"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)
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lunes, 19 de noviembre de 2012

LEO Y ESCRIBO, NATURALMENTE

Yo, que voy a escribir sobre el aprendizaje de la lectura y la escritura en los niños, casi nada he leído sobre el tema (aunque abundan los libros que explican este proceso y los métodos para alcanzar el objetivo de la forma más eficiente).

Lo que cuento se basa en lo que he observado en mis hijos, su conquista gozosa de la palabra escrita de forma natural; en contraste con mi propia experiencia de niña que recuerdo y revivo cada vez que escucho a un niño, sometido a un método de enseñanza de la lectoescritura, po-ner-so-ni-dos-con-gra-n-es-fu-er-zo-a-lossig-nos-que-ve-en-el-pa-pel.

Entre lo poco que he leído sobre el asunto está un pequeño librito titulado El método natural de lectura, de Célestin Freinet, que comienza así:

"Si usted pregunta a una madre -aunque sea adjunta o incluso profesora de gramática y fonética- con qué método ha enseñado a hablar a su hijo, lo mirará extrañada. [...] Para el niño sólo hay una forma de aprender a hablar y esta es siguiendo el único proceso natural y general de ir tanteando experimentalmente [...]".

Este libro cayó en mis manos cuando mi hijo mayor ya había adquirido por iniciativa propia los rudimentos básicos de la lectoescritura, y su lectura me confirmó lo que yo había observado. No es, como parece indicar su título, un manual para enseñar a leer de forma más respetuosa y natural; nada de eso; trata del proceso por el cual el niño, de forma natural, adquiere esa herramienta sin mediación de una enseñanza externa planificada.

Ahora bien, un niño (o cualquier persona) no aprende algo por propia iniciativa si no siente curiosidad por ello; y no siente curiosidad por algo si no lo necesita. Un niño que no sienta la necesidad de leer no aprenderá a leer. Por ejemplo, no sentirá la necesidad de aprender a leer un niño nacido en una aldea aislada donde la comunicación entre sus miembros sea de forma oral, porque todos pueden encontrarse y charlar cara a cara cuando lo necesitan. Lo mismo le puede pasar en nuestra sociedad a un niño pequeño, para quien su mundo conocido es su mamá, su papá, sus hermanos y pocas personas más a las que ve con frecuencia y con las que puede comunicarse hablando.

Pero llega un momento (distinto para cada niño como distinto es el momento en que cada niño se suelta a andar) en que el niño empieza a manifestar curiosidad por las palabras escritas. ¿Por qué? Puede que le atraigan esos garabatos dibujados (para él no hay diferencia entre dibujo y texto) de los que sus papás sacan misteriosamente las palabras de un cuento; quizá llegó a casa una carta de la abuela que mamá sabe leer y de allí salen todas las cosas que ha dicho la abuela; tal vez papá y mamá tengan la costumbre de "dibujar" en la lista de la compra algo que dicen que es "leche", o "sopa" o "papel del váter"... y con esos garabatos saben después lo que tienen que comprar; o puede ser por cualquier otro motivo que tenga alguna relación con la vida del niño, con sus vivencias afectivas y con personas vinculadas a él. ¡Qué poco tienen que ver con la necesidad del niño, con sus vivencias, con su afectividad, las cartillas de lectura con sus frases modelo: "Riega la rosa roja con la regadera"!

Y este momento en que el niño empieza a manifestar curiosidad es tan sagrado como frágil. Es aquí donde los adultos, conscientemente o no, solemos estropearlo todo. Ya sea porque tenemos prisa (nos han metido en la cabeza la mentira de que "cuanto antes, mejor") y aprovechamos este momento para acelerar el proceso introduciendo enseñanzas y explicaciones que el niño no ha solicitado; ya sea porque no soportamos la presión del entorno (¡¿con ocho años y no lee?!) y le transmitimos esa presión al niño; o porque desconfiamos de las capacidades de nuestro hijo como nos han hecho desconfiar de las nuestras propias con la educación que nos dieron. Por una u otras razones, en la mayoría de los casos terminamos matando esa curiosidad; y, paradójicamente, acto seguido nos empeñamos en "resucitarla" obligando al niño a leer, con presiones, premios y castigos; lo mismo en el hogar que en la escuela, donde además se utilizan métodos de enseñanza de la lectura y la escritura. Métodos todos que en el mejor de los casos lo que consiguen es u-na-a-cep-ta-ble-fo-ne-ti-za-ci-ón, es decir, poner sonidos a unos símbolos. Pero es que leer no es eso, leer es una experiencia profunda, vital y emotiva; leer es un proceso muy complejo en donde los ojos, las manos, la voz, el pensamiento, las vivencias, los sentimientos... se conjugan casi de forma mágica y siempre gozosa.

¿Para qué necesita el niño los métodos que le proponen los adultos? Para el niño sólo hay un método, con el que realiza cualquier aprendizaje, el método del tanteo experimental del que habla Freinet. Muchos de los frustados lectores (gracias a los métodos impuestos) habrían tenido éxito de haberles permitido seguir su propio método y su ritmo. Paul Goodman, en su libro La des-educación obligatoria, del año 1964, escribe: "Un gran neurólogo me ha hecho la afirmación de que el gran enigma no reside en cómo enseñar a leer, sino en por qué algunos niños fracasan en este aprendizaje. Si tenemos en cuenta la cantidad de enseñanza que un niño de la ciudad recibe, un ser humano cualquiera debería penetrar espontáneamente el sentido del sistema de símbolos. ¿Qué lo impide? Es casi palpable que para muchos niños el obstáculo es precisamente la asistencia a la escuela, debido al ambiente extraño, a la represión del interés espontáneo y a los premios y castigos extrínsecos que en ella encuentran. [...] Muchos de los que se rezagan en el aprendizaje de la lectura, hubieran tenido mejores oportunidades en la calle"

Alguien podrá objetar que nada es tan grave, que al final muchos de esos niños obligados a leer llegan a ser de adultos apasionados lectores... Pues qué lástima dar tanto rodeo, y a costa además de tanto sufrimiento, porque son muchos más los niños frustrados que se quedan por el camino, incapaces de adultos de sumergirse en el placer de la lectura de un libro.

