"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos comprometidos puedan ser capaces de cambiar al mundo, de hecho, ha sido lo único que lo ha cambiado."
(Margaret Mead)
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miércoles, 24 de agosto de 2011

Razones para educar en casa

Si tuviera que explicar mis razones para optar por el homeschooling o educación en casa, en realidad, darían para un libro. Dejémoslo que para mi hijo y mi familia es la mejor opción. Para cada familia hay razones diferentes.

Nosotros viajamos mucho. Por razones pedagógicas, muy poderosas, por razones emocionales y sociales, por razones personales, por las características especiales de las necesidades educativas que en la escuela convencional se moría de pena y aburrimiento, hemos decidido no usar la escuela convencional y educar en casa, o mejor dicho, proporcionar la formación global a nuestro hijo sin usar los recursos de la escuela presencial.

Hemos optado por el homeschooling y está matriculado en una escuela americana no presencial, lo que nos da la flexibilidad de ubicación, contenidos, pedagogía y horarios que necesitamos. Es más feliz que nunca ahora y además, aprende mucho más y con mayor placer.

Tiene relaciones personales y amigos elegidos y con los que se encuentra encantado, juega, hace proyectos, investiga. Nunca había tenido amigos así antes. Nunca. Tiene amigos de 5 años y amigos de 16 años, con los que comparte cariño, cuidados mutuos, intereses y juegos. En este aspecto ha ganado mucho. La faceta social ha quedado cubierta plenamente.

En el colegio no encajaba. Hablaba mucho, de temas que a ninguno interesaban, no era competitivo. Hablaba de paleontologia y no de futbol. No aceptaba como lógicos la autoridad indiscutible, las filas, los deberes, la memorización, los horarios, los castigos, pues en casa no se educa de ese modo, aunque entendía que esas normas eran del centro y era un niño muy educado que no se enfrentaba y era amable con todos. Pero no era feliz, pues todo lo que rodeaba la escuela chocaba con la educación más libre que tenía en casa ni encontraba niños de otras edades y sensibilidad semejante. Estaba bastante solo. Y sobre todo, la escuela no estaba adaptada a las necesidades educativas, creativas e investigadoras, que tenía.

Quien viviese esa situación lo entenderá bien. Y aunque es dificil asumirlo, es posible desarrollar toda la sociabilidad de un niño fuera del entorno escolar perfectamente para quien lo decida, sin menospreciar por ello la opción de la escuela.

Se siente seguro de si mismo, cosa que antes no estaba. Sabe que sabe, sabe que vale, sabe que está acompañado y que puede con cualquier dificultad.

No crece en un entorno contrario a nuestras creencias, que no son creencias religiosas sino educativas, no lo castigan ni ve castigos, no aprende por obligación sino por gusto. No estudia de memoria, sino que usa la memoria. La violencia no es cotidiana y no obedece a la autoridad ni reglas que no comparte, sino que negocia y se comunica.

Pasa mucho tiempo con sus amigos, con su madre, con su padre, aunque no vivimos juntos, con su familia, con personas de todas las edades a las que elige directamente en función de sus intereses y sentimientos. Tiene mucho tiempo para desarrollar la faceta social y emocional de su personalidad.

Habla como un loro con personas de cualquier edad. Suelen quedarse boquiabiertos de su seguridad y empatía.

Necesidades educativas

Este verano fuimos al médico. Al final la doctora se entretuvo en explicarle con gráficos la circulación de la sangre y el funcionamiento de los pulmones. Me preguntó ¿es normal? Como si no fuera normal el que un niño fuera como él.

Pues claro que es normal, solamente crece sin limitaciones a su inteligencia y su deseo de relaciones sociales. Como son todos los niños, pero ya no lo encuadran en un molde que rompía por sus características.

Pero no, aunque es muy inteligente no es diferente ni mucho menos mejor que otros niños. Incluso, sin duda, los niños que van a la escuela convencional pueden desarrollarse plenamente y la escuela ayudarles, pero en su caso no es así y el se siente mejor, más feliz, más libre, más seguro y más valorado con esta manera de aprender y de vivir.

