No dudo que las familias que mandan a sus hijos e hijas a la escuela les quieren... No dudo que las familias que educamos en casa queremos a nuestros hijos e hijas. Todas hacemos lo que creemos que es mejor para que vivan (no sólo para que sobrevivan) en este planeta. (Margaret Mead)
lunes, 14 de noviembre de 2011
Me quiere, no me... ¡Pues claro que me quiere!
No dudo que las familias que mandan a sus hijos e hijas a la escuela les quieren... No dudo que las familias que educamos en casa queremos a nuestros hijos e hijas. Todas hacemos lo que creemos que es mejor para que vivan (no sólo para que sobrevivan) en este planeta. jueves, 22 de septiembre de 2011
Vuelta a la rutina o no
Este es nuestro segundo año fuera de esto y aún sigo con la sensación de no creer que sea posible educar de otra manera. El pasado curso resultó ser muy positivo para ambos, después de la clásica desintoxicación hemos pasado a tener algo más claro los objetivos que vamos a abordar este curso. Y es que todo llega, la inquietud por aprender, las ganas de descubrir mundo y adquirir nuevos conocimientos de forma consciente, basándonos en sus gustos y prioridades.
El pasado año me veía ante un gran abismo, con alas para volar hacia cualquier dirección pero sin rumbo, perdida y con el miedo a caerme en cualquier momento, la sensación era de un gran vértigo. Pero no estuve sola en ningún momento, toda mi gente (familias homeschooler a las que nunca dejaré de estar agradecida) estuvo con nosotros, ayudándonos en esta nueva etapa de nuestra vida y enseñándome a "desaprender" para poder "aprender" nuevamente de otra manera.
Este año ha sido todo mucho más fácil, con más seguridad y viendo como mi hijo se está formando como persona, con sus ideales, sus gustos más definidos y con una fuerza increible en todo lo que está emprendiendo. Tengo que reconocer que me ha sorprendido gratamente, puesto que no creí que mi hijo fuese capaz de tener tan claras sus prioridades. Ha sido mi gran descubrimiento y me alegro infinitamente por ello, puesto que significa que mi hijo está siendo la persona libre que siempre he querido.
Se que muchos padres se pueden sentir abrumados ante la idea de no llevar a sus hijos a un centro, que en su caso se pasará el día viendo la televisión o jugando al ordenador, en conclusión no produciendo, que es el mal de nuestros días. Hablo desde mi experiencia cuando afirmo que todo eso pasa, que motivándoles un poquito prefieren jugar con nosotros a estar pegados a la pantalla, que es nuestra labor el ofrecerles alternativas y que entendamos que también ellos necesitan "desconectar", al igual que nosotros, de todo lo que les rodea. Poco a poco irán cambiando sus costumbres, les irá interesando algún campo en especial y es ahí donde aprovecharemos para ampliar horizonte, desde ese punto de partida, y con paciencia (más de nuestra parte que de la suya) iremos viendo ese cambio gradual de forma espectacular. No tengamos prisa, cada uno tiene su tiempo, pero todos llegan.
Comienza un nuevo curso, pero no todos lo van a disfrutar de la misma manera.
jueves, 1 de septiembre de 2011
VIDA COMUNITARIA Y EDUCACIÓN EN EL HOGAR
Cuando los niños crecen entre un grupo de personas con una meta común pero nacidas y criadas en lugares y familias diferentes, estos pueden enriquecerse grandemente de la situación si los padres saben aprovecharla. El principal beneficio que veo en el hecho, es el tener las condiciones adecuadas para crecer modelando el ego y el auto control emocional y mental. Y cuanto más amplia y diversa sea la comunidad, más “protegidos” estarán los niños y más profundo será en trabajo personal que realicen. Al decir “protegidos” me refiero a que, al haber mentalidades, gustos, cualificaciones, niveles de consciencia y de prioridad de valores diferentes, a los niños por ende, no les queda más remedio que limitar su ego y aprender de tolerancia y de entrega y servicio al otro de una forma natural. Igualmente el respeto, la obediencia y una mayor humildad surgen por sí solos.