Así que sólo puedo animar a los padres, especialmente a los que acompañan de forma consciente el crecimiento y los aprendizajes de sus hijos, a que confíen en ellos. Si han aprendido a caminar solos (y sabemos del gran gozo que este aprendizaje les produjo); si no se nos ocurre dudar de que aprenderán a hablar "sin método"; ¿cómo podemos dudar de que en un entorno como el nuestro, atiborrado de palabras y textos escritos, nuestros hijos vayan a aprender a leer y a escribir cuando lo necesiten?
Mónica Cruz

martes, 25 de septiembre de 2012

Clave XXI. Reflexiones y Experiencias en Educación

Acabo de conocer la revista electrónica Clave XXI, del Centro de Profesorado de la Sierra de Cádiz (Andalucía). Obviamente se trata pues de una revista institucional, en la que encontraremos muchas cosas que no compartimos ni deseamos para la educación de nuestra sociedad, y otras que pueden ser valiosas y útiles.


Me limito a presentarla como posible recurso y apoyo a nuestros procesos de acompañamiento a nuestras hijas e hijos, llamando la atención sobre que en su último número (nº 7 de 19 de mayo de 2012), encontraremos un artículo titulado Otra Educación Infantil: La escuela activa . Este artículo no lo pretende, pero en mi opinión apoya firmemente otras propuestas educativas alternativas a la cultura, políticas y actuaciones comunes al sistema educativo reglado presencial.

La lectura cuidadosa y crítica del mismo, sobre todo un viaje a sus fuentes de información (concretamente a Rebeca Wild), pueden sernos de valor. Aunque leo cosas que o no entiendo o me parece que la autora hace una traslación funcionalista de los principios de la educación activa y no directiva, cosa que siempre es peligrosa y pude llevar al "conductismo" y al "activismo" en las personas acompañantes (maestros/as, docentes...). No se trata de buscar reglas de comportamiento docente/didáctico/acompañante, fórmulas mágicas y universales, sino de ir al corazón de las ideas y los conceptos y aprender a aplicarlos en el día a día.

Un saludo otoñal.

Jose GyC


Contenido de la última revista

lunes, 17 de septiembre de 2012

Comienza un nuevo “curso”... ¿Comienza? ¿Nuevo? ¿Curso?


Llega septiembre y en el hemisferio norte económicamente desarrollado (al menos que yo conozca en este ámbito cultural se da) nos da por empezar un nuevo curso académico en el “ámbito educativo”. O sea, la educación primaria, la secundaria, la terciaria...

Como si la educación no fuera cosa de todo el año, como si la instrucción no fuera un proceso continuo que dura toda la vida, como si el aprendizaje tuviera que ser focalizado en un período concreto de tiempo dentro del año (el curso escolar) y la vida (los años de escolarización obligatoria).

Perverso sistema aquel en que se necesitan unas vacaciones para descansar de la escuela, del trabajo... Perverso modelo de vida, de comunidad y de sociedad aquel en que nos sacrificamos la mayor parte de los meses del año tanto que necesitamos períodos de descanso.


Creo que no aprendemos de la naturaleza (mejor dicho: no queremos aprender). La naturaleza no coge vacaciones, ni deja de trabajar... ¿Paradoja? No: natural. La naturaleza (ojo, de la cual formamos parte intrínsecamente, es nuestra esencia de seres existentes lo que nos hace ser parte de ella) trabaja todo el año siguiendo un “gran” ciclo temporal con varias fases (en las latitudes templadas de La Tierrra). Estas fases las hemos llamado “estaciones”. Unas parecen más productivas que otras, pero todas forman parte del mismo proceso. Varía el tipo de actividad (cualitativamente), la intensidad si se quiere (cuantitativamente), pero no hay unas vacaciones porque no hay un sacrificio, una esclavitud. No hay nada de que descansar cuando todo es un continuo modulado (auto-modulado) que busca una armonía para el sistema.

Todo esto es discutible, interpretable, porque depende tanto de los ojos de quien mira (y de quien escribe, de quien lo lea...). Sírvanos en todo caso de inspiración, de referente, de reflexión...

Lo que me interesa sobre todo es romper con unos ciclos artificiales que sirven a intereses muy distintos que el aprendizaje vital de niñas y niños: la escolarización y el curso escolar no están hechos para que nuestra prole se conozca a sí misma, a su comunidad y al mundo en que viven. Y que de ahí aprendan a tomar decisiones respetuosas consigo misma, con su comunidad y con el mundo (el pasado, el actual, el futuro). No. Están hechos para adocenar y entrenar para el mundo laboral globalizado, uniformado y homogeneizado que llevamos (sabiéndolo o no) siglos construyendo.

Aprender es un hecho vital, del día a día. No tiene más razón de ser que el crear el curso escolar y la escolarización que el impedir el desarrollo libre de las personas, el libre aprendizaje de lo que realmente es vital e interesa para cada cual, el gozo de (“auto”)construirse plenamente, tomando consciencia de la esencia del ser humano en el contexto del Universo, la libre y equitativa construcción de la comunidad de la que se forma parte, conectada con todas las comunidades del Mundo y con todos los sistemas vivos e inertes del planeta.

Pero permitir esto, facilitar esto, favorecer esto... ¿sostendría el imperio capitalista-antihumanista en que vivimos?

Jose GyC.

viernes, 25 de mayo de 2012

Un año después!