Y sin duda saca más provecho en lo curricular y en lo afectivo. El, no todos, cada uno debe encontrar el mejor modo de crecer según sus necesidades y su entorno. Pero especialmente para los superdotados no sucede eso en la escuela normal, donde un 80% fracasa.

Ha avanzado a su ritmo, sin presiones, sin ningún agobio, sin perder tiempo en repeticiones aburridas contrarias a sus necesidades.

Pedagógicamente no entramos en conflictos. Se acabaron los deberes, los horarios interminables, el hacer exámenes de cosas que olvidas dos días después.

Actividades

Hace equitación, natación, ciclismo, recibe clases de música y teatro, además de tener profesores particulares que cubren sus necesidades en informática y matemáticas.

Ve documentales en inglés, va a museos, viaja, juega, se relaciona con otras familias de otras culturas, lee sin parar, hace obras de arte y pinta cuadros.

Yo tengo la formación adecuada para darle la educación que necesita y además tiene apoyos en el entorno para complementar lo que yo no llegue a saber. Hablo cuatro idiomas (inglés, frances, italiano y portugues), he sido profesora, se latín, filosofía, historia, geografía, música y tengo los conocimientos básicos de ciencias, matemáticas y pedagogía. Tiene apoyos pedagógicos de profesores. En realidad la mayoría de los padres, sin ser maestros ni pedagogos, he visto que son capaces de acompañar el aprendizaje básico y buscan clases de refuerzo cuando algo no pueden hacerlo, como hacen también los padres de niños que van al colegio.

En el futuro, quizá, si el lo decide aunque lo dudo mucho, se matricule en una escuela española presencial, pero tengo la tranquilidad de que crece feliz, libre, interesado en aprender y con una formación excelente humana y cultural.

Yo estoy segura de hacer lo mejor para él.

Razones para educar en casa

Hay muchas razones para educar en casa, con tranquilidad y seguridad, dándole a los niños el entorno emocional, social, cultural y pedagógico. Cada familia tiene unas diferentes y una formación y organización diferente. Nosotros solamente somos un ejemplo.

En España hay unas 2.000 familias que optan por esta manera de educar y merecen, en mi opinión, el respeto debido desde la diversidad, tanto de las instituciones como de la sociedad.

miércoles, 3 de agosto de 2011


Muchas veces nos peguntan cómo pueden socializar nuestros hijos sin acudir a un colegio. Siempre contestamos lo mismo, nuestros hijos acuden a diversas actividades extraescolares, participan de nuestra vida social con amigos y familiares, comparten actividades y amistad con otros niños y otras familias que educan en casa gracias a las salidas, encuentros y grupos de proyectos para homeschoolers en los que participamos activamente, disfrutan de las ventajas de tener nuestra propia red de apoyo… Si tú tienes una actitud abierta y hacia fuera las relaciones salen constinuamente en el día a día. Nosotros tenemos una política de puertas abiertas y eso permite que disfrutemos de la visita de amigos con mucha frecuencia, pero no solo eso, si no que también vivimos hacia el exterior, procurando que nuestros hijos participen activamente de la vida de su entorno y su vecindad.

Para que los niños se integren con naturalidad es importante participar de forma activa en algunas de las actividades de nuestro pueblo o ciudad, que sean miembros del club de fútbol, de ajedrez, del coro, de la Banda, que se apunten al grupo de bailes populares, que salgan en los desfiles de la fiesta mayor con alguna peña… Si quieres que los demás te conozcan tú has de hacer un esfuerzo por conocer a otros y darte a conocer, y una forma maravillosa es interesándote por aquellas cosas más populares y queridas por las gentes de nuestro lugar de residencia.