Y es que, al no estar escolarizados físicamente, el compartir diariamente muchas horas les lleva a encontrarse cada día en numerosas situaciones frente a sí mismos, reflexionando sobre el por qué de ciertos sentimientos y pensamientos promovidos aparentemente por alguna palabra, acción o actitud llevada a cabo por otro miembro de la comunidad o por los típicos juegos manipulativos del ego tan gustosos para los niños pues, como es lógico, cuanta más consciencia tenga el otro de la comunidad, más incómodo se puede sentir el niño ya que éste verá y cerciorará esa ley tan visible de: “Cuanta más consciencia tiene una persona, menos control se puede tener sobre ella”
Por su lado, tanto los padres como cada uno de los demás miembros de la comunidad se verán “obligados” a educar a los niños. Educándolos en el día a día, minuto a minuto. Educándolos con su propio ejemplo de búsqueda de crecimiento y mejora personal. Educándolos con su propio ejemplo de aplicación de la jerarquía estipulada en la comunidad de tal modo que la resolución ante un conflicto esté enfocada al beneficio comunal que no al sentimiento de justicia e injusticia, de bueno y malo… Si se hace así, los niños pueden aprender muchísimo, como si estuviesen en la mejor de las escuelas privadas pues aquí los adultos y especialmente los padres, tendrán el control del desarrollo integral de los niños si les prestan mucha atención.
Además, el crecer en un ambiente con menos estrés ayuda a mantener el equilibrio emocional de los niños. Y es que el vivir en comunidad con miembros que se ayudan entre sí ofrece a los padres un balance psíquico y práctico gracias a la ayuda de vida en el trabajo de las labores educativas, del hogar y económicas. Por ello es imprescindible que la comunidad tenga una meta muy clara y definida.
A su vez, la comunidad ha de esforzarse en educar a los niños según las capacidades de cada uno, estimulándolos a que cada niño use al máximo dicha capacidad ya que no todos somos iguales y por tanto, no todos necesitamos una misma educación.
Por otro lado, a mayor diversidad de lenguas, mayor aprendizaje de expresión y comunicación. A mayor cantidad de miembros, mayor posibilidad de aprendizaje de materias y mayor sentimiento de sociabilidad.
Por supuesto, todo esto funciona sólo si hay armonía y consciencia social así como unos valores éticos, filosóficos, tolerantes, etc.
En resumen: Vivir y educar en comunidad ofrece al niño un terreno ideal para aprender a auto controlar y dirigir su ego mientras se desarrolla en los valores y entendimiento del ser. A su vez aprende prácticamente y bajo un control muy regulado a mantener la armonía interior y a adquirir los conocimientos y las materias necesarias para poder llevar a cabo satisfactoriamente la vida adulta. También crea un entendimiento práctico del significado de la palabra “social” y a los padres les ofrece un mayor relax y control de la situación. Lo cual, todo ello, repercutirá en un mayor beneficio del país y por tanto, del mundo y del universo.
Nuria Aragón Castro
www.nuriaaragoncastro.com
miércoles, 24 de agosto de 2011
Razones para educar en casa
Nosotros viajamos mucho. Por razones pedagógicas, muy poderosas, por razones emocionales y sociales, por razones personales, por las características especiales de las necesidades educativas que en la escuela convencional se moría de pena y aburrimiento, hemos decidido no usar la escuela convencional y educar en casa, o mejor dicho, proporcionar la formación global a nuestro hijo sin usar los recursos de la escuela presencial.
Hemos optado por el homeschooling y está matriculado en una escuela americana no presencial, lo que nos da la flexibilidad de ubicación, contenidos, pedagogía y horarios que necesitamos. Es más feliz que nunca ahora y además, aprende mucho más y con mayor placer.
Tiene relaciones personales y amigos elegidos y con los que se encuentra encantado, juega, hace proyectos, investiga. Nunca había tenido amigos así antes. Nunca. Tiene amigos de 5 años y amigos de 16 años, con los que comparte cariño, cuidados mutuos, intereses y juegos. En este aspecto ha ganado mucho. La faceta social ha quedado cubierta plenamente.