Un año después de mi primera entrada en este blog y también en el mundo virtual y homeschooler, puedo afirmar que la competitividad, el egocentrismo, las envidias, la cobardía de unos y el abuso y prepotencia de otros, la injusticia, la insolidaridad, el engaño, la falta de humanidad y educación, la manipulación y todo lo que genera conflictos, malos rollos, miedos y malestar es una conducta muy generalizada y normalizada, hoy en día, pues reina en casi todos los ámbitos y ambientes.
Hace un año, después de que Daragh me invitara a participar en este blog, me sentí muy agradecida pues desde que secuestraron a mi pareja, dejándome sola con tres hijos y embarazada, sólo había recibido hostilidad, crueldad y maltrato. Me sentí agradecida porque pensaba que había encontrado, por fin, personas luchadoras, responsables, progresistas y humanas por el simple hecho de "educar" a sus hij@s en casa "como yo". Me recuerdo ilusionada, traduciendo mi proyecto educativo para poderlo compartir con personas que yo creía que lo sabrían valorar y apreciar; así como el esfuerzo que supuso su elaboración y, posterior, traducción para este blog pues es un proyecto que parte de mi experiencia, principios y conocimientos, es decir, no está copiado de ningún lado dado que soy su autora en su globalidad. Esfuerzo triplemente mayor si se tiene en cuenta que mis hijos no van al colegio y tengo que atenderlos las 24h; que estoy sola pues al padre se lo llevaron y mi primera expareja, su familia y amigos no han parado de martirzarnos a mis hijos y a mi y que entré en ALE buscando protección y apoyo porque la familia del padre de mis hijos pequeños me los quería quitar y me habían denunciado por no llevarlos a la escuela aunque en Mallorca me hubieran aprobado mi PE autorizándome a hacerme cargo, en su totalidad, de su educación y sus aprendizajes académicos.
Hoy, después de un año moviéndome virtualmente en el mundo homeschooler, ya no estoy agradecida sinó más bien muy decepcionada y dolida. Decepcionada puesto que el engaño y la manipulación de los que más hablan por defender sus propios intereses y mantener su protagonismo, callando y sacando del medio a quien no les sigue el rollo, genera pánico en vez de la calma, felicidad y serenidad que deberíamos sentir por estar educando a nuestr@s hij@s en casa en pro y a favor de su bienestar y mejora de su calidad de vida. Y dolida por el daño psicológico y emocional que causa el hecho de que te engañen, te presionen, te callen, te ninguneen, te amedranten y te marginen porque no hay humanidad ni solidaridad real pero si mucha envidia, prepotencia, cinismo y maldad disfrazadas de preocupación, humildad, conocimiento y bondad.
Hoy, después de un año, escribo lo que siento por lo vivido en este mundo homeschooler virtual que no es, ni por asomo, lo que yo creía que era cuando Daragh me llamó pues pensaba encontrar una dinámica más pedagógica, libre y educadora en valores humanos e inclusivos más cercanos a la solidaridad y al compañerismo que a la competitividad y rivalidad (que es lo que realmente hay ¡pa variar!)
Hoy, después de un año tecleando, casi a diario el ordenador entre blogs y e-mails de famílias homeschoolers, no me parece oportuno hablar de PE ni de pedagogia puesto que ya me he dado cuenta y he podido comprobar y confirmar que esto, en el mundo virtual homeschooler NO INTERESA pues gustan más los cotilleos, las mentiras, las burocracias y los conflictos, por lo que creo más conveniente transcribir unos fragmentos del libro Gestión de conflictos: Taller de mediación Ed. Ariel de Sergi Farré Salvá, dado que es mucho más adecuado para la ocasión:

"Actitudes más frecuentes ante el conflicto:

  • El modelo "del más fuerte" o del "competidor": se pretende dominar el conflicto y la relación, a todo o nada (ganar o perder)
  • El modelo "de esconder la cabeza bajo el ala" o del "evitador": se busca evitar el estallido o desarrollo de un conflicto abierto y expresado (renunciar o perder/ganar)
  • El modelo "del comerciante" o del "compromisario": todo es negociable, lo material y lo inmaterial, incluso los términos de la relación ((minimizar en lo posible el binomio "ganar/perder" para hacer viable la relación y los intereses)
  • El modelo "de la tirita" o del "acomodaticio": solución rápida para salir del paso y no perder la relación (ceder o perder/ganar)
  • El modelo "del colaborador", interesado tanto en los aspectos materiales del conflicto como en salvar la relación, tendente a buscar una solución mutuamente beneficiosa (ganar/ganar)
Son todas ellas formas coloquiales de designar nuestra actitud ante el conflicto. Es importante recalcar que la mayor parte de nosotros adoptamos distintas actitudes ante el conflicto dependiendo de cual sea nuestro rol en el marco de la relación conflictual (...)"

"(...)El ser humano es tan inherentemente capaz de hacer la guerra como de hacer la paz. La socialización, por tanto, desempeña un papel crucial a la hora de desarrollar uno u otro potencial. Podemos "educar" nuestros miedos y modificar de forma preventiva aquellos elementos culturales o estructurales que en el contexto, en la relación o en nosotros mismos produzcan esos miedos.
Asimismo, podemos generar o empeorar la dinámica de un conflicto por un miedo individual: a perder un puesto de trabajo, a perder una relación, al fracaso personal o profesional. Dicho miedo, a su vez, puede ser colectivo. No pocos conflictos grupales pueden explicarse en función de dichos miedos colectivos, como, por ejemplo, a la pérdida de identidad nacional o cultural. El enfrentamiento entre proyectos nacionales incompatibles entre si podría explicar gran parte de los conflictos bélicos acaecidos a lo largo de la historia. El reconocer y explorar preventivamente ese miedo, individual o colectivo, como tal, puede contribuir a evitar la dinámica negativa de tantos miedos irresueltos que se proyectan a través de graves conflictos. (...)"

"(...)De hecho, poder y conflicto pueden manifestarse a menudo como términos prácticamente sinónimos. Al igual que el conflicto, el poder puede pretenderse y ejercerse de multiples formas, algunas de ellas, sin duda, nocivas. Aprendiendo de su experiencia histórica, las sociedades modernas y la ciencia política (cuyo objeto primordial es el estudio del poder político y su legitimidad) han determinado que los regímenes totalitarios son formas nocivas de concebir y ejercer el poder político, en claro contraste con los diferentes sistemas politicos democráticos.
Del mismo modo, la forma de ejercer el poder relacional puede determinar la dinámica de esa relación y la generación y estallido de un conflicto negativo. Es, cuando menos curiosa nuestra habilidad para hacer abstracción de nuestro rol de ciudadanos "demócratas" y compaginar dicha actitud ante la colectividad con el ejercicio de poder emocional violento y opresivo contra un ser querido, en la privacidad de las relaciones familiares, por ejemplo. La violencia de género es un tristemente clásico ejemplo de ello.
Así, a fin de mantener una relación sana y mutuamente satisfactoria, puede ser necesario replantearse la cultura o la estructura de poder en la relación, al igual que nos esforzamos por crear sociedades o sistemas políticos más pacíficos y democráticos. (...)"


Para finalizar mi exposición de sentimientos y sensaciones después de este duro y largo año de terror vivido por tanta mentira y ataque por parte de l@s que manipulan y generan conflictos en busca de su fama y gloria particular, ensuciando y destruyendo la esencia de la educación en el hogar, me solidarizo con Rosana y me voy cantando con ella este tema tan consciente de la realidad social que vivimos!