Nuestra experiencia ha sido muy positiva en ese sentido allí donde hemos ido. Mis hijos siempre han logrado integrarse en todos los lugares donde hemos vivido, y formar parte de su entorno como uno más siempre ha resultado muy satisfactorio. Os aconsejo que allí donde viváis os apuntéis a participar de lo más tradicional, si vivís en Cataluña apuntaos a los “castellers” de vuestro municipio, si vivís en Valencia meteos en alguna banda de música, en Andalucía aprended a bailar flamenco, en Canarias participad en los pasacalles del carnaval, la sensación de formar parte de una comunidad es muy reconfortante y altamente beneficiosa para la autoestima de nuestros hijos que se sienten queridos y respetados por el resto de convecinos.


jueves, 30 de junio de 2011

Angustia e impotencia.

Ayer, tuve un bajón de moral y anímico muy fuerte y considerable debido a la presión que ejercen los servicios sociales para que escolarice a mis hijos pequeños pues me han abierto un expediente, desde fiscalía, alegando que, desde su punto de vista, los niños des-escolarizados están en situación de riesgo.
Me hundí mucho por varios motivos y, sobretodo, por la impotencia que me hicieron sentir por sus contradicciones pues, todo y reconociendo que mis hijos están bien atendidos y que reciben una correcta educación, consideran que están en situación de riesgo por cuestión legislativa pues, según ellos, la des-escolarización es ilegal.
Sentí impotencia por la falta de consideración que me mostraron como madre, pues hablaban de mis hijos como si fueran más hijos del sistema que hijos míos, y por la no valoración del trabajo y dedicación que tengo hacia ellos pues, aunque lo reconozcan ni cuenta ni vale.
Sentí impotencia y desamparo pues, se supone, que pagamos impuestos para tener servicios que protejan y ayuden a la ciudadanía pero eso no es así. Para ellos, la ayuda y protección de mis hijos es escolarizarlos con beca de comedor además, para ayudarme a mi económicamente, es decir, una ayuda y protección que pasa por apartar a mis hijos, todo el día, de mi lado pues, parece ser que conmigo “corren peligro” y es mejor que estén atendidos por terceros. Me sentí, muy diplomáticamente y con un lenguaje muy políticamente correcto, insultada y humillada como madre y como ciudadana pues mis razonamientos no contaron para nada. Al contrario, parece ser que molestaban pues rebatían sus argumentos para convencerme y meterme el miedo en el cuerpo.
Estoy viviendo una situación muy dura desde que mi segunda expareja y padre de mis dos hijos pequeños nos abandonó (estando yo embarazada del segundo). Situación que servicios sociales conoce y utilizan en contra mía. Al padre que, además ejerce de alcalde en su pueblo en Córdoba, nadie le ha dicho nada ni le ha pedido responsabilidades todavía a día de hoy porque los niños no están con él.
No entiendo nada, ¿en qué tipo de país o sociedad vivimos?
Ayer sentía que quería escapar, irme lejos de este país con mis hijos para que la pesadilla acabe. Hoy ya estoy más tranquila y me vuelvo a sentir fuerte para continuar luchando por mi derecho a cuidar y educar a mis hijos y, sobretodo, por defender mi derecho de ser madre ya que, desde hace años, no se me está respetando por ser madre soltera y por hacer homescooling pues la democracia en este país sólo es de apariencia, es decir, todavía no es una realidad. Esta necesidad de luchar es la que me ha motivado a publicar hoy esta entrada en el blog que, para mí, es un medio para reivindicar nuestros derechos como padres/madres y como ciudadanos/as. Gracias a todos/as los/las que ejercéis el homescooling y a los/las que, aunque sin ejercerlo, lo apoyáis ya que, moralmente, me ayuda muchísimo pues no siento tanto desamparo ni incomprensión.

lunes, 13 de junio de 2011

Jorge

Octubre 2003:

Jorge aún no ha cumplido dos años pero como en diciembre cumplirá tres, ha empezado a ir al cole. Desde el primer día llora todas las mañanas, pero su madre tiene que ir a trabajar. Ella realmente no quiere dejarlo allí, pero todo el entorno intenta convencerle de que es normal que al principio lloren, que allí se lo pasan muy bien con otros niños de su edad. A Ana no le convence mucho esto, pero no encuentra la solución. Ella tiene que ir a trabajar, toda su vida se ha preparado para ello. Lo suyo no es ser ama de casa. Estudió muchos años y tiene un buen trabajo. Hasta ahora, desde que cumplió 16 semanas, a Jorge lo cuidaban sus dos abuelas por las mañanas. Pero siempre que deja al niño en el colegio se queda mal y algunos días llora de camino al trabajo.