En el colegio no encajaba. Hablaba mucho, de temas que a ninguno interesaban, no era competitivo. Hablaba de paleontologia y no de futbol. No aceptaba como lógicos la autoridad indiscutible, las filas, los deberes, la memorización, los horarios, los castigos, pues en casa no se educa de ese modo, aunque entendía que esas normas eran del centro y era un niño muy educado que no se enfrentaba y era amable con todos. Pero no era feliz, pues todo lo que rodeaba la escuela chocaba con la educación más libre que tenía en casa ni encontraba niños de otras edades y sensibilidad semejante. Estaba bastante solo. Y sobre todo, la escuela no estaba adaptada a las necesidades educativas, creativas e investigadoras, que tenía.
Quien viviese esa situación lo entenderá bien. Y aunque es dificil asumirlo, es posible desarrollar toda la sociabilidad de un niño fuera del entorno escolar perfectamente para quien lo decida, sin menospreciar por ello la opción de la escuela.
Se siente seguro de si mismo, cosa que antes no estaba. Sabe que sabe, sabe que vale, sabe que está acompañado y que puede con cualquier dificultad.
No crece en un entorno contrario a nuestras creencias, que no son creencias religiosas sino educativas, no lo castigan ni ve castigos, no aprende por obligación sino por gusto. No estudia de memoria, sino que usa la memoria. La violencia no es cotidiana y no obedece a la autoridad ni reglas que no comparte, sino que negocia y se comunica.
Pasa mucho tiempo con sus amigos, con su madre, con su padre, aunque no vivimos juntos, con su familia, con personas de todas las edades a las que elige directamente en función de sus intereses y sentimientos. Tiene mucho tiempo para desarrollar la faceta social y emocional de su personalidad.
Habla como un loro con personas de cualquier edad. Suelen quedarse boquiabiertos de su seguridad y empatía.
Necesidades educativas
Este verano fuimos al médico. Al final la doctora se entretuvo en explicarle con gráficos la circulación de la sangre y el funcionamiento de los pulmones. Me preguntó ¿es normal? Como si no fuera normal el que un niño fuera como él.
Pues claro que es normal, solamente crece sin limitaciones a su inteligencia y su deseo de relaciones sociales. Como son todos los niños, pero ya no lo encuadran en un molde que rompía por sus características.
Pero no, aunque es muy inteligente no es diferente ni mucho menos mejor que otros niños. Incluso, sin duda, los niños que van a la escuela convencional pueden desarrollarse plenamente y la escuela ayudarles, pero en su caso no es así y el se siente mejor, más feliz, más libre, más seguro y más valorado con esta manera de aprender y de vivir.
Y sin duda saca más provecho en lo curricular y en lo afectivo. El, no todos, cada uno debe encontrar el mejor modo de crecer según sus necesidades y su entorno. Pero especialmente para los superdotados no sucede eso en la escuela normal, donde un 80% fracasa.
Ha avanzado a su ritmo, sin presiones, sin ningún agobio, sin perder tiempo en repeticiones aburridas contrarias a sus necesidades.
Pedagógicamente no entramos en conflictos. Se acabaron los deberes, los horarios interminables, el hacer exámenes de cosas que olvidas dos días después.
Actividades
Hace equitación, natación, ciclismo, recibe clases de música y teatro, además de tener profesores particulares que cubren sus necesidades en informática y matemáticas.
Ve documentales en inglés, va a museos, viaja, juega, se relaciona con otras familias de otras culturas, lee sin parar, hace obras de arte y pinta cuadros.
Yo tengo la formación adecuada para darle la educación que necesita y además tiene apoyos en el entorno para complementar lo que yo no llegue a saber. Hablo cuatro idiomas (inglés, frances, italiano y portugues), he sido profesora, se latín, filosofía, historia, geografía, música y tengo los conocimientos básicos de ciencias, matemáticas y pedagogía. Tiene apoyos pedagógicos de profesores. En realidad la mayoría de los padres, sin ser maestros ni pedagogos, he visto que son capaces de acompañar el aprendizaje básico y buscan clases de refuerzo cuando algo no pueden hacerlo, como hacen también los padres de niños que van al colegio.