Good Night! 


sábado, 19 de mayo de 2012

leer

El verbo leer no tolera el imperativo. Es una aversión que comparte con algunos otros verbos: "amar"... "soñar"...
Claro que se puede intentar. Se podría decir por ejemplo: "¡ámame!" "¡sueña!" "¡lee!" "¡lee!"

Así empieza el libro " Como una novela" de Daniel Pennac

Otro de esos verbos que tampoco tolera el imperativo es aprender: "¡APRENDE!"

martes, 10 de abril de 2012

Aprendizaje autorregulado


El aprendizaje autorregulado comporta “un proceso
activo y constructivo por el cual el estudiante establece sus propios objetivos de
aprendizaje, procurando monitorizar, regular y controlar sus pensamientos, su motivación
y su comportamiento de acuerdo a dichos objetivos” (Pintrich, 20001)


The role of goal orientation in self-regulated learning. En M. Boekaerts,
P.R. Pintrich and M. Zeidner (Eds.). Handbook of Self-Regulation (pp. 452-502). UK: Academic Press

domingo, 1 de abril de 2012

RIVALIDAD ENTRE HERMANOS

Este tema sí que es un tema complejo de tratar y más aún de hacerlo universalmente, pues realmente es algo muy personal e individual que se ha de tratar o estudiar por casos concretos.

Aun así, he decidido adentrarme en él. Espero sepáis comprender la dificultad de la magnitud de expresión que va a tener este post.

Comenzaré diciendo que es muy usual que los niños de una misma familia (me refiero a niños / as indiferentemente) pasen por periodos de mayores desavenencias entre ellos, especialmente en épocas de fuertes cambios psicológicos como puede ser la preadolescencia. En este caso, estos conflictos suelen venir generados por una diferencia y un cambio de intereses. Es decir, uno de los hermanos ha pasado a otra etapa evolutiva y los juegos a los que jugaba antes con sus otros hermanos o sus temas de interés han cambiado por completo, creando una brecha entre ambos. Brecha usualmente difícil de aceptar por sus hermanos, antiguos compañeros de juego, quienes tenderán a “incordiarle” para llamar su atención e intentar recuperar la atención perdida. Éste es un proceso más o menos natural que hay que saber aguantar y sobre llevar como un chaparrón mientras dure, pues lo usual y sano es que de igual modo que llegó, se vaya en el momento en que ambos vuelvan a estar en una etapa de desarrollo mental o emocional similar. Como padres, creo nos deberíamos centrar en balancear la situación estabilizándola con una dosis extra de autocontrol y armonía matizada de vez en cuando con duras y directas palabras cuando los niños no sepan mantener la autodisciplina y el respeto hacia el otro (respeto físico –pegarse-, respeto de vocabulario –insultarse o hablar despectiva o descalificativamente-, respeto en las miradas –fulminar al otro con la mirada- y respeto en el espacio energético, emocional y físico del otro) Y muy especialmente, veo primordial enfocar nuestra atención en ayudar a cada uno de los hijos a observarse, a ser conscientes de cómo se sienten y de lo que les cuesta olvidarse de algo que les ha molestado o de escuchar al otro cuando le dice o le da señales de que “pare” o de que no quiere en ese momento más de él (lo cual significa que le está faltando el respeto al no escucharle), de su escasez de tolerancia al no aguantar al otro, del conflictivo ego al creerse superiores o mejores que el otro (especialmente cada vez que lo culpan de algo o responsabiliza al otro del enfado que él mismo tiene) haciéndoles ver lo desagradable que eso es con el ejemplo del sentimiento que ellos suelen tener ante alguna actitud prepotente, despectiva o desagradable que tenga a veces algún amigo o conocido ajeno de la familia hacia él y recordarles continuamente el que quieren ser mejores personas y esforzarse y hacer cosas para conseguirlo una y otra vez. Así como el que les gusta más cuando se sienten contentos, en armonía y en paz que cuando están molestos o enfadados.


Pero en algunas familias también estas desavenencias entre hermanos suelen ocurrir entre niños de temprana edad incluso con épocas de desarrollo evolutivo similares. Al primer lugar al que miraría en estos casos es a los padres ¿Cómo es la relación entre ellos? ¿Cómo es el sentimiento, estado emocional interno e individual de cada uno la mayor cantidad de horas al día? ¿Alegre, estresado, serio, triste, armonioso, etc.? Pues, de seguro, los niños aprenden todos sus actos y todas sus emociones copiando. Pero no sólo copiando lo superficial, sino también el estado, las emociones y los pensamientos internos de cada uno.

También miraría el entorno del niño ¿Cómo son sus amistades? ¿Qué carácter tienen? ¿Son niños con un estado de paz y armonía interior intensa o no? ¿Benefician o perjudican a nuestra estabilidad familiar?

Y por supuesto, miraría todo lo que hace nuestro hijo a lo largo del día ¿Está constantemente recibiendo estímulos directos o indirectos (radio, TV, música, juegos, educación, etc.)? ¿Cuántas horas de silencio y quietud física y mental vive al día? Pues una mente que está continuamente o que pasa muchas horas al día en acción, difícilmente sabrá parar ese ritmo cuando esté fuera de esas situaciones.

Es bien sabido por casi todo el mundo, incluida la ciencia, que la meditación beneficia mucho al ser generándole armonía, paz interior, aceptación, bienaventuranza y tolerancia entre otras cosas. La meditación no es sentarse en un sitio y recitar mantras, orar u observar nuestros pensamientos. Meditar es centrar nuestra atención en una sola cosa. Por lo que meditar lo puede hacer cualquier persona en cualquier lugar independientemente de su edad, religión, filosofía e inquietudes.

Cara a los niños basta con enseñarles con el ejemplo (y compartiendo tiempo con ellos) haciendo una sola cosa cada vez en un mismo sitio y durante bastante tiempo seguido, centrando toda nuestra atención en ella. Así poco a poco y de un modo muy simple y natural los niños aprenderán o reaprenderán a calmar su mente y vivir la armonía y la alegría sin necesidad de estar muy activos o en acción. Sin necesidad de dispersar su mente… (lo que les enseñaría lo contrario: a huir de sí mismos, de sus circunstancias y de su vida)

La acción, el estar en acción, actúa como una droga y ésta no sólo tiene que ser física, también puede ser mental, emocional, de hablar, de jugar, etc. Y como casi toda droga, tiene un efecto placentero o agradable muy rápido y al principio pero crea una sensación desarmoniosa e inquietante tras haberse pasado sus efectos, provocando que quieras más de esa droga pues por uno mismo no se ha aprendido a conseguir y mantener el estado de paz, armonía y plenitud constante que buscamos con ella.