Este día Ana no ha ido a trabajar y decide pasar la mañana en el parque que rodea el colegio para ver a su niño. Lo ve en el recreo, a lo lejos. No quiere decirle nada para poder hacerse una idea de cómo se desenvuelve él. Desde que empezó el curso ya no es el mismo niño tan alegre y salao que era. Está triste. Lo ve allí, solito, sentado en el suelo, sin jugar con nadie entre la multitud de niños de infantil que han salido al recreo y que corretean de un lado para el otro. Al cabo de un rato empieza a jugar con otro niño. Ana se tranquiliza un poco.

Cuando vuelven a las clases, decide acercarse a la zona donde dan las ventanas de su aula. Le da vergüenza que puedan verla, como si no tuviera derecho a saber lo que allí sucede. Así que no se acerca demasiado, lo ve de refilón pero no lo oye. Llega la hora en que termina la clase. Algunos niños irán a comer a su casa pero Jorge se tiene que quedar en el comedor. Normalmente Ana está en el trabajo a esa hora y no quiere abusar de la familia. Es hora de irse. De pronto oye gritos “Quiero irme a casa, quiero ir con mi mamá”. Reconoce la voz de su hijo. Ve que salen los niños que se van a comer a casa y no los que se quedan. Lo oye gritar, diciendo que él también se quiere ir. Ana sufre con su hijo pero piensa que no puede hacer nada. Por fin los ve salir, todos alineados y Jorge llorando y diciendo que quiere ir con su mamá. Una monitora del comedor se burla de él “¿Con tu mamá?”. Ana quiere entrar y llevarse a su hijo de allí, pero se queda paralizada y no va en su búsqueda. Luego llamará por teléfono y hablará con un monitor del comedor.

No. No entré a rescatar a mi hijo. No reaccioné. Creí que no podía ser. No tenía el apoyo de nadie. Pero nunca he olvidado este momento ni lo que sentí viendo sufrir a mi hijo.

Junio 2011:

Se acerca el verano. Este curso Jorge, que ya tiene diez años, no ha ido al colegio. Después de años pidiendo no ir al cole, cuando le propuse no ir más, se negó. No quería sentirse raro. Sin embargo, cambio de opinión en el último momento, en septiembre, cuando asistimos al encuentro de ALE y vió lo normales que eran las familias que optan por la educación en casa. Este año lo he visto feliz y relajado.

Jorge es un niño muy curioso. Desde pequeño le han encantado los libros. Le gusta mucho levantarse pronto y leer un rato en la cama. A Jorge le encanta aprender. Sus temas favoritos son la zoología, la mitología y la historia antigua. Y, como a cualquier niño, le encanta jugar.

sábado, 18 de diciembre de 2010

DOMENIC

Daragh escribe sobre el caso Domenic.

http://friendsofdomenic.blogspot.com/

hay una acción urgente en marcha de envío de cartas de apoyo.

El juicio es el día 20.

estamos a tiempo de reaccionar.

http://friendsofdomenic.blogspot.com/2010/12/urgent-action-needed.html

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Be outraged.

Do.

Feel angry.

If you don’t, something’s wrong.

Read about what has happened to Domenic. Put yourself in his shoes, those of his parents. Still feel nothing? Then I’m sorry, you’ve been too long in the system. Get out, before you die from stupor.

Or maybe it’s just me. I home educate my children. I live in a foreign country. There are cases of persecution of parents by social services in Spain too. Maybe someone might not like my accent, my hair, the clothes my children wear, the way they look, how well they read. It could happen to me, so it’s natural I emphasize, right?

It could happen to you.

My children used to go to school. They weren’t happy, so we took them out. Everyone can have children. The same thing could happen to anyone, where you make a decision to do what is best for your children, what you think is the right thing to do, that you see in front of your eyes, that you’ve learnt from nights being up with your child when your child is ill, being with them in moments of joy and sorrow, developing the strong, deep connection that is natural between parent and child.