En el futuro, quizá, si el lo decide aunque lo dudo mucho, se matricule en una escuela española presencial, pero tengo la tranquilidad de que crece feliz, libre, interesado en aprender y con una formación excelente humana y cultural.
Yo estoy segura de hacer lo mejor para él.
Razones para educar en casa
Hay muchas razones para educar en casa, con tranquilidad y seguridad, dándole a los niños el entorno emocional, social, cultural y pedagógico. Cada familia tiene unas diferentes y una formación y organización diferente. Nosotros solamente somos un ejemplo.
En España hay unas 2.000 familias que optan por esta manera de educar y merecen, en mi opinión, el respeto debido desde la diversidad, tanto de las instituciones como de la sociedad.
miércoles, 10 de agosto de 2011
De dioses del Olimpo
Aunque a nuestro hijo de 7 años hay que andarle detrás muchas veces para que se ponga a hacer las tareas de "cole" que le damos cada día, suele tener bastante interés en los libros. No sabe leer bien, y prácticamente todos se los leemos. Este año pasado estuvimos leyendo bastantes libros sobre historia antigua, adaptados para niños. Especialmente las leyendas y los mitos griegos le resultaron atrayentes. Conoce o le suenan los nombres de los dioses griegos, y cuando oye su nombre en algún documental o película siempre se gira hacia mí sonriendo y algo asombrado, como diciendo "este me suena, si lo he estudiado".
Hace unos días, salíamos al parque con una amiga nuestra de diez años, y no sé cómo, se coló en la conversación el nombre de un dios griego, Poseidón posiblemente. Mientras Joel, nuestro hijo, comenzó a contar algo de lo que conocía sobre este dios, nuestra amiga dijo "¡No me lo recuerdes! Vaya rollo". Porque lo había estudiado en el colegio, de mala manera posiblemente, y no sentía el más mínimo interés por recordar nada de este tema. Más bien su interés era ni oír nombrarlo.
Por supuesto que esta experiencia no es extrapolable al resto de personas del mundo mundial, pero me hizo sentir que vale la pena educar al niño, no ya sólo en casa sino en general, con buenos libros, "libros vivos" que transmitan pasión por el tema que tratan, y no aburridos libros de texto que cansan incluso al más dispuesto.
Esto es lo que me gusta del homeschooling, la 'libertad de cátedra' a la hora de elegir educar a los niños... y a nosotros.
martes, 2 de agosto de 2011
PRECISIONES TERMINOLÓGICAS
Nunca me ha gustado demasiado el término 'homeschooling' y su traducción al castellano más frecuentemente utilizada de 'Educación en Casa'. Sugiere cierta idea de aislamiento y encierro en el propio hogar que, creo, no favorece mucho la imagen que se hacen de ella las personas ajenas a esta opción formativa. 'Educación en familia' tampoco me resulta satisfactorio, ya que de alguna manera implica cierta confrontación entre la escuela y la familia como agentes educativos. La familia es, independientemente de que se asista o no al colegio, una institución educativa de primer orden y fundamental transmisor de valores, aptitudes y actitudes. Es además el referente último y el responsable primero de la educación. ¿Cómo denominarlo entonces?
Algo quizá más neutro y acertado a mi parecer sería 'educación sin escuela', o 'fuera de la escuela', 'nonschooling', 'outschooling', por ejemplo. Para quienes educamos sin escuela, el mundo entero es el lugar adecuado para desarrollar, propiciar, reforzar el aprendizaje. Los descubrimientos y la experimentación pueden y deben darse en cualquier lugar, no confinados en un lugar específico. El mundo entero es un inmenso campo de juego, un laboratorio, un taller.