Por otro lado también está el tema de los celos. Ahí cada padre ha de observarse a sí mismo ¿Sinceramente hablando, siento más afecto hacia uno de mis hijos o simplemente con uno comparto o disfruto de unas cosas y con el otro de otras? Porque si se siente más afecto hacia uno que hacia el otro, estamos de seguro “dando comida a los perros” pues ellos lo percibirán consciente o inconscientemente y ambos actuarán celosamente: uno porque querrá la totalidad de la atención o el amor (al creer / sentir que esto puede ser posible) y el otro porque se sentirá inferior, infravalorado o menospreciado. Y por supuesto, también tendríamos que reflexionar especialmente sobre la cantidad de atención que damos a cada uno (y el cómo les hablamos a cada cual). El actuar en estos casos desde la razón, desde la mente, controlando cada palabra que decimos y a quién se la decimos, es primordial. Considero que el pensar que actuar así es no natural, no sincero o no amoroso es un error. El amor no es hacer o decir lo que sentimos cuando lo sentimos (o pensamos). Amar es hacer aquello que más beneficia al otro, aquello que más estabilidad y armonía interior (del ser) crea al otro sin perjudicarle, no es hacer lo que más le gusta o más nos gusta. Y ser sincero siempre es actuar en amor (lo contrario sería estar enfermo)

En mi caso lo tuve fácil pues cuando eran muy pequeños me fui a vivir al campo sin televisión, radio, estímulos fuertes, etc., en un ambiente muy sencillo y armonioso, viviendo volcada a ellos y a esa armonía grupal que teníamos. Es decir, les di la posibilidad de vivir en una burbuja muy difícil de alterar, creando en ellos ciertas bases y hábitos mentales y físicos de un modo muy simple. Algunos de los cuales lógicamente se han o están perdiendo ahora en la adolescencia al vivir de otro modo, estando en contacto con todo tipo de estímulos y sensaciones agradables y desagradables. Algo que considero imprescindible a partir de cierta edad para que puedan aprender a manejarse, desarrollarse y autocontrolarse en toda situación externa e interna.

Pero no todo el mundo puede permitirse hacer lo que yo hice o simplemente no tiene ganas o no se siente capacitado para ello. Y por ello me parece muy valiente y muy arduo el intentar enseñarles a mantener la armonía teniendo muchas situaciones desarmoniosas desde un principio. Más aún cuando nosotros no estamos siempre en armonía.

Pero como he dicho antes, creo que la clave está principalmente en observarnos a nosotros mismos (los padres) y empezar a reconocer nuestra situación y estado interior mientras buscamos el auto control y después, en enseñar a auto observarse y auto controlarse a los niños y a realizar una sola cosa cada vez con total atención y durante periodos largos de tiempo. El control de la propia mente (y de los actos) ha de comenzar no de mayores, sino desde el primer día de vida. Mejor aún, desde el día de la concepción.

Espero este post os estimule a seguir adelante con fuerza, valentía y visión de futuro. ¡Hasta pronto!



Nuria Aragón Castro
www.nuriaaragoncastro.com

lunes, 19 de marzo de 2012

La educación desde el punto de vista de sus víctimas

Hace algún tiempo encontré este documento (ya no recuerdo como) cuya dedicatoria me encantó:
"A los que lloraron el primer día de clases.
A las víctimas del sistema educativo: fracasados, antisociales, tímidos,perezosos, inútiles.
A los que hacían todo mal en la clase de educación física.
A los niños y niñas hermosamente inteligentes que saben que aprobar exámenes y acumular cartones no significa nada."
Andando el tiempo, las hojas de ese documento quedaron abandonadas debajo de la cama, pero una noche silenciosa, las oí peleandose con las borras de ese submundo que existe bajo las camas de la gente feliz. Entonces recogí las hojas del suelo y estornudé.
Medioleyéndolas, medioentrelineas, medioentresueños y medioaoscuras di con este trocito que me hizo sonreir:

"ORIENTACIÓN PARA EL BIENESTAR DEL ESTUDIANTE (O.B.E.)
LECCIÓN Nº 01
NO VAYAS AL COLEGIO
Faltar al colegio es una necesidad. No acostumbrarse a la rutina diaria, al hecho de levantarse muy temprano con la perspectiva de un día de clases aburridas, disciplina compulsiva y profesores mecanizados, muertos, es una señal de salud mental. Permanecer todo el tiempo posible en el centro de la cama, elucubrar enfermedades, batir termómetros en busca de la fiebre salvadora, puede llegar a ser un arte, pero es siempre una señal vital. Faltar todo lo posible es la consigna. [...] No es precisa esa diaria tortura, esa cotidiana pantomima. La cama, la casa, la calle, la playa, también pueden aburrir,pero será un aburrimiento todo tuyo, marcado por tu propio tiempo, y sin duda más diverso y más lleno de posibilidades de ser, incluso, divertido. Faltar al colegio, de vez en cuando, no hace daño a nadie, pero te hace bien a ti. El ideal, por supuesto, es no ir nunca más...."
En ello andamos, amigo Sancho...
*
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martes, 21 de febrero de 2012

Juventud y desencuentros intergeneracionales

Andamos en tiempos locos (probablemente siempre han sido locos los tiempos en que ha vivido la Humanidad... o eso nos hacen creer a algunas).

La semana pasada hablaba en Reflexión Acción Participativa de compromisos con la juventud, desde el respeto y la convivencia, y los sucesos que están teniendo lugar en Valencia, con actuaciones policiales violentas contra jóvenes, incluso contra menores de edad, incluso contra sus padres/madres... en la calle... nos devuelven a la senda del dolor y la reflexión.

¿Estamos como adultas, desde nuestras posiciones de poder (empresas, gobiernos, bancos, patriarcado, paternidad/maternidad, enseñanza...) verdaderamente comprometidas con la juventud? ¿Y con quienes acompañan desde el respeto y la convivencia a la juventud?

