseñar temas mucho más interesantes a su propia manera con el tiempo extra.

KINDSEIN: ¿Para qué sirve la escuela tradicional? ¿Qué se aprende en ella?

ROGER SCHANK: Todo el colegio es una pérdida de tiempo si piensas que su papel es realmente el aprendizaje. La educación más importante ocurre en casa o en el trabajo. La mayoría de lo que se aprende en el colegio se olvida. Lo que sí aprenden los niños en el colegio es cómo tratar con otros niños, con la autoridad, con las normas, etc. Muchas veces, un mal profesor es el que es mezquino o descuidado en su trato con la gente. Esos profesores deberían ser despedidos, porque su papel principal, en mi opinión, es apoyar a los niños.

KINDSEIN: ¿Hay alguna escuela en el mundo donde se pueda ir a "aprender haciendo"?

ROGER SCHANK: Sí. Aprender haciendo se utiliza como método de enseñanza en escuelas de comercio, en el trabajo, en el ejército y en cualquier área en la que esperemos que la gente consiga algo. En la escuela, eso no se intenta realmente. Se espera la memorización de los hechos aleatorios que las autoridades consideran importantes. Como no hay que hacer nada, ¿por qué enseñar así? El tema clave es el cambio en el plan de estudios, para que el examen principal sea de rendimiento, no de competencia.

KINDSEIN: En la actualidad, se habla de que hay muchos profesores desmotivados y muchos que no son vocacionales. En muchas carreras universitarias, las únicas salidas laborales son la enseñanza. ¿No hay mucho desnivel entre la cantidad de alumnos y el número de profesores con ganas de hacer una buena enseñanza?

ROGER SCHANK: Enseñar es un trabajo terrible. No consigue respeto y la escuela no permite a los profesores ser bueno en lo que hacen de ninguna forma real. Necesitamos convertir la enseñanza en supervisión. La supervisión sólo puede hacerse en un plan de estudios en el que los niños están intentando conseguir algo, y realmente quieren hacerlo. Los mentores pueden ayudarles a conseguirlo. La supervisión puede ser muy gratificante, pero el sistema tiene que cambiar radicalmente para que esto ocurra.

KINDSEIN: ¿Algún consejo final para los padres? Puedes darnos alguna buena noticia sobre el futuro de la educación. ¿Hay alguna solución? ¿Hay algo que podamos hacer?

ROGER SCHANK: Ha habido colegios buenos en muchas partes a lo largo de los siglos. El problema es el sistema, no los colegios en particular. Puede haber buenos profesores y buenas experiencias en el colegio, pero son la excepción y no la regla. La buena noticia es Internet. Podemos crear buenas experiencias educativas e inmediatamente permitir a cualquier niño del mundo participar en esas experiencias. Un plan de estudios bien construido una vez puede utilizarse en todos los colegios y hogares del mundo mientras haya mentores en línea para ayudar. ¿Podemos hacerlo? Seguro que sí.

Convence a tu gobierno de que construya un puente menos o un misil menos y tendremos el dinero necesario. El gobierno es el problema, y no porque sea malo sino porque no tiene ni idea y es rehén de intereses muy poderosos que quieren impedir el cambio. Los millonarios hablan de ayudar pero siempre se refieren a enseñar las antiguas asignaturas de alguna forma nueva que mejore las puntuaciones.


El objetivo no son las notas de los exámenes, sino la felicidad. La felicidad proviene de una vida emocionante, que incorpora habilidades laborales, capacidad de razonamiento, capacidades personales, y no incluye fórmulas matemáticas ni obras literarias que consideran sagradas las distintas culturas. Tenemos que enseñar lo que importa hoy en día. Dejemos de convertir a los niños en intelectuales y hagamos que sean ciudadanos de provecho.


KINDSEIN: Gracias, Dr. Schank, y mucha suerte.