Decididamente, a partir de ahora, nosotros diremos que practicamos la educación sin escuela, fuera de la escuela, que somos outschoolers, nonschoolers, que nos educamos sin límites ni fronteras. ¿Os apuntáis?
lunes, 1 de agosto de 2011
EDUCAR EN RESPONSABILIDAD
En el momento en que decidimos tener un hijo o en el momento en que sabemos que éste está ya en camino, lo habitual es que en la familia surja cierto sentimiento de miedo. Dos preguntas habituales que nos solemos hacer son del tipo: ¿Tendré, tendremos capacidad de criarlo cubriendo sus necesidades básicas? Y ¿Puedo o quiero traer un niño a este mundo con todas las cosas negativas que hay en él, que he visto, vivido y sentido en él? ¿Para qué?
domingo, 24 de julio de 2011
El futuro del homeschooling en España
Las familias que educan en casa usan fórmulas pedagógicas muy variadas y tienen, también, situaciones personales diferentes, por lo que una solución negociada, en mi opinión, no podría nunca excluir a parte de las familias que educan responsablemente a sus hijos aunque no sigan el modelo que propone la escuela tradicional y oficial en cuanto a método, evaluación o contenidos.
Hay que entender que, dada la variedad de metodologías pedagógicas válidas y de las concepciones sobre la estrategia más adecuada para lograr que el homeschooling sea algo reconocido y se pueda realizar sin problemas, además de la postura de ALE, que es mayoritaria en el movimiento y de ámbito estatal, hay otros grupos que proponen maneras algo diferentes de abordar el problema de las familias que educan en casa.
Si queremos conocer la complejidad del movimiento, además de la página de ALE, podemos visitar otras páginas como Educación en Familia , la Coordinadora Catalana para el reconocimiento y la regulación de la Educación en Familia, y Crecer en libertad.
La riqueza y pluralidad del movimiento homeschooler se nutre también de las diferentes formas de enfocar la solución al conflicto de las miles de familias españolas que educan en casa o desean hacerlo ante la falta de reconocimiento de esta opción educativa.
Y precisamente la riqueza del movimiento y su éxito, pasa, en mi opinión, por la capacidad de entenderse y dialogar desde la conciencia de los objetivos comunes y no de las diferencias, pero siempre teniendo en cuenta que el futuro del homeschooling debe cimentarse fórmulas que no excluyan a ninguna familia responsable.
viernes, 24 de junio de 2011
Homeschooling en España
En Cataluña ya hay un avance en el reconocimiento del homeschooling aunque no ha sido desarrollado el marco legal completamente, como explica la profesora de derecho Madelen Goiria en su blog “La opción de educar en casa”.
En España puede haber unos 4.000 niños que estudian en sus casas, con diferentes modelos y por diferentes razones, y la asociación que más familias suma es la Asociación para la Libre Educación, que pide desde hace años el reconocimiento de la educación en casa y la posibilidad de que estos niños se puedan presentar a exámenes libres a los 16 años sin sufrir discriminación.
El estudio del profesor Carlos Cabo y los libros publicados por la Asociación para la Libre Educación dan una visión completa de la variedad del movimiento homeschooler en España y de la normalidad en la que estas familias se desarrollan.
El homeschooling es normal
Thomas Edison, Ágata Cristhie, Mozart, Frank Lloyd Wright, Louis Armstromg, Beatrix Potter, Hans Christian Andersen, Alexander Graham Bell y Jane Austen fueron homeschoolers entre otros muchos, algunos durante toda su infancia y otros durante un tiempo.
También lo son muchos personajes conocidos en la actualidad, como Julian Assange, Condolezza Rice, Elijah Wood, los Jonas Brothers, todos de muy diferente orientación ideológica o profesional, y otros muchos quizá menos conocidos para el público español, pero que son la muestra palpable que los niños que son educados en casa pueden desarrollar sus carreras académicas y su personalidad de forma completa.
No olvidemos que, en España, existe un centro oficial de educación en el hogar para niños que residen en otros países, para niños que viven en el circo o para los que ejercen profesiones como cantantes o actores, además de para los deportistas de élite.