¿O nos encantaría que fueran sólo una figura anodina y sexista que cruza el paraíso pisando y pasando sólo por el camino que ciertas adultas designamos o autorizamos (con la excusa de protegerlas)?

Todas hemos sido jóvenes en algún momento de nuestra vida, por imperativo biológico. Estas personas jóvenes de hoy un día ocuparán espacios de poder, de decisión, de enorme influencia sobre el resto de la comunidad, de la sociedad, local y global. En la economía, en la política, en las instituciones...

¿Vamos a llenarlas de ira, de odio, de dolor, de desconfianza, de miedos... para que después las vomiten, las devuelvan, se intenten limpiar, detoxificar de ellas contra el resto del mundo que no ocupa esas posiciones de poder?

Estamos ante una nueva razón, poderosa y enérgica, por la que debemos tomar nuestro trabajo de educación (ambiental) muy en serio. La educación (ambiental) debe hacernos libres y respetuosos, conscientes de nosotras mismas y "del otro". La educación (ambiental) es convivencia y diversidad, ambas imprescindibles para la vida. Es conocimiento y resolución de conflictos.

Subrayamos de nuevo el valor de la educación (ambiental) hecha desde dentro de uno/a mismo/a, desde casa hacia afuera, desde el bloque hacia el barrio, desde el barrio hacia la ciudad... Desde... En todo caso no sólo desde las administraciones públicas, no sólo desde las asociaciones, no sólo desde las empresas...

Creo que debemos asumir nuestra función de educadores/as del resto de la comunidad (familia, barrio, pueblo, planeta...) y no delegar. La educación empieza en uno/a mismo, en su casa...

Y no termina nunca.


Jose África

jueves, 19 de enero de 2012

El cielo nocturno...

Suerte que vivimos en el campo y somos unschoolers. ¿Cómo observar sino el paso de la Estación Espacial Internacional (ISS) en horario de clase y desde una ciudad? ¿o un Iridium?


http://www.heavens-above.com/





domingo, 25 de diciembre de 2011

Queridos Reyes Magos,...

Queridos Reyes Magos,

Quizás pensaréis que éste año mi lista es larga pero me conformaré con sólo sentirme escuchada.
Deseo:
Que me escuchen para aprender a escuchar y así poder comprender a los y las demás

No sentirme tan cuestionada ni juzgada pues, a menudo, creo lo que dicen de mí y me genera inseguridad

Que los miedos y prejuicios de los adultos no me nieguen oportunidades

Que los condicionantes educacionales y sociales no ahoguen mi espontaneidad

Poder dejar volar mis sueños y despertar así mi creatividad

Que se me tenga más en cuenta para decidir que debo aprender y mi motivación se multiplicará

Que los adultos sean más consecuentes entre lo que dicen y lo que hacen pues el discurso, que de ellos aprendo, no suele tener relación con sus actos y actitudes, esto me genera contradicciones porque yo aprendo palabras pero actúo en función de los modelos de referencia que me rodean

No pasar tantas horas ante una hoja de papel. También aprendo observando, jugando, manipulando, amando...

Que me enseñen a pensar por mi misma y así poder elaborar mis propios criterios

Más paciencia cuando me equivoco porque, a veces, no entiendo lo que me explican pues, aunque hablemos el mismo idioma, no siempre compartimos el mismo lenguaje

Que mis errores sirvan, realmente, para estimular mis aprendizajes

Que el niño y la niña que los mayores esconden en su interior también juegue conmigo

Ver más alegría para poder compartir mi risa y no tener que borrar mi sonrisa porque otros y otras ya olvidaron la suya

Deseo no olvidar jamás los buenos pensamientos que tan fácilmente afloran de mi corazón de niña

Deseo, sencillamente, aprender a vivir en paz, armonía y tranquilidad

Besos sinceros
Una niña que nunca quiere dejar de serlo

Diciembre 2001
Lídia

La vida es para vivirla y precisamente ésta de aquí y de ahora es la que se nos da para vivir. Y la raíz de esta vida está en la infancia, que los mayores podemos contribuir a hacer paraíso o doloroso desierto.

BON NADAL I FELIÇ CADA DIA!!!!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Reedición de "LA SOCIEDAD DESESCOLARIZADA"

La editorial Brulot acaba de reeditar el texto de Ivan Illich ‘La sociedad desescolarizada‘, con prólogo de Pedro García Olivo.

[...]
En un tiempo en que la Escuela se universaliza sobre el cadáver de las distintas modalidades educativas no-occidentales, en que reduce a la mínima expresión las restantes instancias de transmisión cultural, con las que de algún modo competía, en que se sabe sin enemigo, sin paliativo, sin contrarresto, ídolo sin crepúsculo, autoridad incuestionable, la figura de Iván Illich cobra una importancia inusitada.
Así como contamos con una robusta tradición pedagógica, un amplio abanico de experiencias reparadoras de la escolarización, que se despliega desde las Escuelas Nuevas de la primera hora (vinculadas al reformismo originario de Pestalozzi, Dewey, Montessori, Decroly, Ferrière...) hasta las Escuelas Libres de hoy mismo (con Summerhill en Gran Bretaña, Paideia en España y Pesta en Ecuador como proyectos señeros), pasando por el “progresismo” de las Escuelas Activas (Freinet, bajo la pancarta), de la llamada “Pedagogía Institucional” (Oury, Vásquez, Lobrot) y de las propuestas “no-directivas” (Rogers), etc.; así como son miles los autores que han pensado para la Escuela, viendo el modo de “mejorarla”, “reformarla”, “modernizarla”, “actualizarla”,... apenas podemos citar a unos cuantos teóricos “disidentes”, entregados a la crítica “radical” de la institución de enseñanza, en la línea de lo que se ha titulado “anti-pedagogía” o “desescolarización”.
[...]

jueves, 15 de diciembre de 2011

Algo se mueve en casa... algo se remueve...

¿Qué pasa cuando una familia urbana decide buscar la máxima autonomía alimentaria por no hacer el juego al sistema capitalista en que vivimos? Y para ofrecerse y procurarse mejores alimentos, alimentos respetuosos.

Pues he aquí un ejemplo: A homegrown revolution.

¿Qué pasa cuando una familia urbana decide buscar la máxima autonomía educativa... quién sabe por qué razones...?

Pues en este blog tenemos varios ejemplos...