Then imagine someone decides that they know better than you, that some soon-to-be-disproved theory on how many exams children should do per term or how important it is for children to learn to sit still for long periods of time should take precedence over what you think to be best. Imagine that that person was backed up by a whole system, that would take your child from you, not allow you to comfort him, would imprison you if you wanted to spend more time with him.

There’s something rotten in the state of Sweden.

But it’s not only there, it’s around the corner, in your country, in mine, in the mind of someone who believes that the state should interfere in the lives of people who aren’t from the right background, the right class, the right country, when a happy child is taken from his parents ‘for his own good’, when a man is imprisoned for putting his child’s happiness above rule 502, and a woman is left without her husband or her son.

If you tolerate this, then your children will be next-Manic Street Preachers.

Daragh McInerney, home educating parent, Spain.

martes, 22 de diciembre de 2009

Así empecé - Por Marcela


Así empecé, hace poco más de cuatro años, con un hijo de un añito (y embarazada de 7 meses) al que no quería mandar a la guardería.

Participé en los foros de Crianza Natural y Criar con el corazón , donde Azu, fue la que me respondió de manera más amplia y esclarecedora.


El artículo de Organización Familia Escolar: Aprendiendo Naturalmente me fascinó. En él, una madre de hijos ya adultos, cuenta su experiencia y
aporta muchos datos, sobre cómo aprenden los niños, de manera NATURAL, de la vida y da muchas ideas de actividades diarias que pueden dar pie a que los pequeños formulen preguntas (si sienten curiosidad = aprenden), Me quedo con una expresión que me gusta mucho, las madres no les "enseñamos", sino que les "ayudamos a aprender".
(Eso creía yo, que les enseñaba, y cuanto más crecen mis hijos, me doy cuenta que no les enseño nada...aprendemos juntos y es genial!)

El libro de Sibila " Vivir sin Cole “: se narra la experiencia de una madre de dos niños, el por qué y cómo van a aprendiendo, también naturalmente. Además trae mucha parte legal en España, que en su momento, me dejó muy tranquila.

Leyendo los libros de la Asociación y en su web , asi como en el blog de Madalen Goiria, hay muchísima información sobre el marco legal en España.


En fin que para todas aquellas interesadas en educar en casa y no saben cómo empezar, creo que les va a ayudar, como me ayudó a mí.

Para cualquier duda en cualquiera de los aspectos de educar en casa pueden escribirme a rimarquife@yahoo.com

sábado, 26 de septiembre de 2009

Medios.



Cuándo nos hicimos socios de ALE y decidimos colaborar en lo que pudiésemos, solo la idea de aparecer en un medio de comunicación, me daba taquicardia y sudor frío, jeje. Vimos que las familias que colaboran, lo hacen con tal dedicación y tal empeño, que no pudimos menos que sumarnos a esta forma de ayudar a que se normalice la idea de que hay familias que optan por la no escolarización, y que no pasa nada.
Para mí ha sido duro, porque precisamente, hablar en público no es mi fuerte, pero lo hemos ido superando. Al final, le hemos dado la vuelta al tema e incluso, no lo vamos a negar, lo disfrutamos, jeje, lo hemos tomado como un aprendizaje de lujo sobre cómo funcionan los medios de comunicación. Y os animamos desde aquí, a que colaboréis también, cuántas más familias salgan, más plural y hay muchos medios de ámbito local que buscan familias de su entorno para una entrevista, o un reportaje, y no se les atiende.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Pero, mamá...