En estos casos, la insistencia en que la socialización normal solamente se da en la escuela parece tener poca importancia y, sin duda, la escuela no es el único ambiente en el que crecer con una rica vida social y emocional con personas de todas las edades y amigos con los que jugar y compartir.
Una buena parte de las familias que educan en casa lo hacen, exactamente igual que quienes mandan a sus hijos a un internado, matriculando a sus hijos en escuelas de otros países donde la educación en casa es algo normalizado, para acceder a la titulación convalidable y demostrar que sus niños reciben una educación de calidad y homologable.
Otras prefieren hacerlo directamente sin escolarización a distancia y, en mi opinión y experiencia, ambos métodos son válidos.
miércoles, 15 de junio de 2011
Las Flores de la Libertad.
Todos somos alumnos en la escuela de la vida, todos tenemos que aprender de todos y todos tenemos que transmitir a todos lo que llevamos dentro porque vengamos de dónde vengamos, todos hemos elegido un mismo camino hacía la libertad y por muy difícil que sea ese camino, juntos llegaremos mas lejos...
Todo el mundo puede caminar por el campo pero muy pocos pueden ver las flores...
Educar en Libertad y Libertad para Educar... porque el que nace en libertad, el que crece en libertad, el que aprende en libertad podrá elegir, transmitir y plantar mas semillas que nacerán, crecerán y aprenderán en total LIBERTAD.
Abel-Darío, Léo-Kéna, Nathalie y Raúl... compartiendo espacio con todos vosotros.
http://dentrodelaluz.blogspot.com/
martes, 14 de junio de 2011
Mafalda y "mis razones" para educar en casa
Si quisiera argumentar las razones por las que creo que la “educación en casa” es la opción válida para acompañar el desarrollo pleno de mi hija y mi hijo, podría buscar y recurrir a múltiples fuentes, autores/as, argumentos... pero lo principal ya lo he dicho: es la mejor manera que he encontrado para acompañar a mi hija y mi hijo en su pleno desarrollo humano.
Desde el respeto a su potencial humano, sus procesos de vida, y con el máximo cariño y amor que puedo darles (imprescindible para sus vidas y la mía), elementos que serán imprescindibles para que se respeten a sí mismos y a su entorno, para que crezcan -en todos los sentidos- y para que contribuyan a un mundo más habitable y justo social, económica y ambientalmente.
Para mí la “educación en casa” es la educación en la familia, en la comunidad, junto a otras familias, en lo local, en lo cercano, en lo concreto, en lo real, en lo que verdaderamente puede serles útil, y en lo que les permitirá ir hacia lo global, lo abstracto, lo lejano, lo invisible, lo social en toda su complejidad. El descubrimiento de la vida desde sus entrañas, en un marco de libertad e investigación, es la vida que llama a la vida.
Huye de los artificios y mentiras sobre las que se sustenta nuestro sistema cultural y otros sistemas culturales humanos (productividad económica y competitividad individual y colectiva), sobre mi escala de valores. En este sentido creo -humildemente- que es una gran aportación no sólo a mi hija y mi hijo, sino a la sociedad toda, la pasada, la actual y la futura, la local y la global.
Si tuviera no obstante que hacer un argumentario, bueno, empezaría recomendando a Quino, maravilloso autor de Mafalda y toda su familia de personajes. Quino nos ofrece un montón de argumentos válidos para entender los procesos de vida, la necesidad imperiosa de anteponer el pleno desarrollo humano individual y colectivo al individualismo y la alienación reinantes, y, encima, ofrece un montón de agudas y honestas críticas al sistema educativo reglado de su Argentina vivencial, increiblemente válidas hoy en día en nuestro sistema educativo reglado...
Jose África
viernes, 3 de junio de 2011
Intercambios
jueves, 2 de junio de 2011
enseñar lo que no se sabe
Fernando Orozco Jabato
viernes, 29 de abril de 2011
Educar en casa: un derecho inalienable
Azucena Caballero