¿Qué pasa cuando en las casas se cultivan revoluciones...? Aún por quienes no nos sentimos ni pretendemos ser revolucionarios, sino sólo respetar la vida y los procesos de vida de los seres humanos y el entorno...


Feliz trabajo desde casa...

viernes, 9 de diciembre de 2011

Esta tarde charla de Pedro García Olivo.

Este viernes me voy a Castellón a oir a Pedro García Olivo, alimento para mantener el equilibrio neuronal. Imprescindible, para quien lo soporte.
para unos es muy radical, otros lo idolatran, otros no lo soportan, pero yo, gracias a las palabras de este "loco" he recuperado mi "ORGULLO INFANTIL"


El Casal Popular de Castellón se complace de invitar-te a la charla de Pedro García Olivo: "Saber para Dominar versus Saber para Resistir": la escuela contra la calle, la comunidad, el clan, la tribu, los márgenes.

Pedro García Olivo es autor de libros como El enigma de la docilidad, La bala y la escuela (los dos en Virus Editorial), o El irresponsable, textos con un fuerte contenido crítico con los actuales modelos de educación reglada.
Más info: www.pedrogarciaolivoliteratura.com
Viernes 9 de diciembre. 19.30h. Lugar: Casal Popular de Castelló

viernes, 25 de noviembre de 2011

Responsabilidad


Responsabilidad
"Este es un cuento sobre Gente llamados Tod@s, Alguien, Cualquiera y Nadie. Había que hacer un trabajo importante y Tod@s estaban seguros de que Alguien lo iba a hacer. Cualquiera lo podía haber hecho pero Nadie lo hizo. Alguien se enojó sobre esto porque era el trabajo de Tod@s. Cada un@ pensó que Cualquiera lo podía hacer pero Nadie se enteró de que Tod@s no lo iban a hacer. Tod@s culparon a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho" Anónimo

"Una idea fija siempre parece una gran idea, no porque sea una gran idea, sinó porque llena todo el cerebro" Anónimo

"Son más importantes las Actitudes que las Palabras, por lo que debemos ser consecuentes y coherentes entre lo que pensamos, decimos y hacemos" Anónimo

"Los altavoces refuerzan la voz pero no los argumentos" Anónimo

"Las cosas pueden ser diferentes de lo que piensas o de lo que observas; por ello hay que saber escuchar y valorar todas las opiniones con empatía y responsabilidad" Anónimo

"Las ideas contrarias clarifican las propias. Cree en ti, pero no dudes de l@s demás" Anónimo

"La eficacia de la comunicación es la respuesta que se obtiene. Si no gusta lo que se recibe, hay que cambiar lo que se emite" Anónimo


domingo, 20 de noviembre de 2011

LA NATURALEZA HUMANA

"La naturaleza humana no es una máquina que se construye según un modelo y dispuesta a hacer exactamente el trabajo que le sea prescrito, sino un árbol que necesita crecer y desarrollarse por todos los lados, según las tendencias de sus fuerzas interiores, que hacen de él una cosa viva.

No es vistiendo uniformemente todo lo que es individual en los seres humanos como se hace de ellos un noble y hermoso objeto de contemplación, sino cultivando y haciendo resaltar, dentro de los límites impuestos por los derechos e intereses de los demás"

John Stuart Mill

miércoles, 19 de octubre de 2011

Educación obligatoria. Prisioneros a tiempo parcial

Educación obligatoria. Prisioneros a tiempo parcial http://www.pedrogarciaolivoliteratura.com/prisioneros.htm

1)
“Para educar, es preciso encerrar”: he aquí la justificación más zafia de la Escuela y uno de los dogmas fundacionales de la Pedagogía. Legitimado el encierro, los pedagogos podían definir su tarea: “amueblarlo”, “amenizarlo”, hasta “camuflarlo”...
Pero la falsía es evidente: entre “educación” y “escolarización” hay una relación compleja y una asimetría irreparable, que desautoriza toda pretensión de identificación. No, no se encierra para educar. Se encierra para otras cosas y se educa de muchos otros modos.
La educación pasa, ocurre, acontece. Ni siquiera es “deconstruíble”, cabría sostener en jerga de Derrida. Así como no podemos “desmontar” la Justicia, y sí el Derecho, se nos escapa la Educación pero no la Escuela. La Educación está siempre y en todas partes. Ya se la conceptúe como “moralización de las costumbres”, como “socialización”, como “transmisión cultural” o como “proceso de subjetivización”, la Educación no cesa y nunca falta. Y tenemos “educadores naturales”, como los padres; “educadores electivos”, como esos amigos que estimamos y escuchamos con especial atención; “educadores fortuitos”, como aquellas personas con las que chocamos y nos marcan duraderamente,... Y se ha conocido la “educación comunitaria”, como la tradicional gitana, como la que distinguía a las comunidades indígenas sudamericanas, como la que fructificó, antes de la llegada de los occidentales, en África Negra... Y existe la “auto-educación”, que opera a cada rato, cada vez que miramos, escuchamos, leemos... sin directores. En este vasto campo, dándose la Educación, no aparece la Escuela...

2)
Hay, además, otro tipo de educador, otra figura educativa, una figura entre muchas y un tipo entre tantos: el “profesor”...
¿Qué es un profesor? Es verdad que se trata de un “educador”. Pero concurre una circunstancia que lo particulariza y que lo desvela, ostenta un rango exclusivo... Nos encontramos ante un educador mercenario.
“Mercenario” en la doble acepción del término, política y económica. En lo político, se halla inscrito en la cadena de la autoridad, aparece tal un eslabón en el engranaje del despotismo. Su lema, en palabras de Julio Cortázar, sería este: “mandar para obedecer, obedecer para mandar”. En lo económico, porque, como recordó Steiner, proclama consagrarse a la Causa Buena, a la Causa Noble, a la Causa Justa de la Humanidad y, a continuación, pasa factura.
El “educador mercenario”, agente meretricio, se “desata” en la Escuela. Trabaja, pues, para la escolarización, en y por el “confinamiento educativo”.