Nos pareció muy buena idea apuntar a Hadrián y Lidia a un campamento urbano, que duraría cinco días, en Agosto. El horario era de 10.30 a 17.00 y uno de los días harían senderismo, otro de los días irían a una playa, y el resto de días, multitud de actividades, la mayoría al aire libre (aunque algunas no fueron así , por el mal tiempo, pero bueno.
El caso es que día a día venían contentos, muy cansados, contando varios juegos nuevos que habían aprendido, o la conversación que habían tenido con tal o cual niño, o el nuevo deporte que les habían enseñado, o el menú que les había tocado en la comida.
El viernes terminó y les dieron un diploma y unas manualidades muy chulas que estuvieron haciendo. Vinieron muy contentos.
Cuándo llevé a Hadri a la cama, por la noche, le dije que podía dormir todo lo que quisiera, que ya se había terminado el campamento. Él me miró, ya con cara de mucho sueño, y me dijo, "¿sabes mamá? me lo pasé genial en el campamento urbano, pero el año que viene, no quiero volver." Me extrañó mucho, y le pregunté porqué.
"Porque no nos dejaban jugar más que diez minutos en todo el tiempo".
Y le contesté si no se suponía que estaban haciendo juegos con los monitores casi todo el rato.
Él me miró lánguidamente, con esa mirada de "tía, no te enteras", y me contestó, "Pero mamá, eso, no es jugar...".

martes, 30 de junio de 2009

Impresiones después del primer año de educación en casa

Where do you begin? In the middle of confusion, uncertainty, not knowing what to do, what to think. Because when you have become used to just accepting whatever is in front of you, and not really interceding in your own life, but instead are just passively observing in an almost curious manner at what is happening to you, your hands are tied. Or so you think.

Have you ever felt something that you felt was important, something that screamed at you to take action? And in doing so felt that you, for once, were doing something that you were meant to do, something that you felt sure of? Your head full of doubts, perhaps, but you felt sure?

Well, that was us, and is us. In the last year we have been through many changes, have seen many possibilites open, close and open again before us.



It started with a problem. Our daughters, aged 6 and 8 at the time, weren’t happy in school. Ainara, because she was terrified of a teacher who used intimidation as her method of control. And Laida, because she was being made to follow a rhythm that wasn’t right for her. We talked to Ainara’s teacher, expressed our concerns, but there wasn’t any change. We talked to the school psychologist, and then the headmaster, and finally the inspector in charge of the area. They all said the same thing: ‘She won’t change.’ And we realised that Laida was being assessed in a way that was completely different to how we saw her, and that her self-esteem was suffering. We could have changed schools, but what would happen if they were to again get a teacher that wasn’t right for them? Were we willing to take that risk? And wasn’t it also true that we felt that a lot of the time that was spent in school was spent doing repetitive exercises that did little to stimulate intelligence? So what about taking them out of school altogether?

Of course, one thing is saying it, and another is considering all the consequences involved in such a decision. But luckily we were aware there was a home education movement in Spain, and some of those involved wrote to us, offering valuable support and helping us to feel that it was indeed a viable option. I suppose we had to move past some standard fears, like ‘what would people think,’ and ‘won’t the children be bored and we desperate,’ but our indignation at the other alternatives and excitement about this new adventure helped us through them.

And of course there were teething problems, as we tried to figure out our educational philosopy, moving from ‘what do you mean you’re not going to do it?’ to ‘ok, what do you want to do?’ and we’re definitely still fine-tuning our approach. Unschooling or school at home, learner directed education or a standard programme, questions and answers, but we’re working them out together, and it helps that we don’t have anyone breathing down our necks. Some people who don’t educate their children at home wonder why home educators feel passionate when they suggest that homes should be treated as schools, with visits from inspection boards, tests and the rest, but apart from the whole issue of totalitarianism, it would put undue pressure on a situation that needs freedom and patience to flourish.

I suppose some people find it completely natural to evolve a natural learning environment, but it has taken (and is taking) us our time. Between wanting to allow our children to find their own path, deal with our own expectations and worries, ration the amount of time spend in front of screens of all shapes and sizes, work, eat, and have time for ourselves, it’s no wonder that everything doesn’t automatically snap into place, and the process is probably all the more worthwhile for not doing so. Reading lots of different opinions, talking among ourselves, observing what is working and what isn’t, bit by bit, piece by piece, this new jigsaw of ours has begun to resemble something that we definitely could never have planned out if we would have had to present some form of outline of what we were going to do at the start of the year. It’s by no means perfect, but the relationships in our family have grown steadily stronger and deeper, we are starting to get an idea about how this whole thing works, and we remain excited about and furfilled by not just learning, or educating, but simply living together.