3)
La Escuela (pública, moderna) surge en el siglo XIX para resolver un problema de orden público, para amoldar el material humano a las exigencias de la producción (la fábrica) y de la política (la democracia). Reforma moral de la población, tendente a forjar “buenos obreros” y “buenos ciudadanos”: ese fue su objeto. A partir de entonces, se abre una fisura descomunal, un hiato mayúsculo, en la historia de la transmisión del saber y de los procedimientos socializadores: se decreta la reclusión forzosa de la niñez y de la juventud, su confinamiento “educativo”. Desde esa hora y hasta hoy mismo, el “estudiante” se define como un prisionero a tiempo parcial.
Pero a la infancia no se la enclaustró, sin más, para “educarla”. Se la encerró y se la encierra para otras cosas...
La Escuela “sirve” para combatir y neutralizar las restantes esferas de transmisión cultural, las vías alternativas de socialización de los saberes, como apuntó A. Querrien -esferas y vías menos permeables a los proyectos político-ideológicos de la institucionalidad, a las proclividades adoctrinadoras del Estado. Como anti-calle, y para un mayor control de la subjetividad, la Escuela aspira a la hegemonía educativa.
La Escuela secuestra también para conferir a la “actuación pedagógica sobre la conciencia” la duración y la intensidad que requiere a fin de constituir hábitos y estructuras de carácter asimilados, y así lo denunció Bourdieu.
Y vale la Escuela, añadió Donzelot, para que la población “interiorice” la preeminencia del Estado, organización que impone el rapto temporal de la juventud y fuerza a los padres a cooperar en tal captura y en tal retención.
He aquí los propósitos prioritarios de la encarcelación intermitente...

4)
Todas las escuelas conocidas y concebibles aceptan este horror del encierro, esta miseria de la asistencia obligada. Da igual que se prediquen “cristianas” o “libertarias”...
Las consecuencias sobre la psicología infantil de esa consentida clausura nunca serán analizadas con rigor desde los ámbitos académicos, pues manda la legitimación de la Escuela y para ella trabajan nuestros psicólogos, nuestros psiquiatras y nuestros pedagogos.
“Apuntes de la casa muerta”, de Dostoievsky, obra que en ocasiones se tituló asimismo “El sepulcro de los vivos”, arroja perspectivas más esclarecedoras a propósito de las formas de mentalidad colectiva y del haz de posiciones individuales de subjetividad que engendra todo dispositivo de encierro y toda ingeniería carcelaria. Un ejemplo: los daños, sobre la sensibilidad y sobre el comportamiento, de la privación de soledad, de la imposibilidad de estar a solas, centrado en uno, a salvo de la mirada ajena y de las pesquisas de los otros, privación que se daba en los presidios de Siberia lo mismo que se da en nuestros centros “educativos”.

5)
No es fácil hacer el mal a sabiendas. No es sencillo mantener prácticamente “inmovilizados”, o “movilizados” bajo coacción, a un hatajillo de niños-reclusos; hablarles de lo que muy a menudo no les interesa; obligarlos a callar y luego obligarlos a hablar; evaluar su “escucha”, su “memoria”, sus “destrezas”; insultarlos desde la impunidad (“insuficiente”, “muy deficiente”, “suficiente”), etc., y regresar después a casa con la conciencia tranquila, el corazón intacto, la vida en paz... Se requería una disciplina que administrara el auto-engaño profesoral; que inoculara, a cada docente, esa dosis de “mentira vital” sin la cual, como apuntó Nietzsche, ningún ser humano puede soportar su jornada. Y apareció la Pedagogía, para persuadir al profesor de que laboraba en pos de la Causa Suprema del género humano, de que contribuía sustantivamente a la mejora de la sociedad, de que ejercía tal un vector de Progreso. Apareció, asimismo, para “readaptar” la máquina escolar a las distintas etapas, económicas y políticas, del Capitalismo; para “reformar” coyunturalmente los métodos, para optimizar las labores “reproductivas” de la Institución.

Toda pedagogía se definió, desde entonces, por este lado, como un “artificio para domar”, que diría Ferrer Guardia, y, por aquel, como “la bella mentirosa”, título de una película francesa. Justificaba el encierro domesticador y lo modernizaba.

Pedro García Olivo

http://www.pedrogarciaolivoliteratura.com/

domingo, 16 de octubre de 2011

Fahrenheit 451. La cosa está que arde...

La distopía no resulta lejana. Educar en casa parece ser para la estructura institucional estatal (política, legislativa y judicial -y a pesar de la diversidad interautonómica-), como tener un libro en la novela de Ray Bradbury (1953): motivo de censura y actuación radical de alguna “santa” inquisición.
La lectura de la novela de Bradbury resulta no sólo entretenida, sino tenebrosa. Fugaz como un chaparrón y con la misma capacidad de dejarte calado hasta los huesos. Vamos, no tiene desperdicio.
Y para el caso que nos ocupa a las familias que hemos optado por la vía de responsabilizarnos de la educación (social, ética, personal, instructiva...) de nuestros hijos e hijas, puede resultar una paralela descripción de la realidad en que vivimos. Que podría dramatizarse aún más si las señales que nos llegan de endurecimiento de la vía judicial contra la educación en casa fraguan y se consolidan.
De todos modos, como en la novela, la Humanidad es sabia, como lo somos quienes educamos en casa -sólo por ser parte de la Humanidad, no porque tengamos nada de especial- y no dejamos de tener libros en casa e incluso leerlos. O sea, no dejamos de seguir adelante con lo que creemos que será mejor para nuestros/as hijos/as, para nosotros/as mismos/as y para la sociedad en que vivimos (beneficios a muy distintos niveles, directos e indirectos, evidentes e insospechados, éticos, económicos, de desarrollo personal y humano...).
Cada día somos más, más conscientes y organizados. Dentro y sobre todo fuera de España, así que nos toca abrir las ventanas y las puertas para que la corriente se lleve la podredumbre y el frescor lo indunde todo.
A Alonso Quijano ya le quemaba los libros Cervantes -si bien puede que sólo para alimentar la quema de consciencias retrógradas-, ¿quién quiere quemar “los nuestros”? ¿Vamos a ver cómo arden sin hacer nada?
Jose África
Más...
a) Programa de radio dedicado a la novela Fahrenheit 451: La Milana Bonita (10oct2011): http://www.lamilanabonita.com/2011/10/fahrenheit-451-de-ray-bradbury.html
b) Fuente de la imagen: http://www.klaketa.net/?p=1925 Extraída el 16oct2011. Presentada en dicha web como grabado de Andrej Kuznetsov (Кузнецов Андрей)