Daragh

jueves, 4 de junio de 2009

Vivencias, los métodos.

En esta edición del Carnaval, Marcela nos invitaba a reflexionar sobre los métodos que utilizamos en la educación en casa, porqué esos y no otros, y sus pormenores. Os quiero compartir las reflexiones.
Para mí es una cuestión bien difícil. Como absoluta novata en el tema, no termino de definir ningún método, y afortunadamente la corta edad de mis cachorros me permite no haber entrado aún en estado de pánico por ello, jeje.
Nuestro primer paso tras la desescolarización, fué el "unschooling" (libertad absoluta, con la única guía de sus tendencias e interes). Pasamos una larga temporada sin sentarnos, sin ritmos, sin nada más que propuestas aleatorias, muchas manualidades, mucha calle, muchas risas, poco de libros (solo cuentos, muchos cuentos).
Después, decidimos matricularnos en Epysteme, para poder compartir con personas con mucha más experiencia en esto, pero en el programa libre, porque no nos veíamos de nuevo metiendo presión a los peques con programas exhaustivos. Esto está siendo de incalculable ayuda, para centrarnos un poco, y los recursos son siempre un apoyo importantísimo, así como entrar en el aula virtual y que, sobre todo Hadri, vea que hay multitud de chic@s, de su edad, que tampoco van al cole.
Llegados al punto del descontrol absoluto, me puse a "chaparme" (y aún estoy en ello) el currículum oficial de la Educación Primaria en la Comunidad Autónoma de Galicia. En fín... además de lioso, farragoso, e infumable, la verdad es que la maquinaria política metida en Educación, ya no se molesta en esconderse con piel de cordero... mirad el parrafito (traduzco) "...El eje de trabajo en esta etapa educativa será el desarrollo de las competencias básicas que permitan encaminar todo el alumnado cara al logro de una formación integral, tanto en su vertiente personal como en las demandas sociales y culturales que faciliten la continuación de los estudios y, posteriormente, la inclusión en la vida laboral, pero siempre con la asunción de la necesidad de aprender a lo largo de toda la vida...".

No hay duda de ningún tipo. Dotar de competencias básicas, que te lleven de la manito al mundo laboral. A formar curritos que no piensen demasiado...

En la definición de esas "competencias básicas" me he quedado más tranquila, jeje (y me vais a permitir esta pequeña broma, después retomo el tema del método, en serio).

Competencia en comunicación lingüistica...
Competencia matemática... (1+1=2, jejeje...)Competencia en el conocimiento e interacción con el mundo físico...
Tratamiento de la información y la competencia digital...Competencia social y ciudadana...Competencia cultural y artística...
Competencia para aprender a aprender...Competencia en autonomía e iniciativa personal...
Bueno y después de esta pequeña broma... nuestro método actual, y que han ido también pidiendo ellos (toda esta temporada están fascinados con las letras y los números, pero nada que ver con las grafías...)... sin horarios, pero casi todos los días juegan un rato con letras y números... en diversas formas, tenemos chapas con imanes, hueveras para contar, un par de libros del Lidl, jeje, llenos de piratas y princesas a los que hay que colorear dos flores, o las letras de sus nombres, o saber cuántos cofres pertenecen a cada pirata..etc.
Les fascinan los mapas, les han regalado una bola del mundo blanda, y andamos siempre mirando países, los polos, que si dónde queda España, que si donde está el desierto... y miles de preguntas más. Intentamos mirar esto con calma.
Tienen una colección también de segunda mano del cuerpo humano, y encuentras capítulos por toda la casa, y de repente te dicen todos convencidos, que en la lengua hay unos puntitos, o que los músculos están llenos de hilos, jejeje... o que para qué sirve el corazón? (esta ya sí es para nota, no?, jeje). Intentamos poco a poco ir contestando dudas.
Nos han regalado también un libro de "Conocimiento del medio" y vamos sacando los temas que nos gustan de ahí, pero siempre con juegos, y solo si les interesa (ya solo el primer capítulo es sobre el colegio... y no les ha molado nada, jeje). El segundo sí, porque habla de las diferencias entre niños y niñas y les ha dado pié a estarse chinchando uno al otro, jejeje.
Entre medias de toda esta lluvia continua de ideas, están los proyectos que surgen de los blogs, las ideas que les salen a ellos naturales, y los proyectos obligatorios de la escuela virtual, que los disfrutamos como no os podéis imaginar, y una vez que prenden... parece que nunca tienen fín.

Y para no tener método definido, me ha salido un ladrillazo del 15!! jeje.

martes, 10 de marzo de 2009


Este fin de semana tuvo lugar un acontecimiento muy agradable para nuestra familia: tuvimos como invitados en nuestra casa a la gran bailarina rusa Maya Plisetskaya y a su esposo, Rodion Shchedrin, conocido compositor ruso, junto con otros músicos rusos y amigos. Los niños, sobre todo Adina, que está estudiando tercero de ballet en la Escuela Oficial de Danza de Castilla y León, estaban realmente impresionados - de hecho, yo también lo estaba, para mí es una leyenda viva. Tiene 83 años, pero parece 20 más joven y es muy agradable. 
Nos hizo ilusión hacernos unas fotos con ella, así que aquí las pongo para compartir con vosotros esta gran alegría y ¡para celebrar la maravillosa ocasión para "socializar" que tuvimos el viernes pasado!

sábado, 21 de febrero de 2009

Tiempo para la vida, por Malvina Sellanes


Desde hace unas semanas hemos abandonado un poco la rutina que traíamos, las mañanas eran más estructuradas, haciamos un poco de matemáticas, leíamos cuentos, un poco de manualidades, llegaba la hora de la comida y la hacíamos entre todos, en la tarde volvíamos a jugar, como era verano hicimos mucho ejercicio al aire libre. Pero en abril nos dijeron que la familia iba a crecer, asì que todo cambió. Vinieron las visitas al doctor, ecografìas y exámenes a mamá, y lo más importante de todo decírselo a nuestro hijo.
Tengo grabada en mi memoria su carita de alegría cuando se lo dijimos, lo gracioso es que ya lo había pronosticado un par de semanas antes.
Entonces nuestras actividades se centraron en un tiempo a buscar por internet y en libros como crecía un bebé dentro de la panza de mamá, por donde saldría, como comìa, porque tardaba tanto todo el proceso, el bombardeo de preguntas ha sido infinito. Pensábamos que todo iba a ser casi perfecto hasta que empezaron los malestares de él, empezó a cambiar su humor, unos dias estaba nervioso, otros se peleaba con su padre o conmigo por cualquier cosa, se desordenó la rutina diaria y así una larga lista. ¿Por qué escribo sobre esto? porque siempre que me dicen que tengo a mi hijo sobreprotegido o aislado pienso inmediatamente que lo siento cerca de la vida y de todos sus procesos, sean malos o buenos, tiene tiempo, espacio y dedicación de nuestra parte para llorar, descargar sus frustraciones y rabias, ha tenido tiempo para ver como va creciendo su hermana, y a pesar de los abstracto que pueda ser para él en algunos momentos està aprendiendo a quererla. Tiene todo el tiempo del mundo para vivir este proceso.
Y si me preguntan sobre sus conocimientos , puedo asegurar que tiene una visión mucho más real , va más allá de láminas e ilustraciones. Lamentablemente no va a poder presenciar el parto como el quería porque las cosas han seguido otro curso, pero por lo menos tiene la oportunidad de dormir abrazado a la panza cada noche, su hermana solo se queda quieta si yo duermo mirando hacia él , es increíble no? .
Hemos hecho otras cosas también y poco a poco recuperamos algunas actividades diarias, me sigue sorprendiendo sus ganas de aprender.
Cada día agradezco esta oportunidad de poder estar con mi hijo, es tan diferente un día de otro, no hay tiempo para el aburrimiento, y quiero felicitar a todos los que igual que nosotros han tomado este camino.
¡Salud y viva la vida!.
Malvina Sellanes